NVDA vs. Marvell: ¿qué acción de chips de IA es mejor antes de sus resultados?

Nvidia y Marvell presentan sus resultados del segundo trimestre esta semana, en pleno debate sobre la sostenibilidad del gasto en IA. Wall Street ve potencial en ambas, pero la firma de Jensen Huang promete mayor recorrido según los precios objetivo.
Esta semana, dos gigantes de los semiconductores dedicados a la inteligencia artificial rinden cuentas ante el mercado. Nvidia (NVDA) publicará sus resultados del segundo trimestre fiscal (año fiscal 2027) el próximo 26 de agosto, mientras que Marvell (MRVL) hará lo propio el 27. Los inversores estarán muy atentos no solo a las cifras, sino a las pistas que den ambas compañías sobre el futuro del gasto en IA, en un momento en que crecen las dudas sobre una posible burbuja y sobre si el ritmo actual de inversión es sostenible.
Nvidia ha subido apenas un 15% en lo que va de año, lastrada por la debilidad del mercado, la incertidumbre geopolítica y el temor a la competencia de compañías como AMD y Broadcom. Aun así, la expectativa es fuerte: los analistas esperan un beneficio por acción (BPA) de 2,09 dólares, un 99% más que el año pasado, y unos ingresos de 92.250 millones, un 97% más. El propio Jensen Huang, consejero delegado, aseguró que espera facturar un billón de dólares entre 2025 y 2027 gracias a sus plataformas Blackwell y Vera Rubin. El analista de Rosenblatt, Kevin Cassidy, mantiene la recomendación de compra con un precio objetivo de 325 dólares, y cree que la guía para el tercer trimestre superará las previsiones, "reafirmando el impulso sostenido y el liderazgo en IA" de la compañía. En general, Wall Street otorga a Nvidia una valoración de Compra fuerte, con un precio medio de 302,62 dólares, que implica un potencial de subida del 41%.
Por su parte, Marvell ha vivido un año espectacular: sus acciones se han disparado un 179% gracias a la demanda de sus chips personalizados de IA y soluciones de redes ópticas. Además, los inversores celebraron la concesión de un warrant de 12.200 millones de dólares a Google (GOOGL) en el marco de un acuerdo de chips personalizados. Para el segundo trimestre, se espera un BPA de 0,93 dólares (un 39% más interanual) y unos ingresos de 2.720 millones, un 35% más. La semana pasada, el analista de BMO Capital Harsh Kumar inició la cobertura con un precio objetivo de 250 dólares, destacando a Marvell como proveedor dominante de semiconductores para infraestructura de centros de datos y un proveedor clave de soluciones de redes ópticas para hiperescaladores y clientes empresariales. Kumar también resalta su fortaleza en controladores de almacenamiento y en interconexión óptica, impulsada por sus procesadores de señal digital. La valoración media de Wall Street es de Compra fuerte, con un precio objetivo de 286,38 dólares, lo que supone un potencial de subida del 21%.
En resumen, tanto Nvidia como Marvell cuentan con el respaldo de los analistas, que ven en ambas compañías claros beneficiarios de la ola de gasto en IA. Sin embargo, el mercado otorga hoy a Nvidia un mayor margen de revalorización según los precios objetivo medios, quizás porque su cotización ha avanzado menos. Pero la cosa no es tan sencilla: Marvell ya ha corrido mucho, y cualquier decepción en sus resultados podría castigar más su acción. Por eso, estos días van a ser clave para discernir si la IA sigue siendo el motor imparable que todos piensan, o si empiezan a aparecer grietas en la narrativa.
Más allá de las cifras concretas, lo que de verdad moverá a los inversores es la guía que ofrezcan para los próximos trimestres. En el caso de Nvidia, el foco estará en la aceleración del despliegue de la plataforma Vera Rubin y en si la compañía mantiene o supera sus previsiones. Para Marvell, la clave será el ritmo de crecimiento del negocio de chips personalizados (XPU) y la entrada en nuevos productos de conmutación y fotónica. Ambos tendrán que convencer al mercado de que la demanda de IA no es flor de un día, y eso, como siempre, se juega en el detalle de las cifras y en las palabras de sus directivos.
El análisis de Salseo
- El warrant de 12.200 millones de dólares concedido a Google es un espaldarazo brutal para Marvell en el negocio de chips personalizados, pero también concentra riesgo en un solo cliente. Si Google reduce pedidos o retrasa proyectos, Marvell lo notaría de lleno.
- La guía del tercer trimestre de Nvidia será la verdadera prueba del algodón: los analistas esperan que supere al consenso, pero si no lo hace, el mercado podría interpretar que el gasto en IA empieza a tocar techo. Cualquier desviación en la aceleración de Vera Rubin será una señal clara.
- La disparidad de revalorización (NVDA +15% vs. MRVL +179%) sugiere que el mercado ya ha descontado gran parte del crecimiento de Marvell, mientras que a Nvidia la penaliza el miedo a la competencia. Esto significa que Marvell tiene menos margen para sorprender y más recorrido para decepcionar.
- La promesa de Jensen Huang de un billón de dólares de ingresos entre 2025 y 2027 es un objetivo ambicioso que, si se cumple, justificará la valoración actual, pero también supone una presión enorme: cada trimestre que se desvíe de esa senda, la confianza se resentirá.