Nvidia y AMD recogen beneficios mientras Intel se recupera con Terafab

Nvidia y AMD bajan en el premercado por recogida de beneficios tras el rally de la IA, mientras Intel sube ligeramente al confirmarse que seguirá en el proyecto de chips Terafab de Elon Musk. Los tipos altos y el petróleo por encima de 100 dólares presionan al sector.
Los tres grandes nombres de los chips han empezado la sesión del miércoles con el viento en contra para unos y una brisa suave a favor de otro. Nvidia cedía alrededor de un 0,7% en el premercado, hasta 237,65 dólares, y AMD se dejaba un 1,9%, hasta 637,20 dólares, mientras Intel subía cerca de un 0,4%, hasta 112,90 dólares, después de haberse dejado un 3,18% en la sesión del martes. El telón de fondo: el Nasdaq y el S&P 500 marcaron máximos históricos el martes, pero el miércoles el ánimo se ha agriado y los inversores han optado por asegurar parte de las ganancias cosechadas en el rally de la inteligencia artificial.
En el caso de Nvidia, la caída llama la atención porque llega con noticias positivas sobre la mesa. Según los informes, SpaceX, la compañía aeroespacial de Elon Musk, planea levantar 40.000 millones de dólares para financiar la compra de chips de Nvidia: 10.000 millones en préstamos bancarios y 30.000 millones en deuda de grado de inversión, es decir, deuda considerada segura. Musk ha llegado a decir que quiere construir su infraestructura de inteligencia artificial exclusivamente sobre hardware de Nvidia. Aun así, la acción baja: tras haber marcado máximos recientes, muchos inversores aprovechan para recoger beneficios.
AMD también retrocede, y no por ninguna mala noticia. El martes subió un 2,8% después de que Citi y Mizuho elevaran sus precios objetivo. El analista de Citi, Atif Malik, los llevó de 575 a 800 dólares, y el de Mizuho, Vijay Rakesh, de 580 a 705. Ambos argumentan lo mismo: cada vez hay más demanda de procesadores (CPU) porque los agentes de inteligencia artificial, esos programas capaces de hacer tareas por su cuenta, necesitan mucha capacidad de cálculo más tradicional para funcionar. El miércoles la acción simplemente devuelve parte de esa subida, sin ningún anuncio negativo de por medio, en un contexto de presión general sobre las tecnológicas.
Intel, en cambio, respira algo mejor. El martes cayó un 3,18% porque el mercado temía que Musk estuviera negociando con TSMC para su proyecto de chips Terafab. La última hora es más amable: Bloomberg publicó que Intel seguirá trabajando con la aventura de Musk, y el propio Musk quitó hierro a la posible entrada del fabricante taiwanés en el proyecto. Intel aportaría su proceso de fabricación 14A, lo que le da una vía para participar en el plan de fabricación de chips del empresario. Aun así, la acción fue recortando la subida inicial y se quedaba prácticamente plana.
Por encima de todo esto está el mercado en general. El rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 30 años subió hasta el 5,70%, su nivel más alto desde 2002, y el crudo Brent superó los 100 dólares por barril, lo que reaviva los temores de inflación. Los inversores esperan además las actas de la reunión de septiembre de la Reserva Federal para saber por dónde irán los tipos de interés. Tipos altos y energía cara son una mala combinación para las tecnológicas de crecimiento, porque hacen menos atractivos sus beneficios futuros, y esa presión está compensando las buenas noticias sobre la demanda de chips de IA. En cuanto a las valoraciones, según los datos comparativos de TipRanks, Nvidia y AMD cuentan con consenso de compra fuerte, mientras Intel se queda en un 'mantener'; el potencial medio que le ven los analistas es del 35,86% para Nvidia, del 2,43% para Intel y del 2,00% para AMD.
El análisis de Salseo
- Lo de SpaceX importa más que la caída del día: si un cliente se endeuda con 40.000 millones para comprar tus chips, la demanda de Nvidia deja de depender solo de la caja de las tecnológicas y pasa a apoyarse en crédito ajeno. Señal a vigilar: si este tipo de compras financiadas con deuda se generaliza, la demanda será más fuerte a corto plazo pero también mucho más frágil ante cualquier susto en los mercados de crédito.
- La caída de AMD es pura recogida de beneficios tras subir un 2,8% el martes, pero lo relevante es el argumento que usan Citi y Mizuho: hablan de demanda de CPU, no de GPU. Es decir, la segunda ola del gasto en inteligencia artificial no solo empuja a Nvidia, también tira de los procesadores de servidor, que son el negocio clásico de AMD e Intel. Habrá que ver si los próximos resultados trimestrales lo confirman.
- Intel sigue siendo el eslabón más débil de los tres: se hundió cuando parecía que TSMC le iba a quitar el proyecto Terafab y se recupera cuando se lo devuelven. Que su cotización dependa de un encargo externo y de que su proceso 14A esté a la altura dice mucho de la desconfianza que arrastra su capacidad de fabricación propia. El dato a seguir: cualquier confirmación o retraso de ese proceso de fabricación.
- El detalle que el titular no cuenta está en la macro: el bono a 30 años en el 5,70%, máximo desde 2002, y el Brent por encima de 100 dólares. Con tipos altos el mercado paga menos por los beneficios futuros, así que las tecnológicas de crecimiento sufren aunque las noticias de negocio sean buenas. De ahí la contradicción de la jornada: buenas noticias para los chips, mal día para sus acciones.