Navitas y Microchip se alían para alimentar los centros de datos de IA del futuro

Navitas y Microchip presentan juntos un diseño de referencia que convierte los 800 voltios de un rack de centro de datos de IA directamente en 6 voltios, combinando chips de nitruro de galio con control digital y seguridad por hardware.
Navitas Semiconductor (Nasdaq: NVTS) y Microchip Technology (Nasdaq: MCHP) han anunciado una colaboración para lanzar un diseño de referencia capaz de convertir los 800 voltios de corriente continua que llegan a un rack de centro de datos hasta los 6 voltios que necesitan los servidores. El objetivo es acelerar la transición del sector hacia arquitecturas de 800V DC en los racks, pensadas para mejorar la eficiencia del reparto de energía, elevar la densidad de potencia y dar soporte a los próximos diseños de servidores para inteligencia artificial. El paquete incluye no solo el esquema, sino también hardware de referencia, software y documentación de diseño, todo alineado con el estándar 800V DC de Open Compute Project (OCP), la iniciativa que marca buena parte de las reglas del juego en infraestructura de centros de datos.
¿Por qué tanto revuelo con el voltaje? Porque los centros de datos de IA, con sus enormes agrupaciones de GPUs, se han convertido en auténticas bestias de consumo eléctrico, y repartir esa energía de forma eficiente se ha vuelto tan importante como fabricar los propios chips. El diseño combina la tecnología de control digital y de seguridad de Microchip con los dispositivos de potencia GaNFast basados en nitruro de galio (GaN) de Navitas. La clave técnica es que convierte directamente de 800V a 6V, fusionando en un único convertidor las dos etapas que antes se hacían por separado (de 800V a 50V y de 50V a 6V), lo que se traduce en una mayor eficiencia de punta a punta.
En el corazón del sistema están los controladores digitales de señal dsPIC33AK de Microchip, su dispositivo de seguridad por hardware TA100 CryptoAuthentication y los transistores GaNFast de Navitas. El dsPIC33AK ofrece un núcleo de 200 MHz de 32 bits con unidad de coma flotante de doble precisión, moduladores de pulso de 78 picosegundos de resolución y varios convertidores analógico-digitales de 12 bits que funcionan hasta 40 millones de muestras por segundo, además de soporte para criptografía post-cuántica (algoritmos recomendados por el estándar CNSA Suite 2.0). El TA100 se encarga de la autenticación del sistema: arranque seguro, actualizaciones de firmware de confianza y gestión de claves. Por el lado de Navitas, el diseño usa 16 transistores NV6034 de 650 V y 17 miliohmios en una topología de medio puente apilado, con un encapsulado DFN8×8 refrigerado por ambas caras. El objetivo declarado es alcanzar hasta un 96% de eficiencia máxima a plena carga con conmutación a 1 MHz y una densidad de potencia de 2.100 W por pulgada cúbica, con un perfil tan fino que resulta un 20% más delgado que un teléfono móvil, lo que permite colocarlo muy cerca de la placa de la GPU.
«La optimización de la infraestructura de IA está impulsando una de las transiciones de arquitectura de potencia más importantes que ha vivido el sector de los centros de datos en décadas», ha señalado Joe Thomsen, vicepresidente corporativo de la unidad de controladores digitales de señal de Microchip. Por parte de Navitas, Vipin Bothra, vicepresidente de marketing de soluciones globales, defiende que su tecnología GaN es «un habilitador crítico» de mayor densidad de potencia y eficiencia. Conviene tener claro, eso sí, que esto es un diseño de referencia: una plantilla para que otros fabriquen, no un pedido ni un ingreso inmediato.
El anuncio también incorpora una pata de seguridad: el dispositivo TA100 de Microchip permite a los desarrolladores establecer una base de confianza para autenticar el sistema y protegerlo sin tener que montar las medidas de seguridad desde cero, algo cada vez más exigido en la infraestructura eléctrica moderna.
El análisis de Salseo
- Un diseño de referencia no es un pedido: Navitas no ingresa nada hoy por este anuncio. Su valor es de 'efecto arrastre', porque si los fabricantes de fuentes y racks copian esta plantilla para cumplir el estándar OCP, cada sistema que salga al mercado llevará dentro chips GaN de Navitas. Es una apuesta a medio plazo, no una factura de este trimestre.
- El dato que de verdad importa está en la letra pequeña: el diseño emplea 16 transistores NV6034 por unidad. Cuantos más dispositivos de este tipo entren en cada rack, más ingresos por cada centro de datos que se construya. La palanca de Navitas no es tanto el precio del chip como el 'contenido' de silicio que logra colocar en cada sistema.
- El riesgo es de ecosistema, no de producto: Navitas va de la mano de Microchip y del estándar 800V DC de Open Compute Project. Si la industria tarda en abandonar las arquitecturas actuales, el diseño se queda en el cajón. La señal concreta a vigilar es que los grandes fabricantes de servidores y GPUs muevan ficha hacia racks de 800V y que empiecen a aparecer más diseños de referencia con GaN dentro.
- La carta a largo plazo es la seguridad post-cuántica: el chip de Microchip ya soporta algoritmos preparados para la futura computación cuántica, algo que hoy suena lejano pero que se está convirtiendo en requisito en infraestructura crítica. Con ello Navitas se cuela en el debate de la seguridad de los centros de datos, no solo en el de la eficiencia energética.