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Navitas cierra la compra de Claros y ataca la 'pared de la energía' en la IA

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Navitas cierra la compra de Claros y ataca la 'pared de la energía' en la IA

Navitas Semiconductor formaliza la adquisición de Claros y amplía su catálogo de chips de potencia hasta el último tramo antes del procesador de IA. La empresa dice que su mercado potencial para 2030 superará los 8.000 millones de dólares.

Navitas Semiconductor ha cerrado la compra de Claros, Inc., una operación que la compañía ya había anunciado y que ahora queda formalizada. La firma, que cotiza en el Nasdaq con el ticker NVTS, ha comunicado el cierre este 6 de octubre de 2026 desde su sede de Torrance (California). Claros es una compañía de gestión de energía que desarrolla tecnología de regulador de voltaje integrado (IVR, por sus siglas en inglés) pensada para los centros de datos de nueva generación que alimentan la inteligencia artificial.

Para entender el interés, hay que mirar el recorrido de la electricidad. En un centro de datos, la energía entra desde la red eléctrica y tiene que llegar hasta el procesador, al que la compañía llama xPU (el término genérico para las unidades de cómputo de la IA). Cada paso de ese trayecto genera pérdidas y calor, y con procesadores cada vez más tragones, ese último tramo se ha convertido en un cuello de botella. El IVR de Claros integra en un único bloque los transistores de potencia, el control digital, los inductores y los condensadores, lo que permite acercar la conversión de energía al propio chip. De ahí salen dos familias de producto (pIVR y eIVR), pensadas para arquitecturas de entrega de energía vertical (VPD) y embebida (EPD), con más eficiencia, respuesta más rápida a los cambios de demanda y mayor densidad de potencia. La arquitectura modular PowerArray permite además escalar esa entrega según lo que exija cada sistema.

El movimiento encaja con la estrategia que Navitas llama «Navitas 2.0»: sumar a sus tecnologías GaN y SiC de alto y ultra-alto voltaje, que habilitan la nueva arquitectura de 800 V en continua, la pieza que faltaba para cubrir todo el camino «de la red al chip». «Cerrar esta adquisición es un paso decisivo en la transformación Navitas 2.0», ha señalado Chris Allexandre, presidente y consejero delegado de la compañía, que resume el problema así: la energía es ahora el límite de la IA y mejorar cómo se entrega y con qué eficiencia es lo que permite sacar más cómputo. La empresa cifra el impacto en su mercado potencial: espera que la operación más que duplique su mercado direccionable identificado para 2030 hasta superar los 8.000 millones de dólares, con al menos 3.500 millones procedentes de los mercados de VPD e IVR. A eso se suman los 3.500 millones que ya atribuía a GaN y SiC de alto voltaje y unos 1.000 millones de su nueva tecnología JFET.

Navitas celebrará además un seminario web el 20 de octubre de 2026 (8:00 hora del Pacífico, 11:00 hora del Este) bajo el título «Breaking the AI Infrastructure Power Wall: From Grid-to-xPU», en el que intervendrán el propio Allexandre, el director de márketing Llew Vaughan-Edmunds y Dan Kultran, vicepresidente y responsable de la unidad de negocio de IVR y antiguo consejero delegado y cofundador de Claros. La compañía ha indicado que el vídeo del seminario y el material de apoyo quedarán disponibles en la sección de relación con inversores de su web.

El análisis de Salseo

  • La cifra que de verdad mueve la tesis no es la compra en sí (ya se había anunciado), sino el mercado potencial: pasar de unos 4.500 millones de dólares a más de 8.000 millones para 2030. Ojo con el matiz, porque eso es tamaño de mercado, no pedidos ni ingresos: Navitas factura hoy una fracción de eso, así que la pregunta clave es qué porcentaje convierte en ventas reales y cuándo.
  • El IVR es el eslabón más pegado al procesador, justo donde se pierde más energía y donde cada rack necesita muchos puntos de conversión. Al integrar transistores, control, inductores y condensadores en un solo bloque, Navitas aspira a vender más contenido por servidor, no solo más chips sueltos: pasa de proveedor de componentes a vender una arquitectura completa de red a chip.
  • Riesgo a vigilar: integrar una empresa que era privada siempre es delicado, y aquí no hay cifras de ingresos ni de precio de la operación. La señal positiva es que el antiguo consejero delegado y cofundador de Claros se queda liderando la unidad de IVR, lo que sugiere continuidad del equipo. La señal negativa sería que el webinar del 20 de octubre se quede en promesas tecnológicas sin anunciar acuerdos concretos con grandes clientes de centros de datos.
  • Contexto de fondo: el cuello de botella de la IA ha dejado de ser solo el chip y se ha trasladado a la energía y la refrigeración. Quien resuelva esa entrega de energía se cuela en la cadena de valor de los grandes operadores de nube. El reverso es que aquí compiten gigantes de la potencia y de los semiconductores con mucha más caja, así que Navitas necesita demostrar que su propuesta es lo bastante diferencial como para que los hyperscalers la adopten.

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