Netflix, Disney y YouTube se lanzan a por los derechos del Mundial 2026 en EE.UU. por 2.000 millones

Tres gigantes del streaming compiten por retransmitir el Mundial de fútbol de 2026 en Estados Unidos, un paquete que podría alcanzar los 2.000 millones de dólares y cambiar el mapa de los derechos deportivos.
La batalla por los derechos de retransmisión del Mundial de fútbol de 2026 en Estados Unidos se calienta. Netflix, Disney (a través de ESPN) y YouTube (propiedad de Alphabet) han mostrado interés en hacerse con el paquete de emisión en inglés, según fuentes cercanas a las negociaciones. La FIFA, que busca maximizar ingresos para el torneo que se celebrará en Norteamérica, espera que la puja alcance los 2.000 millones de dólares, una cifra récord para un evento deportivo en el país.
El interés de estas plataformas refleja un cambio sísmico en el consumo de deporte en directo. Tradicionalmente, los derechos del Mundial en EE.UU. han estado en manos de cadenas de televisión tradicionales como Fox o Telemundo. Sin embargo, el auge del streaming ha llevado a que compañías como Netflix, que durante años evitó el deporte en vivo, ahora lo vean como una herramienta clave para atraer y retener suscriptores. Disney, por su parte, ya tiene una fuerte presencia deportiva con ESPN, y YouTube ha estado expandiendo su oferta con NFL Sunday Ticket.
El paquete en disputa incluye los derechos en inglés para todas las plataformas (televisión y digital) del Mundial 2026, que se jugará en Estados Unidos, México y Canadá. La FIFA ha dividido los derechos por idioma y territorio, y este paquete es uno de los más codiciados por el enorme mercado publicitario estadounidense. Se espera que la decisión se tome en los próximos meses, y no se descarta que más actores, como Amazon, también entren en la puja.
Para Netflix, sería su mayor incursión en deportes en directo tras algunos experimentos con eventos como 'The Netflix Cup' o un partido de tenis. Conseguir el Mundial supondría un golpe de efecto en su estrategia de contenidos y una forma de justificar futuras subidas de precios. Disney, con ESPN, necesita reforzar su oferta digital ante la pérdida de abonados de cable, y YouTube ve en el fútbol una oportunidad de oro para consolidar su servicio de televisión en streaming.
El monto final dependerá de la competencia, pero los 2.000 millones de dólares casi duplicarían lo pagado por Fox por los derechos en inglés del Mundial 2022. La FIFA confía en que el creciente interés del fútbol en EE.UU., impulsado por la llegada de Messi a la MLS y la cercanía del torneo, justifique esa cifra. Los inversores deben estar atentos: quien se lleve el gato al agua no solo ganará audiencia, sino un activo estratégico para la próxima década.
El análisis de Salseo
- El verdadero significado: esto no es solo una subasta de derechos, es la señal definitiva de que el deporte en directo se ha convertido en el campo de batalla principal del streaming. Netflix, que siempre dijo que no entraría en deportes, ahora se ve obligada a pujar para no quedarse atrás frente a YouTube y Disney.
- El porqué de fondo: las plataformas necesitan eventos en vivo para reducir la rotación de suscriptores y justificar precios más altos. El fútbol, con su audiencia global y joven, es el anzuelo perfecto. Pero ojo, pagar 2.000 millones implica un riesgo enorme si no se monetiza bien con publicidad o nuevos abonados.
- Qué vigilar: la decisión de la FIFA y, sobre todo, cómo piensa cada empresa rentabilizar el gasto. Si Netflix gana, será una apuesta a largo plazo que podría cambiar su modelo de negocio. Si es Disney, reforzará su transición al streaming. Si es YouTube, consolidará su posición como agregador de deportes. El anuncio moverá las acciones.
- La lectura contraria: aunque el fútbol crece en EE.UU., sigue sin ser el deporte rey. Una inversión tan alta podría no traducirse en el retorno esperado si la audiencia no responde como en otros países. Además, el precedente de Amazon con la NFL muestra que los derechos deportivos no siempre son la gallina de los huevos de oro.