Nscale, la nube de IA respaldada por Nvidia, levanta 3.360 millones antes de salir a bolsa

La plataforma británica de nube para inteligencia artificial cierra una ronda de 3.360 millones liderada por Third Point, con Nvidia poniendo 1.000 millones, justo una semana después de registrar su salida a bolsa en Nueva York.
Nscale, plataforma británica de nube para inteligencia artificial, ha cerrado una ronda de financiación de 3.360 millones de dólares (unos 3.100 millones de euros al cambio actual) con la que quiere acelerar su expansión justo antes de dar el salto al parqué. La operación se ha articulado a través de pagarés convertibles (deuda que, llegado el momento, se transforma en acciones de la compañía) y ha estado liderada por el fondo Third Point. En ella han participado tanto inversores nuevos como otros que ya estaban dentro, entre ellos Nvidia, fondos gestionados por Apollo y el Consejo de Inversión de Abu Dabi.
El desglose de la operación deja claro quién manda aquí: 2.360 millones corresponden a un tramo principal y otros 1.000 millones son un compromiso adicional de Nvidia, cuyo desembolso está previsto para mediados de noviembre. Es decir, el fabricante de chips no solo vende las tarjetas gráficas que alimentan estos centros de datos, sino que además pone dinero para que sus clientes puedan seguir comprándolas.
El negocio de Nscale se apoya en una plataforma que cubre toda la cadena: desde la generación de energía hasta los centros de datos refrigerados por líquido y los grandes grupos de chips (GPU). Sus clientes son desde las grandes tecnológicas hasta laboratorios que entrenan modelos de IA punteros y empresas que quieren montar sus propias herramientas. La compañía asegura tener más de 103.000 millones de dólares en valor contratado, una cifra gigantesca que se reparte en el tiempo. Buena parte de ese pastel viene de Anthropic, que se comprometió a pagar 45.000 millones por capacidad de computación. A eso se suma un gran campus de centros de datos que está levantando en Noruega y que dará servicio a Microsoft, y otro que tiene previsto en Virginia Occidental. «Con el respaldo de estos inversores de primer nivel estamos en una posición fuerte para acelerar la construcción de centros de datos en todo el mundo», ha señalado Josh Payne, fundador y consejero delegado de la firma.
La ronda llega apenas una semana después de que Nscale registrara su solicitud de salida a bolsa, una operación que, según Bloomberg, podría captar hasta 3.000 millones de dólares. Goldman Sachs, JPMorgan y Morgan Stanley lideran la colocación, en la que trabajan otros 19 bancos, y las acciones cotizarían en la Bolsa de Nueva York bajo el símbolo NSCL. La sede de la compañía está en Londres y su consejo cuenta con dos nombres conocidos: la exdirectiva de Meta Sheryl Sandberg y Nick Clegg, exviceprimer ministro británico y también antiguo fichaje de la tecnológica estadounidense. De momento Nscale sigue siendo una empresa privada, sin acciones negociándose, aunque el interés que despierta es enorme: los datos de valoración que maneja TipRanks reflejan subidas estratosféricas en el último año.
La noticia se entiende mejor como una foto del momento que vive la infraestructura de IA: hay una demanda desbordada por capacidad de cómputo, los proyectos son colosales y financiarlos exige alianzas entre fondos, fabricantes de chips y tecnológicas que antes competían entre sí. Nscale quiere estar entre los grandes proveedores antes de que el mercado empiece a seleccionar ganadores, y lo quiere hacer con la chequera llena.
El análisis de Salseo
- Nvidia no solo vende chips, también financia a quien los compra: poner 1.000 millones en Nscale es una forma de asegurarse de que su cliente tendrá dinero para seguir llenando sus centros de datos de tarjetas. Es el famoso círculo que algunos analistas llevan meses señalando como riesgo, porque parte de la demanda de Nvidia acaba dependiendo del dinero que pone la propia Nvidia.
- El dato clave es el desfase entre lo levantado (3.360 millones) y lo contratado (más de 103.000 millones). Esos compromisos son a largo plazo y hay que construirlos con mucha inversión por adelantado, así que la empresa necesita capital constante. Y hay una concentración enorme: 45.000 millones, casi la mitad de ese cartera, dependen de un solo cliente, Anthropic. Si Anthropic rebajase su plan de gasto, media tesis de Nscale se tambalearía.
- La estructura de la ronda (pagarés convertibles, no acciones) dice mucho: los inversores ponen deuda ahora y se quedan con acciones cuando la empresa salga a bolsa. Si la operación se tuerce, ellos tienen prioridad de cobro; si sale bien, capturan la subida. Es un modo de entrar en un activo muy caliente con algo de red de seguridad, y también la prueba de que el apetito por la IA se sigue pagando a cualquier precio mientras otros sectores tienen problemas.
- Los nombres del consejo y de los clientes son la otra señal a vigilar: Sandberg y Clegg, ex altos cargos de Meta, en el órgano de gobierno, y Microsoft como cliente de su campus noruego. Eso muestra que las grandes tecnológicas prefieren subcontratar parte de su infraestructura antes que construir absolutamente todo. El próximo examen llegará en la bolsa: si la salida en el NYSE con el símbolo NSCL sale a un precio muy alto y luego se enfría, arrastrará al resto de valores de infraestructura de IA.