Nebius sube precios un 20% y CoreWeave amplía capital: dos caminos opuestos en la IA

Nebius y CoreWeave, dos de las grandes apuestas de infraestructura para inteligencia artificial, se mueven hoy en direcciones contrarias: una sube precios y la otra pide dinero al mercado.
Las acciones de Nebius Group (NBIS) y CoreWeave (CRWV), dos de las compañías más seguidas del negocio de infraestructura para inteligencia artificial, han ido hoy en direcciones opuestas. Nebius subía más de un 1% mientras CoreWeave caía más de un 4%, y la razón no está en el negocio en sí, sino en cómo cada una está gestionando su crecimiento.
Nebius recibe el empujón después de que se conociera que subirá alrededor de un 20% el precio de varios de sus chips gráficos (GPU) de Nvidia a partir del 1 de octubre. En un negocio donde lo que se vende es tiempo de computación, poder subir precios sin perder clientes es la mejor señal posible: significa que la demanda de capacidad para entrenar y usar modelos de IA sigue siendo mayor que la oferta disponible. Cada euro extra de precio va casi directo al beneficio, porque el coste de los equipos ya está pagado.
CoreWeave, en cambio, también tiene buenas noticias en el negocio: sus nuevos contratos de computación se están cerrando a unos 40 millones de dólares por megavatio, lo que refleja una demanda muy fuerte. El problema es cómo lo financia. La compañía ha anunciado una emisión de 3.000 millones de dólares en bonos convertibles (deuda que puede acabar transformándose en acciones) y un programa para vender hasta 35 millones de acciones nuevas. Traducido: entra dinero fresco, pero también entra más papel en circulación. Cada accionista actual pasa a tener una porción más pequeña de la empresa, y eso es lo que penaliza al valor hoy.
La otra pata del artículo es quién está detrás de cada compañía. Según los datos de propiedad accionarial de TipRanks, en Nebius las empresas y los inversores particulares controlan el 45,49% del capital, seguidos de otros inversores institucionales (31,80%), fondos cotizados o ETF (12,68%), fondos de inversión (8,57%) y directivos internos (1,46%). Sus mayores accionistas son iShares, con un 4,30%, e Invesco, con un 2,93%. Entre los ETF destacan el Invesco QQQ Trust (QQQ), con un 1,97%, y el iShares Core MSCI EAFE (IEFA), con un 0,64%; en fondos de inversión, Lazard Funds ronda el 1,85% y Janus Investment Fund el 1,17%.
En CoreWeave el reparto es distinto: empresas y particulares tienen el 33,85%, los inversores institucionales el 32,62%, los ETF el 18,74%, los fondos de inversión el 10,72% y los directivos internos el 4,07%. Su principal accionista es Vanguard, con un 7,10%, seguido de Vanguard Index Funds con un 5,34%. Entre los ETF, el Vanguard Total Stock Market (VTI) posee un 2,63% y el Invesco QQQ Trust un 2,07%; en fondos, además del propio Vanguard, aparece Calamos Investment Trust con un 3,57%. La foto deja a CoreWeave con más peso de fondos indexados y a Nebius con más peso de inversores que compran la acción directamente.
Por último, el consenso de los analistas que recoge TipRanks es de 'compra moderada' tanto para NBIS como para CRWV, es decir, la mayoría de casas de análisis ve valor en las dos a pesar del castigo puntual de hoy. La diferencia de fondo entre ambas no es la demanda, que es fuerte para las dos, sino cuánto capital necesitan pedir para seguir creciendo.
El análisis de Salseo
- La subida de precios de Nebius es la señal más relevante del día: en un negocio de alquiler de capacidad de cómputo, el precio es la palanca de margen más directa que existe. Si ese 20% se sostiene sin que se le escapen clientes, se traduce casi entero en beneficio, porque los costes de los equipos ya están asumidos.
- CoreWeave vive la paradoja del sector: contratos a 40 millones de dólares por megavatio (demanda excelente) y, aun así, la acción cae un 4%. El motivo es la financiación: 3.000 millones en deuda convertible y hasta 35 millones de acciones nuevas. Al mercado no le asusta el negocio, le asusta pagarlo con más papel en circulación.
- Los bonos convertibles son deuda que puede convertirse en acciones si el precio sube lo suficiente. Para el inversor es un arma de doble filo: hoy es deuda barata y menos dilución, pero si la acción despega, el número de acciones crecerá justo cuando mejor va todo. Es una señal concreta a vigilar en los próximos resultados.
- Detrás hay una tensión de fondo del sector: montar centros de datos para IA exige comprar chips carísimos que se quedan obsoletos rápido, así que las compañías necesitan capital constante. Nebius lo está consiguiendo vía precios y CoreWeave vía mercado. La pregunta clave para los próximos trimestres es cuál de los dos modelos aguanta mejor si la demanda de cómputo se enfría.
- La estructura accionarial también dice cosas: Nebius tiene casi la mitad del capital en manos de empresas y particulares (45,49%), mientras que CoreWeave está mucho más en manos de fondos indexados como Vanguard (7,10%) y el ETF QQQ. Eso hace a CoreWeave más sensible a los movimientos automáticos de los fondos pasivos y a Nebius más dependiente de la convicción de inversores individuales.