Musk pide menos aranceles con China y un pacto para regular la IA

El jefe de Tesla y SpaceX reclama en televisión china rebajar los aranceles y las restricciones comerciales, y propone que Washington y Pekín acuerden una plataforma común para regular la inteligencia artificial.
Elon Musk ha vuelto a colocar a China en el centro de su discurso. En una entrevista concedida este miércoles a China Global Television Network (CGTN), la cadena estatal china, el consejero delegado de Tesla y SpaceX pidió rebajar los aranceles y reducir las restricciones comerciales entre Estados Unidos y China, justo en la antesala de la reunión prevista entre los líderes de ambos países.
En esa misma conversación, Musk señaló que una de las cosas "realmente importantes" sería que las dos potencias acordaran una plataforma conjunta para regular la inteligencia artificial. Sus compañías están invirtiendo de forma intensa en esta tecnología y el empresario se ha sumado a la lista de voces relevantes que piden moderar el ritmo al que avanza el desarrollo de la IA.
Musk ha sido una figura destacada en los encuentros recientes del presidente estadounidense, Donald Trump, con los dirigentes chinos. Su relación cordial con el país asiático ha resultado ventajosa para Tesla, lo que explica que sus declaraciones en un medio estatal no se lean solo como opinión empresarial, sino como parte del ruido previo a una cita diplomática de primer nivel.
El detalle de que elija una televisión pública china para lanzar este mensaje, y no un foro estadounidense, es relevante: llega en plena negociación comercial entre las dos mayores economías del mundo y toca dos asuntos sensibles a la vez, los aranceles y las reglas que gobernarán la IA. En el aire queda saber si de la reunión entre los líderes sale algún compromiso concreto o si todo se queda, de momento, en gestos y buenas palabras.
El análisis de Salseo
- Musk habla como empresario, pero lo hace en un medio estatal chino y en plena negociación entre Washington y Pekín: eso le da un altavoz que ninguna otra tecnológica tiene y convierte sus palabras en una señal casi diplomática, no en una simple opinión.
- La petición de bajar aranceles no es neutral para sus negocios: cualquier rebaja afecta a los costes y a la capacidad de vender en ambos mercados, y en el caso del negocio aeroespacial y de satélites el comercio entre potencias se traduce directamente en permisos de exportación y acceso a contratos públicos.
- La propuesta de una plataforma conjunta EE. UU.–China para regular la IA es la parte más ambiciosa y, a la vez, la menos probable a corto plazo: choca con la carrera tecnológica y con la desconfianza mutua, aunque marca el marco en el que se discutirán las reglas del sector en los próximos años.
- Qué vigilar: si de la reunión entre los líderes sale algún compromiso medible en aranceles o si se queda en gestos, y si las compañías de Musk anuncian después algún movimiento en China que confirme que el mensaje tenía respaldo real.