Nvidia, a un 5% de su récord: por qué el 10 de septiembre importa

La acción de Nvidia está a un paso de su máximo histórico, pero el próximo gran catalizador llega el 10 de septiembre con Jensen Huang en el escenario. Los inversores buscan pistas sobre si la demanda de IA sigue creciendo más allá de los grandes tecnológicos.
Nvidia sigue a un paso de su máximo histórico, pero el próximo movimiento importante puede decidirse el 10 de septiembre. La acción cerró el martes en 225,73 dólares, un 2,01% menos, lo que la deja un 4,6% por debajo de su récord de 236,54 dólares. Ese día, el CEO Jensen Huang participará en una charla informal (fireside chat) en la conferencia Communacopia + Technology de Goldman Sachs a las 8:50 a.m. hora del Pacífico. Los inversores escucharán con lupa todo lo que diga sobre la demanda de IA, la adopción empresarial y el próximo hardware de la compañía.
La expectativa es alta porque, pese a tocar máximos, hay analistas que aseguran que Nvidia todavía es 'barata'. C.J. Muse, de Cantor Fitzgerald, reiteró el lunes una recomendación de compra y un precio objetivo de 350 dólares, argumentando que, según las estimaciones de beneficios para el año fiscal 2028, Nvidia es la opción más barata del sector de la computación. Además, sostiene que el valor sigue infrarrepresentado en las carteras de hedge funds y gestores a largo plazo. Por eso, la aparición de Huang es clave: si refuerza la idea de ingresos acelerados y una base de clientes más amplia, los inversores seguirán viendo la acción como razonable. Pero si las expectativas de crecimiento se aplanan, la defensa de la valoración se vuelve cuesta arriba.
El verdadero test para Nvidia es demostrar que la demanda de IA va más allá de los grandes gigantes de la nube, como Microsoft, Amazon o Meta. Los últimos resultados de Dell apuntan en esa dirección: la compañía elevó sus previsiones anuales después de registrar ingresos récord y una enorme cartera de pedidos de servidores con IA. El analista Gil Luria, de D.A. Davidson, comentó que esto confirma que el mercado de computación para IA tiene impulso 'más allá del mercado actual de los grandes de la nube'. En la charla, los inversores también querrán oír sobre la adopción empresarial, la IA soberana, las restricciones de suministro y 'Feynman', la próxima arquitectura de chips de Nvidia. Una base de clientes más amplia haría la historia de crecimiento más sostenible. Si el gasto sigue concentrado en pocos, la preocupación no desaparece.
El punto incómodo es la concentración de clientes. En su último documento regulatorio, Nvidia reveló que tres clientes directos representaron el 16%, el 15% y el 13% de los ingresos totales en la primera mitad de su ejercicio fiscal 2027. El inversor Dan Niles subrayaba el mismo problema: los mayores clientes de Nvidia están diseñando sus propios chips a medida. Esto crea una tensión rara: las empresas que financian el crecimiento de Nvidia son también las que más incentivos tienen para reducir su dependencia de sus GPUs. La compra prevista de Hugging Face por 12.930 millones de dólares busca justamente atacar ese riesgo, dando a Nvidia acceso a más de 18 millones de desarrolladores y una vía más sólida hacia la IA empresarial. Según Niles, los modelos de código abierto podrían dominar el uso futuro de los modelos de lenguaje, permitiendo a Nvidia vender un paquete más amplio directamente a las empresas, sin depender tanto de los grandes de la nube.
El análisis de Salseo
- El 10 de septiembre no es un dato duro: es un discurso. La acción ya descuenta mucho crecimiento; el mercado quiere que Huang confirme que la demanda no se estanca. Si el CEO no sonar tibio sobre la adopción empresarial, la tesis de 'barata' se sostiene; si no, la corrección puede ser rápida.
- La compra de Hugging Face (12.930 millones) es una jugada estratégica que va más allá del precio: aporta acceso a más de 18 millones de desarrolladores y un canal directo hacia la empresa. Esto, bien ejecutado, diluye el riesgo de concentración en los grandes de la nube y da a Nvidia otro punto de apoyo en el software.
- El riesgo silencioso es que los propios clientes de Nvidia se conviertan en competidores. Microsoft, Amazon o Meta diseñan sus propios chips para IA. Si esos chips 'custom' ganan tracción, la cuota de Nvidia en los centros de datos podría erosionarse. Por eso la nota de Dell es una señal de diversificación, pero también un recordatorio de que el ecosistema se está moviendo.
- La lectura contraria de Dell: su negocio de servidores crece fuerte, pero eso no garantiza más ingresos para Nvidia. Si Dell compra chips de Nvidia, perfecto, pero el valor puede quedarse en el integrador. La clave será ver si Nvidia logra capturar más valor con software y plataforma, no solo con hardware.