Musk arremete contra India por bloquear la licencia de Starlink: «nos frenan ciertos oligarcas»

El dueño de Starlink carga contra el Gobierno indio y contra los grandes operadores del país por la aprobación definitiva que su servicio de internet por satélite sigue esperando desde hace años. India responde que no hay trato de favor y que la seguridad manda.
Elon Musk ha abierto un nuevo frente y esta vez el campo de batalla es India. El magnate ha perdido la paciencia con las autoridades del país, que siguen sin darle la aprobación definitiva para que Starlink pueda ofrecer servicios comerciales de internet por satélite. En las últimas 24 horas ha publicado decenas de mensajes en X quejándose de los retrasos y ha respondido a otros tantos seguidores que le apoyaban en el asunto. «Por desgracia, ciertos oligarcas nos están bloqueando para mantener su control monopolístico sobre el pueblo indio», escribió. «¡Esto es un crimen contra el pueblo de India!».
El pulso tiene nombres y apellidos. Starlink solicitó sus licencias para operar comercialmente en India en 2022 y, aunque recibió un permiso el año pasado, todavía está esperando el visto bueno final. Musk no identificó en un primer momento a esos «oligarcas», pero el sector de las telecomunicaciones indio está dominado sobre todo por dos compañías: Jio y Airtel, dirigidas por Mukesh Ambani —la vigesimoquinta mayor fortuna del mundo— y por el también multimillonario Sunil Mittal. Horas después, el dueño de Starlink preguntaba directamente en su red social si «Ambani es el verdadero jefe de India». Su argumento: Starlink tiene licencia en más de 165 países y ha pasado cinco años cumpliendo cada norma y cada requisito del Gobierno indio, así que no entiende por qué sigue sin autorización. La compañía firmó acuerdos de colaboración con Jio y con Airtel el año pasado, pero ambos operadores parecen tener sus propias ambiciones por satélite: Jio planea una constelación de 1.600 satélites en órbita baja que daría internet de forma similar a Starlink, aunque todavía no ha lanzado ninguno, mientras que el servicio de Musk ya cuenta con más de 11.000 satélites y una cobertura amplísima.
El detalle que más incomoda al lado indio está en Airtel. La operadora de Mittal se ha aliado con Eutelsat, la firma francesa propietaria de Eutelsat OneWeb, que compite directamente con Starlink, y el propio fundador y presidente de Airtel es copresidente de Eutelsat. Musk insiste en que quienes se oponen a su servicio «solo perjudican a los que menos tienen»: los ricos y quienes viven en grandes ciudades ya disponen de buena conexión, así que no entienden el problema. Jio, que arrancó hace diez años, se ha convertido en el tercer mayor operador móvil del mundo y se ganó el aplauso general por desplomar el precio de los datos móviles de alta velocidad en el país.
El Gobierno indio no ha tardado en responder. El Ministerio de Comunicaciones aseguró que ha concedido licencias a tres operadores de satélites cuyos nombres no ha desvelado y que todos ellos están obligados a «demostrar el cumplimiento de las condiciones de seguridad». Añadió que la evaluación de seguridad sigue en marcha y que las tres compañías están «en líneas generales en la misma fase regulatoria», por lo que considera «infundada y equivocada» cualquier sugerencia de que el marco o su aplicación sea injusto o discriminatorio. La oficina del primer ministro insistió además en que la seguridad de las telecomunicaciones y de las tecnologías digitales debe ser «hermética e infalible». El trasfondo no es solo económico: en junio, Bloomberg publicó que los reguladores habían congelado las aprobaciones de Starlink por el temor a que sus terminales se estuvieran utilizando durante la guerra de Irán, pese a que el servicio no tiene licencia en ese país.
Más allá del espectáculo de los mensajes cruzados, el caso deja una foto muy concreta: el mercado indio es una de las grandes asignaturas pendientes de Starlink y, mientras la autorización no llega, quien gana tiempo son los operadores locales y sus socios satelitales. Musk no vende barato el retraso —habla de «crimen» y de monopolio—, pero la pelota está en manos de una evaluación de seguridad que el propio Gobierno describe como idéntica para todos los solicitantes.
El análisis de Salseo
- El obstáculo real no parece ser solo la presión de los operadores locales, sino la seguridad. El informe de Bloomberg sobre terminales de Starlink usadas en la guerra de Irán sitúa la decisión india en el terreno geopolítico, y eso no se arregla con tuits: la señal que hay que vigilar es cuándo concluye la evaluación de seguridad del Ministerio de Comunicaciones y con qué condiciones.
- Jio y Airtel firmaron acuerdos con Starlink el año pasado, y eso se lee mejor como una forma de controlar el ritmo de entrada que como una bienvenida. Si no puedes frenar a un rival, lo distribuyes tú y ganas tiempo: la asimetría es brutal, porque Jio aspira a 1.600 satélites y aún no ha lanzado ninguno frente a los más de 11.000 de Starlink. Cada trimestre de retraso vale mucho dinero.
- Airtel es la pieza más incómoda del tablero: su alianza con Eutelsat y el hecho de que Sunil Mittal sea copresidente de la firma francesa colocan a OneWeb como la alternativa 'local' a Starlink en India. Si la licencia acaba llegando con condiciones o se retrasa solo a Musk, el beneficiario directo es el competidor europeo, y ahí conviene seguir los próximos anuncios de contratos entre Airtel y Eutelsat.
- El titular se queda corto en un matiz clave: el Gobierno asegura que los tres operadores con licencia están en la misma fase regulatoria, lo que debilita el relato de trato discriminatorio. La paradoja es que India se priva de banda ancha barata en zonas rurales mientras espera, porque ninguna constelación operativa hoy tiene la cobertura de Starlink.