No solo STRC: las preferentes cripto de SATA y BMNP también se hunden

Las acciones preferentes ligadas a las grandes tesorerías de cripto se desploman en plena caída del bitcoin y el ethereum, y el mercado empieza a dudar de que estas empresas puedan seguir pagando sus dividendos.
Las acciones preferentes vinculadas al mundo cripto están viviendo una semana negra y no es solo cosa de STRC. Este instrumento de Strategy (la empresa de Michael Saylor) se ha hundido desde su valor nominal de 100 dólares hasta un mínimo histórico de 72,60 dólares. El contagio ha alcanzado a las preferentes de otras compañías del sector: la BMNP de BitMine Immersion Technologies, que paga un 9,5% y se estrenó hace poco, ha cerrado en 81,40 dólares desde un máximo mensual de 92, y la SATA de Strive se ha desplomado hasta 83,53 dólares. A la fiesta se han sumado otras preferentes de Strategy, como STRK, STRD y STRF.
Para entender el susto conviene saber qué es una preferente: una mezcla entre acción y bono que reparte un dividendo fijo y que, en teoría, es más tranquila que la acción normal. Pero cotiza, y cuando el activo que sostiene ese dividendo se despeña, la supuesta tranquilidad se esfuma. Y el activo en cuestión es la cripto: el bitcoin ha caído hasta los 58.000 dólares desde un máximo histórico de 126.300, y el ethereum ha pasado de rozar los 5.000 a los 1.500 dólares actuales. Todas estas compañías se dedican a acumular criptomonedas, así que acumulan miles de millones en pérdidas no realizadas y su valor de mercado ya está por debajo del valor de los bitcoins y ethereums que guardan. Es decir, el mercado descuenta que la empresa vale menos que su propio botín.
Esa brecha es la que ha encendido las alarmas sobre el dividendo. El modelo de estas firmas consistía en emitir acciones y deuda para comprar cripto; con el valor de mercado por debajo del de sus tenencias, emitir más papel destruye valor para los accionistas actuales, así que la vía de financiación se estrecha justo cuando más falta hace la caja. Strategy levantó 300 millones de dólares la semana pasada vendiendo acciones y diluyendo a sus inversores, y ahora tiene 1.400 millones en efectivo, insuficiente para cubrir un año entero de dividendos. Strive asegura que tiene dos años cubiertos y BitMine dice contar con 601 millones en caja y valores negociables y ninguna deuda. La gran bandera roja llegó hace unas semanas, cuando Strategy rompió su política histórica de no vender nunca sus bitcoins y ejecutó su primera venta. Con un precio medio de compra de 68.000 dólares, por encima de los 58.000 actuales, cualquier venta adicional sería a pérdidas.
La esperanza de Michael Saylor, Tom Lee y el empresario Vivek Ramaswamy, fundador de Strive, es que el crash cripto toque fondo pronto y revalorice sus tenencias. El problema es que el dinero no aparece de la nada: la cripto compite con la bolsa, que lleva un mercado alcista muy prolongado, y los inversores siguen sacando dinero de los fondos cotizados de criptomonedas para rotarlo hacia acciones. Dicho de otro modo, para que el cripto se recupere antes tendría que corregir la renta variable. Mientras eso no pase, las preferentes que se vendieron como una fuente de rentas tranquilas seguirán actuando como lo que son: un activo de riesgo con el acelerador pisado.
El análisis de Salseo
- Lo que se está rompiendo no es solo el precio, es la etiqueta del producto: estas preferentes se colocaron como un híbrido que paga dividendo, más tranquilo que la acción, y acumulan caídas de entre el 15% y el 30% desde su valor nominal de 100 dólares. Cuando el activo que respalda ese dividendo pierde la mitad de su valor, la palabra 'renta' sobra.
- El mecanismo de la trampa es idéntico en todas: el negocio consistía en emitir acciones y deuda para comprar cripto, y con el valor de mercado por debajo del de sus tenencias ya no pueden emitir sin diluir y destruir valor. Se les cierra la financiación precisamente cuando necesitan caja para pagar los dividendos de las preferentes.
- La señal concreta a vigilar son las ventas de bitcoin de Strategy. Rompió su promesa de no vender nunca y su precio medio de compra es de 68.000 dólares, por encima de los 58.000 actuales: si sigue vendiendo, lo hará con pérdidas y confirmará el final del modelo de acumular a cualquier precio. La otra métrica es cuántos meses de dividendo aguanta cada una sin tocar sus criptos: Strategy tiene 1.400 millones para un año, BitMine 601 millones y sin deuda, Strive dice tener dos años.
- El matiz que el titular no cuenta: estas empresas no dependen de sí mismas para recuperarse, dependen de que la bolsa corrija. Mientras el dinero siga rotando de los ETF de cripto hacia acciones en máximos, Saylor, Tom Lee y Ramaswamy pueden seguir esperando sentados, y cada mes de espera es un dividendo más que pagar con una caja que se agota.