Musk rebaja el ritmo de lanzamientos de Starship para el próximo año

El consejero delegado de SpaceX rebaja su previsión de cadencia de lanzamientos de Starship a uno o dos por semana el año que viene, muy lejos del lanzamiento diario que prometió hace unos meses.
Elon Musk ha vuelto a ajustar a la baja uno de sus objetivos más ambiciosos. Durante su intervención en el evento de lanzamiento de America.gov celebrado este martes en la Casa Blanca, el consejero delegado de SpaceX (SPCX) aseguró que espera que Starship alcance el próximo año una cadencia de uno o dos lanzamientos por semana. Es una previsión muy inferior a la que él mismo dio en la llamada con inversores del segundo trimestre, cuando habló de llegar a un lanzamiento diario. La noticia la recoge Investor's Business Daily.
Musk se mostró optimista sobre el desarrollo del cohete: «Creo que Starship va muy bien», dijo, y recordó que la nave ha alcanzado la órbita y ha desplegado 26 satélites Starlink V3. A partir de ahí, situó esa cadencia semanal o de dos vuelos por semana como el escenario realista para el año próximo. El dato no es menor: pasar de un lanzamiento al día a uno o dos por semana supone recortar el ritmo previsto entre un 70% y un 85%.
No es la primera vez que el directivo suaviza sus promesas. Musk tiene un historial largo de objetivos temporales muy agresivos que después se van corrigiendo sobre la marcha, y esta rebaja encaja en ese patrón. Para el inversor, la clave está en que la cadencia de lanzamientos de Starship no es un detalle técnico: es lo que determina la velocidad a la que SpaceX puede poner en órbita los satélites Starlink de nueva generación, más grandes y pesados, y por tanto el ritmo al que crece la capacidad de su red de internet por satélite.
La parte positiva es que la empresa ya ha demostrado que el cohete llega a órbita y suelta carga útil, que era el gran hito pendiente. La duda ahora es si el freno a la cadencia responde a limitaciones técnicas, a la capacidad de reutilizar y preparar los cohetes entre vuelos o a los permisos necesarios para lanzar. SpaceX cotiza bajo el ticker SPCX y cualquier señal sobre el ritmo real de Starship se leerá directamente como una pista sobre el futuro de su negocio de conectividad.
El análisis de Salseo
- La cadencia de Starship no es un capricho: es el cuello de botella del negocio de Starlink. Los satélites V3 son más grandes y pesados y solo Starship puede desplegarlos, así que bajar de un lanzamiento diario a uno o dos semanales retrasa directamente cuánta capacidad nueva de red se pone en órbita cada año.
- Ojo con el patrón: Musk promete mucho y luego corrige. Ya pasó con los plazos de la propia Starship y con los objetivos de producción de Tesla. Para el inversor, la señal útil no es la previsión del directivo, sino el número de lanzamientos que realmente se ejecutan trimestre a trimestre.
- Hay una lectura contraria que el titular no recoge: el cohete ya ha llegado a órbita y ha soltado 26 satélites, que era el hito tecnológico crítico. Si el freno es de ritmo y no de capacidad, el problema es de calendario (ingresos que llegan más tarde), no de viabilidad del proyecto.
- Qué vigilar: si la cadencia semanal se cumple de verdad el año que viene y si el retraso viene de la producción y reutilización de los cohetes o de las autorizaciones de lanzamiento. Si SpaceX no logra acelerar el ritmo, sus rivales en conectividad por satélite ganan margen para cerrar la distancia.