Nasdaq marca récord gracias a la IA: AMD supera el billón y la euforia se enfría

Wall Street encadena una sesión de récords impulsada por los valores de inteligencia artificial, aunque las mismas acciones que tiraron del mercado ayer arrancan hoy con ligeros descensos. Alibaba sube con su nuevo chip y AutoZone decepciona en ventas.
Los futuros de los principales índices neoyorquinos apuntan a una apertura prácticamente plana este martes, después de una sesión de lunes en la que el Nasdaq firmó su mejor cierre de la historia. Los futuros del Dow Jones subían en torno al 0,3%, los del S&P 500 avanzaban un 0,1% y los del Nasdaq se quedaban cerca de la tabla. El S&P 500 arranca la jornada a solo un 0,4% de su propio máximo histórico. En el resto de mercados, el petróleo West Texas cotizaba cerca de los 93 dólares por barril con una caída de casi el 3%, sumando ya cinco sesiones consecutivas de descensos pese a que no hay señales claras de que la guerra con Irán esté cerca de terminar. El bitcoin rondaba los 86.000 dólares, por debajo del máximo de 87.400 dólares del lunes, y el oro cedía un 0,5% hasta los 4.360 dólares la onza.
El protagonismo del día sigue estando en los valores ligados a la inteligencia artificial, aunque hoy toca digerir el subidón. Meta Platforms (META) cayó cerca de un 1% antes de la campana, después de dispararse un 11% el lunes hasta su mejor cierre desde el pasado octubre. Intel (INTC) y Advanced Micro Devices (AMD) también bajaban más de un 1% en la preapertura, tras subir un 12% y un 10% respectivamente en la sesión anterior. El detalle más llamativo lo dejó AMD, que por primera vez en su historia superó el billón de dólares de capitalización bursátil. El comportamiento del sector se ha vuelto especialmente nervioso en las últimas semanas por las dudas sobre cómo se está financiando todo este boom de la IA, y porque algunas compañías del ramo han decidido revisar los plazos de sus salidas a bolsa previstas.
En el mercado de deuda, los rendimientos de los bonos del Tesoro volvían a bajar, una señal de que los inversores aprueban el compromiso de la Reserva Federal con la lucha contra la inflación. El bono a diez años, la referencia que marca el precio de todo tipo de préstamos, cotizaba en el 4,93%, por debajo del 5,04% de la semana pasada, que fue su nivel más alto desde 2007. La Fed subió los tipos la semana pasada por primera vez en tres años y dejó claro que habrá más subidas para devolver la inflación a su objetivo del 2% anual. En los próximos días los inversores estarán pendientes de las intervenciones públicas de los responsables del banco central.
Fuera de Estados Unidos, Alibaba subía alrededor de un 3% en la preapertura después de presentar un nuevo chip de inteligencia artificial y desvelar sus planes para ampliar su red de centros de datos. La compañía china asegura que su nuevo chip, el Zhenwu V900, es tres veces más potente que la versión anterior, y de paso actualizó varios de sus modelos de IA. Su consejero delegado, Eddie Wu, sostuvo que el "pensamiento" que realizan las máquinas podría acabar superando el pensamiento humano, una idea que convierte la inteligencia en un producto que se suministra a gran escala. Wu añadió que la empresa espera superar los 20 gigavatios de capacidad de cómputo en 2032 para atender la demanda de IA.
La nota discordante la puso AutoZone, cuyas acciones se movían sin dirección clara tras publicar unos resultados trimestrales agridulces. El minorista de recambios para coches ganó 56,05 dólares por acción en su cuarto trimestre fiscal, por encima de lo esperado, pero sus ingresos de 6.590 millones de dólares y un crecimiento de ventas en tiendas comparables del 2,7% se quedaron por debajo de las previsiones. El sector de recambios está envuelto en la pelea política arancelaria: los aranceles de la administración Trump a las importaciones canadienses probablemente encarecerán las piezas que llegan desde ese país, y algunos minoristas ya han empezado a limitar la compra de aceite de motor por los problemas de suministro derivados de la guerra de Irán. La acción acumulaba una caída cercana al 17% en lo que va de año.
El análisis de Salseo
- Que AMD supere el billón de dólares de capitalización no es una cifra redonda cualquiera: significa que el mercado ya descuenta que su negocio de chips para IA seguirá creciendo a ritmo fuerte durante años. El problema es que la acción cae al día siguiente, lo que demuestra que ese tipo de hitos atrae dinero rápido y especulativo que también se va rápido. La señal a vigilar no es el precio, sino si el sector empieza a necesitar financiación externa (deuda o ampliaciones de capital) para sostener su crecimiento.
- La volatilidad de estos días y el hecho de que algunas empresas de IA hayan retrasado o replanteado sus salidas a bolsa cuentan una historia de fondo: el mercado está empezando a preguntarse de dónde sale el dinero que paga tantos centros de datos y tantos chips. Si la respuesta no convence, los primeros en notarlo son los fabricantes como AMD e Intel, porque su negocio depende directamente de que los grandes clientes mantengan el ritmo de inversión.
- La subida de Meta tiene dos patas: el lanzamiento del agente personal de IA Muse y la expectativa por su evento anual Connect de esta semana. La clave para el inversor es si Meta es capaz de convertir el enorme gasto en IA en ingresos reales, ya sea vía publicidad más efectiva o vía suscripciones. El propio Connect es el catalizador inmediato: si de allí no sale nada tangible, la acción se queda sin argumento a corto plazo.
- Hay una gasolina oculta detrás del récord del Nasdaq: la caída del rendimiento del bono a diez años, que abarata la financiación y hace más atractivas las empresas de crecimiento. Pero ojo, ese bono tocó la semana pasada el 5,04%, su nivel más alto desde 2007. Que la Fed esté subiendo tipos mientras la deuda se relaja es una combinación poco habitual, y si el rendimiento vuelve a acercarse al 5%, las valoraciones más exigentes serán las primeras en sufrir.
- El rally es mucho más estrecho de lo que sugiere el titular del récord: mientras la IA vuela, AutoZone cae cerca de un 17% en el año y avisa de presión de costes por los aranceles a Canadá y por los problemas de suministro derivados de la guerra de Irán. Es un recordatorio de que la economía real, la del consumo cotidiano, no está yendo al mismo ritmo que las tecnológicas.