Musk promete 3,5 billones de ingresos para SpaceX en 2033

El fundador de SpaceX asegura que la compañía facturará un billón de dólares (un millón de millones) al año a finales de la década y 3,5 billones en 2033. La clave: Starlink, Starship y un círculo virtuoso que todavía está por demostrar.
Elon Musk ha vuelto a hacer gala de su optimismo cósmico. El fundador de SpaceX asegura que su compañía espacial será capaz de generar un billón de dólares de ingresos anuales (un millón de millones) para el final de esta década, y que en 2033 la cifra alcanzará los 3,5 billones. Son números tan grandes que cuesta ponerlos en perspectiva: 3,5 billones de dólares es una cifra superior al Producto Interior Bruto de Alemania o de Japón.
La pregunta, como plantea Barron's, no es solo si Musk se equivoca, sino de dónde piensa sacar esas cifras. SpaceX ya no es únicamente una empresa de lanzamientos: su negocio principal y más rentable es Starlink, la constelación de miles de satélites que ofrece internet en cualquier punto del planeta y que ya cuenta con millones de abonados. Al mismo tiempo, la compañía está poniendo toda la carne en el asador con Starship, el cohete gigante reutilizable diseñado para abaratar drásticamente el acceso a órbita y, en el futuro, llevar humanos a Marte.
El razonamiento de Musk es un círculo virtuoso: cuantos más satélites desplegados, mejor cobertura y más clientes para Starlink; cuantos más clientes, más ingresos para financiar cohetes más baratos; y cohetes más baratos que permiten lanzar más satélites. Si esa rueda gira a toda velocidad, las estimaciones de Musk dejan de ser un sueño para convertirse en un plan de escala industrial. De ahí que el magnate hable de 3,5 billones como un destino lógico, no como una fantasía.
Ahora bien, el historial de Musk invita a la prudencia. El empresario ha prometido en el pasado coches totalmente autónomos «para el año que viene», robots humanoides funcionando «en unos años» y fechas concretas para Marte que luego se han ido retrasando. Además, SpaceX es una empresa privada que no cotiza en bolsa, así que estas declaraciones no afectan directamente al bolsillo del inversor minorista, aunque sí marcan el tono del sector espacial y satelital, donde hay compañías cotizadas que podrían verse influidas.
Lo más sensato es mirar los indicadores reales: el ritmo de lanzamientos de Starship, el crecimiento de abonados a Starlink y los contratos de lanzamiento firmados. Si en los próximos años esas magnitudes se aceleran de verdad, la predicción de Musk empezará a parecer menos descabellada. Si se estancan, la cifra de 2033 quedará como una anécdota más del hombre que sueña con hacer de la humanidad una especie multiplanetaria.
El análisis de Salseo
- 3,5 billones de dólares es más que el PIB de Alemania o Japón. Musk no está describiendo una empresa, sino una infraestructura: quiere que SpaceX sea la red ferroviaria de la economía espacial. Si cada satélite, nave o carga que orbite la Tierra pasa por sus cohetes, el ingreso ya no depende de un solo producto.
- El verdadero caballo de batalla no es Marte, es Starlink. Con decenas de miles de satélites y clientes de pago en todo el mundo, funciona como una operadora de telecomunicaciones global con márgenes altísimos. Capturar aunque sea una pequeña parte del gasto mundial en telecomunicaciones haría la cifra de un billón mucho más creíble.
- La lectura contraria también importa: Musk lleva años prometiendo plazos que luego incumple, desde el robotaxi hasta los coches totalmente autónomos. Estas predicciones son también una herramienta de comunicación para atraer inversión, ingenieros y presión política a su favor, más que un plan financiero auditado.
- Señal a vigilar: la cadencia de lanzamientos de Starship en los próximos 12 a 24 meses. Starship es el eslabón que haría realidad los costes absurdamente bajos que necesita el modelo de Musk. Si el cohete se estabiliza y acelera, el mercado empezará a tomarse los 3,5 billones menos a broma; si sigue acumulando retrasos, será el mejor indicador de que la cifra es humo.