Nebius celebra a Nvidia: crecimiento brutal, pero la dilución y los costes acechan

La fuerte guía de crecimiento de Nvidia dispara la demanda de infraestructura de IA y empuja a Nebius un 6% en after-hours. Pero la subida de precios de los chips, el capex y la posible dilución mantienen en vilo a los inversores.
Las acciones de Nebius Group (NBIS) subieron más de un 6% en la negociación fuera de hora tras los resultados de Nvidia, un fabricante de chips que además es uno de sus grandes inversores y clientes. La compañía cerró la sesión en 213 dólares y llegó a tocar los 215 dólares en la reacción posterior al cierre. El motivo: Nvidia presentó unas cuentas mejores de lo esperado y, sobre todo, elevó su guía de crecimiento para el año fiscal 2028, lo que refuerza la teoría de que el gasto en inteligencia artificial (IA) no se está enfriando.
Los ingresos de Nvidia alcanzaron los 96.000 millones de dólares en el último trimestre, por encima de los 92.000 millones que esperaban los analistas. Además, la compañía guió a un crecimiento de ingresos del 70% para el año fiscal 2028, muy por encima del 40% que proyectaba el consenso. Eso, además, sin contar con las ventas en China, que la empresa excluye de sus previsiones. Para Nebius, que es uno de los mayores proveedores de infraestructura de IA, esta señal es clave: su demanda de potencia de cómputo es tan alta que dice que ya podría vender hoy toda su capacidad para 2027. Sus ingresos del segundo trimestre se dispararon un 454% interanual, hasta los 582 millones de dólares, y en el primer semestre sumaron 981 millones, un 529% más que un año antes.
Pero no todo son luces. El principal problema es que el crecimiento de Nebius llega con unos costes cada vez más altos. Nvidia ha anunciado que subirá el precio de sus chips hasta un 15% a partir de enero, y los servidores y la memoria también se encarecen. Eso se traduce en más gasto de capital: solo en el último trimestre, Nebius invirtió 5.700 millones de dólares. Para financiarlo, la compañía ha recurrido a la emisión de acciones: vendió 12,7 millones de títulos por los que obtuvo 2.800 millones, y aún tiene 12,3 millones de acciones disponibles en su programa de venta al mercado (ATM). Es decir, el riesgo de dilución sigue sobre la mesa.
La competencia, además, aprieta. La semana pasada, Anthropic firmó un acuerdo de 45.000 millones de dólares con Nscale, uno de los principales rivales de Nebius. Y Rum Holdings, la antigua Rumble, también ha entrado en el negocio de infraestructura. A esto se suman gigantes como Meta Platforms, RIOT Platforms y MARA Holdings. No es raro, por tanto, que más del 21% de las acciones de Nebius estén en corto, con nombres como Michael Burry entre los que apuestan contra la compañía.
En el plano técnico, la acción se ha dado la vuelta tras los últimos resultados: ha pasado de un máximo de 276 dólares a los 213 actuales, llenando el hueco de valor razonable que dejó tras sus cuentas. El indicador MACD ha formado un cruce bajista, aunque aparece un patrón de velas de abandono alcista del pasado 24 de agosto. Tras el empujón de Nvidia, lo más probable es que el precio intente retestar la resistencia de los 250 dólares antes de decidir hacia dónde seguir, con la posibilidad de reanudar la tendencia bajista si no consigue superarla. En definitiva, la demanda existe, pero la ecuación entre crecimiento, costes y dilución es la que decidirá el futuro de la acción.
El análisis de Salseo
- El optimismo de Nvidia no es automáticamente el de Nebius: el mercado ya había descontado el boom de la IA en el precio de NBIS, y la prueba es que la acción caía desde 276 a 213 dólares incluso con los ingresos disparados. Lo que de verdad mueve la tesis no es la demanda, sino cómo la financia: si Nebius anuncia otra ampliación de capital o si los márgenes se resienten por la subida de precios de Nvidia, el castigo será mayor.
- El aumento del 15% en los precios de los chips de Nvidia es una espada de doble filo para Nebius: por un lado confirma que la demanda es fortísima, pero por otro encarece su principal insumo. Si Nebius no puede trasladar ese coste a sus clientes, su quema de caja se acelera y el riesgo de dilución se dispara. Esa tensión entre ingresos y márgenes es el verdadero foco para los próximos trimestres.
- El desfase entre los ingresos proyectados (3.350 millones este año) y el capex (5.700 millones solo en un trimestre) es brutal. Nebius está invirtiendo a años vista, financiándose con deuda y nuevas acciones, y el corto plazo lo sabe: por eso el interés corto supera el 21%. La señal a vigilar es si logra cerrar contratos con grandes clientes nuevos, además de Meta y Nvidia, para justificar esa inversión.
- La competencia llega con fuerza: el acuerdo Anthropic-Nscale por 45.000 millones y la entrada de Rum Holdings demuestran que la infraestructura de IA se está saturando. Nebius tiene una ventaja de primera jugadora, pero si los hiperescaladores deciden verticalizar o repartir pedidos entre más proveedores, su crecimiento futuro podría ser menos 'parabólico'. El dato que hay que seguir es el ritmo de contratación de capacidad de aquí a final de año.