Musk esquiva la pregunta sobre fusionar Tesla y SpaceX, pero confirma que cada vez se solapan más

Elon Musk evitó hablar de una fusión directa en la conferencia de resultados de Tesla, aunque admitió que hay 'más y más solapamiento' entre sus empresas, lo que aviva las especulaciones.
Elon Musk se enfrentó este miércoles a la pregunta que muchos inversores llevan meses haciéndose: ¿acabarán fusionándose Tesla y SpaceX? Durante la conferencia de resultados del fabricante de coches eléctricos, el analista de Wells Fargo Colin Langan le planteó directamente el escenario. La respuesta de Musk fue un quiebro: "No podemos hablar de combinar compañías en una 'earnings call'; eso debe hacerse con el proceso adecuado". Pero lo que vino después fue más jugoso.
Musk reconoció que hay "más y más solapamiento" entre Tesla y SpaceX. Puso como ejemplo la integración de Starlink, el servicio de internet por satélite de SpaceX, en las Cybertrucks y, según adelantó, próximamente en todos los vehículos Tesla. También mencionó TeraFab, una propuesta de fabricación de chips de inteligencia artificial que involucraría a Tesla, SpaceX y xAI, esta última ahora filial de SpaceX bajo el nombre SpaceXAI. Según Musk, SpaceXAI desarrollará un modelo de IA que actuará como "gestor" de Optimus, los robots de Tesla que él mismo ha calificado como el "mayor producto de la historia".
El director jurídico de Tesla terció para recordar que la compañía "seguirá beneficiándose de su relación con SpaceX", citando "numerosas transacciones beneficiosas" e inversiones entre ambas. La negativa a hablar no ha hecho sino echar leña al fuego de los rumores, alimentados por declaraciones como las de la presidenta de SpaceX, Gwynne Shotwell, quien dijo que una fusión "podría hacerle la vida un poco más fácil a Elon" y que "no hay duda de que hay sinergias entre Tesla y SpaceX en nuestro futuro".
La especulación no es nueva. Antes de la salida a bolsa de SpaceX el mes pasado, el exanalista de Wedbush Dan Ives situaba en un 80% o más las probabilidades de una fusión para 2027, argumentando que "las bases ya están puestas para que ambas operaciones se conviertan en una sola organización". La cotización de SpaceX en bolsa añade una capa de complejidad y hace más real la posibilidad de una combinación, aunque los obstáculos regulatorios y de gobierno corporativo serían monumentales.
Mientras tanto, los resultados de Tesla dieron una de cal y otra de arena. Los ingresos del segundo trimestre alcanzaron los 28.200 millones de dólares, superando las previsiones de 27.200 millones. Sin embargo, el beneficio por acción se quedó en 33 centavos, muy por debajo de los 55 centavos esperados. Además, la compañía registró su primer trimestre de flujo de caja libre negativo en más de dos años, con más de 1.000 millones de dólares en números rojos. El director financiero, Vaibhav Taneja, reiteró que Tesla planea gastar más de 25.000 millones este año, una cifra que probablemente aumentará en los próximos ejercicios.
El análisis de Salseo
- La negativa de Musk a hablar de fusión en la 'earnings call' es puro formalismo legal: cualquier combinación requeriría aprobaciones de juntas independientes y probablemente una votación de accionistas, no un anuncio informal. El hecho de que dedique tiempo a detallar los solapamientos sugiere que la idea está muy presente en su hoja de ruta.
- El solapamiento creciente no es solo tecnológico (Starlink en coches, chips de IA), sino también corporativo: xAI ya es SpaceXAI y trabajará para Optimus. Esto difumina las fronteras entre las empresas y podría ser el preludio de una integración más formal, aunque el camino regulatorio es una incógnita enorme.
- Los malos resultados de Tesla (beneficio por acción muy por debajo de lo esperado y flujo de caja negativo) añaden presión: una fusión con SpaceX podría ser una forma de diversificar y dar un nuevo motor de crecimiento, pero también diluiría a los accionistas actuales de Tesla. La reacción del mercado a largo plazo dependerá de los términos, no solo de la idea.
- Vigila dos señales concretas: cualquier movimiento de Musk para aumentar su control sobre Tesla (necesitaría una participación mayor para forzar una fusión) y la evolución de la cotización de SpaceX, que ahora tiene un valor de mercado propio y podría usarse como moneda de cambio en una operación.