Nvidia adquiere Hugging Face por 12.900 millones: la IA va más allá de los chips

Nvidia compra la plataforma de IA de código abierto Hugging Face por 12.900 millones. La acción lo celebra a medias, pero los analistas ven un 30% de recorrido al alza.
La acción de Nvidia se movía el jueves con cierta volatilidad: llegó a subir un 2,5% al inicio de la sesión, pero acabó cediendo gran parte de esas ganancias y se quedó en torno a un 0,6% al alza. El motivo de tanto nerviosismo no era otro que el anuncio de que el gigante de los chips ha llegado a un acuerdo para comprar Hugging Face, la plataforma de código abierto usada por millones de desarrolladores para crear y compartir modelos de inteligencia artificial. El precio: 12.900 millones de dólares.
Esta operación es la segunda mayor compra en la historia de Nvidia, solo por detrás de los 20.000 millones que pagó en diciembre por activos del fabricante de chips Groq. Antes de eso, su adquisición más grande había sido la de Mellanox, el fabricante israelí de chips, por casi 7.000 millones en 2019. La operación ya se esperaba después de que The Information la adelantara la semana pasada. Jensen Huang, CEO de Nvidia, aseguró que Hugging Face seguirá siendo una plataforma abierta para todo el ecosistema de IA: 'Juntos escalaremos la plataforma, fortaleceremos su infraestructura y ampliaremos el acceso a la IA para desarrolladores e instituciones de todo el mundo', escribió en el blog de la compañía.
Con este movimiento, Nvidia deja claro que ya no quiere vivir solo del negocio de los chips. Aunque su posición dominante en procesadores gráficos la ha convertido en la empresa más valiosa del mundo gracias al boom de la IA generativa, ahora busca capturar valor en todo el ciclo: desde el hardware hasta las herramientas y la infraestructura que usan los desarrolladores. Hugging Face, en concreto, ofrece una plataforma donde se construyen, comparten y despliegan modelos de IA, lo que convierte a la compañía en un punto de encuentro para la comunidad. Para Nvidia, tener ese control es una forma de reforzar su ecosistema y asegurarse de que la demanda de sus productos no dependa únicamente de los ciclos de los procesadores.
La noticia llega justo después de que Nvidia presentara unos resultados trimestrales mejores de lo esperado. En el segundo trimestre fiscal ingresó 96.000 millones de dólares, un 106% más que el año anterior y por encima de los 91.000 millones que había previsto. Para el trimestre de octubre, la compañía espera ingresos de 108.000 millones, también por delante de los 105.000 millones que anticipaba el consenso. Morningstar, por su parte, elevó su valor justo para la acción de 280 a 310 dólares, lo que implica un potencial de subida de alrededor del 30% frente al precio actual de unos 226 dólares. La firma destacó especialmente las previsiones para el año fiscal 2028: Nvidia espera un crecimiento del 70% en ingresos, lo que supondría cerca de 700.000 millones de dólares en ventas, frente a los aproximadamente 570.000 millones que estiman Morningstar y FactSet.
No todo son buenas noticias. El principal punto débil de los últimos resultados fue la previsión de margen bruto (lo que queda de cada venta después de pagar los costes directos de producir el producto): la compañía reportó un 75% en el trimestre de julio, pero espera que caiga al 74% en octubre, al 71,5% en enero y al 72,5% en el año fiscal 2028. Morningstar atribuye esta presión al fuerte encarecimiento de la memoria, un componente clave en los sistemas de IA de Nvidia. Aun así, la firma cree que la demanda de infraestructura de IA se mantendrá fuerte durante más tiempo del que se espera y que la acción sigue infravalorada, incluso después de las subidas recientes. La compra de Hugging Face añade otra capa a esa tesis: Nvidia ya no depende solo del crecimiento de sus aceleradores, sino que está construyendo un ecosistema completo que va de los chips al software y las herramientas de desarrollo.
El análisis de Salseo
- La operación no es un capricho: al comprar Hugging Face, Nvidia se asegura una posición privilegiada en el 'lugar' donde la comunidad de IA crea modelos. Eso le permite 'tocar' la demanda de primera mano y empujar sus propios chips y servicios, en lugar de depender de que los desarrolladores elijan otras plataformas.
- El encarecimiento de la memoria es la otra cara de la moneda. Nvidia gana más dinero vendiendo sistemas completos, pero esos sistemas llevan componentes que ahora son más caros. La caída esperada del margen bruto es la señal de que el ciclo de la IA ya no es solo subir precios; hay que vigilar si la presión de la memoria se traduce en una menor rentabilidad sostenida.
- La previsión de crecimiento del 70% para 2028 es lo más llamativo de los resultados. Morningstar la considera conservadora porque Nvidia dice que la limitación es la oferta, no la demanda. Si los proveedores amplían capacidad, los ingresos podrían ser aún mayores. Es un dato clave a seguir: cualquier señal de que la oferta se destraba puede ser positivo para la acción.
- Ojo al titular: la acción solo subió un 0,6% tras anunciarse la compra. El mercado ya había anticipado la operación por informaciones previas, así que el impacto inmediato es limitado. El potencial alcista del 30% que ve Morningstar depende de que Nvidia cumpla con su agresiva hoja de ruta de crecimiento, no del tamaño de la compra.