Musk tantea a TSMC para su megafábrica Terafab y las acciones de Intel se resienten

Elon Musk confirma que habla con TSMC para fabricar chips de su proyecto Terafab y las acciones de Intel caen cerca de un 2%, porque deja de ser el socio único de la gran apuesta de chips del magnate.
Las acciones de Intel han arrancado la semana con caídas de alrededor del 2% después de que Elon Musk confirmara que mantiene "conversaciones" con la taiwanesa TSMC para la fabricación de chips de Terafab, su macroproyecto de semiconductores con sede en Texas. Los títulos cotizados en Estados Unidos de TSMC subían cerca de un 1% en la misma sesión. El detonante fue un mensaje de Musk en la red social X el sábado: "En conversaciones, pero algo puede salir de esto", respondiendo a un informe de Culpium, una publicación tecnológica asiática, que citaba fuentes según las cuales la compañía taiwanesa estaría explorando formas de ayudar a Terafab a poner en marcha sus fábricas.
Para ponerlo en contexto: Terafab se anunció en marzo como un proyecto desarrollado conjuntamente por Tesla y SpaceX, con el objetivo de fabricar un teravatio de capacidad de computación al año, el doble de lo que necesita Estados Unidos entero. En abril, Intel se convirtió en la primera compañía en ofrecer su apoyo al proyecto, y Musk ya había tanteado un acuerdo con Intel en noviembre de 2025, cuando admitió que sus socios actuales no eran capaces de fabricar suficientes chips como para cubrir sus necesidades. La idea de Terafab es ser una instalación única en su tipo, capaz de producir chips de memoria, chips lógicos y el empaquetado que luego se usa en robots humanoides, satélites y centros de datos de las empresas del magnate. Es decir, Musk quiere cubrir de principio a fin una cadena que hoy depende de varios proveedores distintos.
Los analistas han empezado a poner números a lo que podría pasar. Rick Schafer, de Oppenheimer, apunta en una nota a clientes que una de las opciones sobre la mesa sería que TSMC fuera dueña y operadora de una fábrica que sirviera exclusivamente a Tesla, SpaceX y xAI, mientras SpaceX se compromete a invertir o a garantizar un volumen de pedidos. El propio Musk matizó, respondiendo a otro mensaje en X, que los chips que salieran de TSMC probablemente se sumarían a los que ya le suministraría Intel. MarketWatch ha contactado por correo electrónico con TSMC e Intel para pedirles comentarios, sin que conste por ahora respuesta.
Lo que está en juego es relevante para Intel porque el entusiasmo en torno a Terafab ha sido uno de los grandes motores de su espectacular escalada bursátil. Gil Luria, director gerente de D.A. Davidson, lo resume así: si al final resulta que Intel no participa, o participa solo como uno más entre varios proveedores de tecnología de fábrica, los inversores podrían replantearse el crédito que le han dado a la compañía. Luria añade que el hecho de que Musk considere trabajar con otro fabricante puede interpretarse como una falta de confianza en dejarlo todo en manos de Intel.
Las cifras ayudan a entender la magnitud del movimiento: las acciones de Intel acumulan una subida del 217% en lo que va de año, frente al 57% que se anotan los títulos de TSMC cotizados en Estados Unidos. Tesla ya trabaja con Micron, Samsung y la propia TSMC, y estas dos últimas fabricarán en serie los chips AI5 de nueva generación de Tesla el año que viene en instalaciones de Arizona y Texas. Es decir, Musk ya tiene una red de proveedores consolidada y Terafab sería la pieza que le daría el control sobre una parte mucho mayor del proceso.
El análisis de Salseo
- Buena parte del 217% que Intel sube este año se apoya en el relato de Terafab, no en sus resultados: la noticia no cambia una sola cifra de negocio, pero sí toca el motivo por el que el mercado le paga una prima. Si Intel pasa de socio de referencia a uno más, esa prima puede revisarse aunque el proyecto siga adelante.
- El movimiento tiene lógica industrial: Intel todavía está levantando su negocio de fabricación para terceros, mientras que TSMC ya sabe operar fábricas a gran volumen. La opción que describe Oppenheimer (TSMC dueña y operadora de una planta dedicada solo a Tesla, SpaceX y xAI, con SpaceX comprometiendo volumen) convertiría a Intel en proveedor secundario en lugar de base del proyecto.
- Señal concreta que vigilar: si Musk acaba anunciando un acuerdo formal con TSMC y con qué compromisos de volumen por parte de SpaceX. En el corto plazo, la referencia de lo que Musk realmente necesita son los chips AI5 que Samsung y TSMC fabricarán en serie el año que viene en Arizona y Texas, no Terafab.
- La lectura contraria también existe: Musk dijo que los chips de TSMC se sumarían a los de Intel, y el objetivo de un teravatio anual es el doble de lo que consume todo Estados Unidos, un volumen que ningún proveedor podría asumir solo. Es decir, podría ser más negocio para todos. La caída de hoy demuestra, eso sí, que la acción de Intel es hoy muy sensible a cualquier pista sobre exclusividad.