Regulación

Nueva York cita a Musk a declarar por los riesgos de seguridad de la IA

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Nueva York cita a Musk a declarar por los riesgos de seguridad de la IA

El Ayuntamiento de Nueva York emite una citación a Elon Musk para que declare sobre los riesgos de la inteligencia artificial, en plena tormenta judicial por los deepfakes generados con Grok.

El Ayuntamiento de Nueva York ha dado un paso poco habitual: ha emitido una citación (una 'subpoena', es decir, una orden con fuerza legal) dirigida a Elon Musk para que él, u otro representante de SpaceXAI, comparezca a declarar en una investigación sobre los riesgos que la inteligencia artificial plantea para la seguridad. La carta va firmada por la presidenta del consejo municipal, Julie Menin, y por una abogada del consistorio, Nwamaka Ejebe, y exige la presencia de la compañía en una investigación abierta por la ciudad.

Según esa correspondencia, la investigación tratará de determinar si los riesgos que están surgiendo a toda velocidad en materia de seguridad pública, ciberseguridad, estabilidad económica, privacidad y protección de consumidores y empresas "justifican una acción legislativa inmediata para proteger a los neoyorquinos". La comparecencia se celebrará el 5 de octubre en una reunión poco frecuente: un pleno del comité en pleno ('Committee of the Whole') con los 51 concejales presentes. El Ayuntamiento ha confirmado a CNBC que Anthropic, OpenAI, Google y Meta ya han aceptado enviar representantes a esa misma audiencia, lo que convierte la cita en un retrato del sector al completo delante del legislador local.

Para entender el peso de la empresa citada: SpaceX, la compañía de cohetes reutilizables de Musk, se fusionó en febrero de este año con su aventura de inteligencia artificial, xAI. De ahí salió un conglomerado que controla la red social X y el chatbot Grok, que salió a bolsa en junio y que hoy está valorado en torno a 2 billones de dólares. El mes pasado, además, cerró la compra de Cursor, una startup de programación asistida por IA, por 60.000 millones de dólares.

El problema de fondo no es tecnológico, sino legal y reputacional. Sobre SpaceXAI se acumulan las demandas después de que Grok permitiera generar a gran escala deepfakes pornográficos con imágenes de personas reales sin su consentimiento. La ciudad de Baltimore acusa a la compañía de violar las leyes de protección al consumidor y de incurrir en prácticas comerciales engañosas al anunciar su herramienta de generación y edición de imágenes como "generalmente segura". A eso se suma una demanda colectiva impulsada por adolescentes a los que Grok habría retratado en escenas sexualizadas y denigrantes. En su comunicado, el Ayuntamiento neoyorquino menciona además semanas de advertencias por parte de denunciantes internos y de directivos del sector, y señala informes sobre agentes de IA descontrolados que ya habrían causado daños en bases de datos gubernamentales.

¿Qué implica todo esto? Que la presión sobre la IA deja de ser una discusión teórica y entra en el terreno de las normas concretas: una citación no es una multa, pero sí el paso previo que suele usar un legislador para construir un expediente y justificar después una ley. Musk tiene ahora que decidir si se sienta delante de 51 concejales o manda a alguien en su lugar, en un momento en el que su conglomerado cotiza con una valoración estratosférica y afronta varios frentes judiciales abiertos a la vez. La cita del 5 de octubre y lo que salga de ella marcan el termómetro de hasta dónde está dispuesta a llegar una gran ciudad para poner límites a los modelos de lenguaje.

El análisis de Salseo

  • La citación no es una sanción, es la fase de instrucción: el Ayuntamiento ya ha escrito que estudia si hace falta "acción legislativa inmediata", así que la audiencia sirve para montar el expediente que justifique una norma municipal. Lo relevante no es lo que Musk diga ese día, sino qué texto legal sale después y si otras ciudades lo copian.
  • El ataque legal no va contra la existencia de Grok, sino contra cómo se vende y qué produce. Baltimore habla de publicidad engañosa por promocionarlo como "generalmente seguro", y la demanda de los adolescentes se centra en el resultado (deepfakes con menores). Si los tribunales dan la razón a los demandantes, el coste real aparece en dos sitios: indemnizaciones y un gasto mucho mayor en moderación de contenido, que ataca directamente al negocio publicitario de X y a las suscripciones de Grok.
  • Que Anthropic, OpenAI, Google y Meta hayan aceptado declarar antes de ser obligadas es la señal más interesante: el sector prefiere sentarse a negociar el marco regulatorio a que se lo impongan por sorpresa. Musk, en cambio, queda en la posición incómoda de ser el único citado formalmente, lo que refuerza su perfil de 'outsider' pero también concentra sobre él el escrutinio mediático y político.
  • Ojo al detalle que el titular no cuenta: la investigación es municipal (Nueva York), no federal. Eso anticipa un riesgo regulatorio fragmentado, ciudad a ciudad y estado a estado, más difícil de gestionar para una empresa que un único marco nacional. La cita del 5 de octubre y cualquier propuesta de ley posterior son el dato concreto a vigilar por quien tenga exposición a SpaceXAI tras su salida a bolsa.

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Fuente: CNBC