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Nano Nuclear compra activos de combustible nuclear con licencia de la NRC en Nuevo México

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Nano Nuclear compra activos de combustible nuclear con licencia de la NRC en Nuevo México

Nano Nuclear Energy y su filial HALEU Energy Fuel firman la compra de activos estratégicos de procesamiento de combustible nuclear en Estados Unidos, incluida una licencia del regulador atómico estadounidense, por 13,5 millones de dólares.

Nano Nuclear Energy (NNE) ha anunciado que la compañía y su filial al 100% HALEU Energy Fuel han firmado un acuerdo definitivo de compra de activos con Radnostix y su subsidiaria International Isotopes Fluorine Products. El objeto de la operación son activos estratégicos de procesamiento de combustible nuclear en Estados Unidos, entre los que destacan una licencia de la Comisión Reguladora Nuclear (NRC, el organismo que autoriza las actividades nucleares en el país) y la propiedad intelectual y el material técnico asociados a una instalación de desconversión de hexafluoruro de uranio empobrecido y extracción de flúor que ya se había proyectado en el condado de Lea, en Nuevo México.

El precio acordado asciende a 9,5 millones de dólares en efectivo y 4 millones de dólares en acciones ordinarias de NANO Nuclear, que se pagarán y emitirán en el momento del cierre según lo previsto en el contrato. Es decir, alrededor del 30% de la factura se abona con papel de la propia compañía en lugar de con caja, un detalle relevante para una empresa que todavía está en fase de desarrollo y quema dinero mientras construye su negocio.

Para entender el calado de la noticia hay que fijarse en dos elementos. El primero es la licencia de la NRC: obtener una autorización de este tipo para manejar y procesar material nuclear no es un trámite rápido, así que comprarla ya concedida (junto al expediente técnico que la acompaña) puede ahorrar años de papeleo y de incertidumbre. El segundo es el tipo de instalación: la desconversión de hexafluoruro de uranio empobrecido es el proceso que transforma un residuo del enriquecimiento de uranio en formas más estables y manejables, y de paso permite extraer flúor. Es un eslabón poco glamuroso, pero necesario, dentro de la cadena de suministro del combustible nuclear avanzado, el terreno en el que se mueve el nombre de la filial: HALEU, el uranio poco enriquecido de alto contenido que necesitan muchos de los reactores de nueva generación.

Conviene no perder de vista los matices. El comunicado habla de activos vinculados a una instalación "previamente planeada", no de una planta en funcionamiento, de modo que lo adquirido es la licencia, la propiedad intelectual y el material técnico, no una fábrica operativa. Además, el desembolso se produce "en el cierre" del acuerdo, por lo que la operación aún debe completarse. La operación encaja en la estrategia de Nano Nuclear de cubrir más peldaños de la cadena de valor, desde el diseño de reactores hasta el combustible, aunque el éxito dependerá de que esos activos se conviertan en capacidad real de producción y en contratos con clientes.

El análisis de Salseo

  • Lo verdaderamente caro aquí no son los activos físicos, sino la licencia de la NRC: conseguir una autorización para procesar material nuclear desde cero implica años de trámites y auditorías, así que 13,5 millones por una ya concedida puede salir barato en términos de tiempo ganado. La clave está en cuánto de ese expediente es reutilizable de verdad.
  • Nano Nuclear da un paso hacia la integración vertical: pasa de diseñar reactores a tener presencia en el procesamiento de combustible, precisamente el cuello de botella que arrastra el sector del HALEU en Occidente. Si logra capacidad real, tendría algo que ofrecer a los operadores de reactores avanzados más allá del diseño.
  • El pago revela la letra pequeña financiera: 4 millones en acciones propias, un 30% del total, evita sacar más caja pero diluye al accionista actual. La señal a vigilar es la quema de efectivo trimestral y si necesitará ampliaciones de capital antes de que estos activos generen ingresos.
  • Cautela con el relato: se compran activos de un proyecto "previamente planeado" y el pago se ejecuta en el cierre, así que la operación todavía no está cerrada ni existe una planta operativa. El hito que confirmaría el éxito sería ver avances concretos en el condado de Lea y, sobre todo, un primer contrato de suministro firmado.

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Fuente: TheFly