Macro

Nvidia, AMD, Broadcom e Intel caen: ni los buenos datos de TSMC levantan al sector

·NegativoImpacto medio
Nvidia, AMD, Broadcom e Intel caen: ni los buenos datos de TSMC levantan al sector

Los grandes fabricantes de chips de IA bajan en la sesión previa a la apertura de Wall Street pese al fuerte crecimiento de ingresos de TSMC, lastrados por los bonos, el petróleo y el encarecimiento de sus costes.

Las acciones de los grandes nombres de los semiconductores amanecieron el jueves en rojo en la operativa previa a la apertura de Wall Street. Nvidia y Broadcom caían más de un 1%, AMD se dejaba un 2,7% e Intel se hundía un 4%, todo ello en una jornada en la que Taiwan Semiconductor Manufacturing (TSMC), el mayor fabricante de chips por encargo del mundo, presentaba unos ingresos de agosto de 514.800 millones de dólares taiwaneses, unos 16.350 millones de dólares, lo que supone un crecimiento del 53,3% respecto al mismo mes del año anterior. La paradoja es que las propias acciones de TSMC apenas cedían un 0,5% en la sesión previa, una reacción muy tibia para un dato tan potente.

Esa frialdad es la pista de lo que está pasando: el mercado ya daba por hecho que la demanda de inteligencia artificial iba a ser enorme, así que un buen dato de ventas ya no basta para mover el precio hacia arriba. La debilidad de estos valores responde más al ambiente general de la bolsa estadounidense que a un enfriamiento real de la demanda de chips. Wall Street acumula tres sesiones consecutivas de caídas, con el petróleo Brent por encima de los 100 dólares el barril y la rentabilidad del bono estadounidense a 10 años superando el 4,85%, sus niveles más altos en varios años. Cuando el dinero seguro paga tanto, las compañías tecnológicas de alto crecimiento se vuelven menos atractivas, porque gran parte de su valor depende de beneficios que llegarán dentro de muchos años y esos beneficios valen menos cuando los tipos de interés son elevados. A esto se suma que los inversores esperan con nervios los datos de inflación de Estados Unidos: el índice de precios de producción de agosto se publicaba el jueves y el de precios al consumo llegaba el viernes.

Pero hay además un problema propio del sector, y es de costes. Según varios informes, TSMC podría subir los precios de sus chips más avanzados y de su packaging (el proceso de empaquetado de los chips) hasta un 10% el año que viene. Eso encarecería directamente la factura de sus grandes clientes, entre ellos Nvidia, AMD y Broadcom, que diseñan los chips pero dependen de TSMC para fabricarlos. A ese encarecimiento se une la escasez global de HBM, una memoria especial de altísimo rendimiento que es pieza clave de los aceleradores de IA. Reuters publicaba el jueves que los fabricantes chinos de chips para IA Huawei y Cambricon han subido hasta un 50% los precios de sus procesadores, precisamente porque el HBM está por las nubes y dispara sus costes de producción.

En cuanto a lo que opina Wall Street, los analistas siguen siendo mayoritariamente optimistas con estos valores. Nvidia, AMD y Broadcom cuentan con una recomendación de consenso de compra fuerte según la herramienta de comparación de acciones de TipRanks, con un potencial alcista estimado del 44,99% para Nvidia, del 42,49% para Broadcom y del 23,87% para AMD. La lectura de fondo es que el castigo de estos días tiene mucho de ajuste de expectativas y de presión macro, no de un deterioro confirmado del negocio.

El análisis de Salseo

  • La reacción a TSMC es la noticia de verdad: crecer un 53% interanual y que la acción caiga un 0,5% significa que el mercado ya había descontado esa cifra y más. Es el clásico "vender la noticia": cuando el listón de expectativas está tan alto, los buenos datos se convierten en excusa para recoger beneficios en lugar de para comprar.
  • El mecanismo macro que aprieta: con el bono a 10 años por encima del 4,85% y el Brent sobre los 100 dólares, el dinero barato se acaba. Los bonos altos castigan especialmente a las tecnológicas de crecimiento porque su valor se calcula sobre beneficios lejanos, y las materias primas caras avivan la inflación, lo que aleja la posibilidad de bajadas de tipos. Mientras esto siga así, el sector tiene un viento de cara aunque le vaya bien el negocio.
  • El reparto de poder en la cadena de suministro: si TSMC sube precios un 10% y el HBM escasea, quien gana dinero es el que fabrica y el que tiene la memoria escasa, no necesariamente el que diseña los chips. Nvidia, AMD y Broadcom tendrían que decidir entre comerse el sobrecoste (menos margen) o trasladarlo al cliente final (riesgo de enfriar la demanda). Es la señal a vigilar: cómo evolucionan los márgenes en los próximos trimestres.
  • La subida de precios del 50% por parte de Huawei y Cambricon tiene doble lectura. Por un lado confirma que la escasez de HBM es real y global, no un problema de un solo fabricante. Por otro, demuestra que los competidores chinos tienen capacidad para subir precios sin perder pedidos, lo que anticipa más competencia y menos margen para los fabricantes occidentales en el mercado chino.

Empresas mencionadas

Fuente: TipRanks