Macro

Nvidia, AMD e Intel caen: los bonos al 5% enfrían el rally de los chips

·NegativoImpacto bajo
Nvidia, AMD e Intel caen: los bonos al 5% enfrían el rally de los chips

Las tres grandes de semiconductores abren la sesión en rojo arrastradas por la subida de la rentabilidad del bono a 10 años por encima del 5%, que pone en aprietos las valoraciones del sector tecnológico. Los fundamentales de Nvidia y AMD siguen fuertes; Intel es el caso más discutido.

Los chips empiezan el jueves con signo negativo. En la negociación previa a la apertura, Nvidia cae alrededor de un 1,5%, AMD se deja un 2,5% e Intel pierde cerca de un 3%, y la debilidad se extiende a todo el sector: el ETF de semiconductores de iShares retrocede casi un 2%. El motivo no está en las fábricas ni en los pedidos, sino en el mercado de bonos: la rentabilidad del bono estadounidense a 10 años ha superado el 5%. Cuando el dinero "seguro" paga más, las tecnológicas lo pasan peor porque su valor se calcula descontando beneficios que llegarán en el futuro, y ese descuento se vuelve más exigente. A esto se suma que los datos económicos de EE. UU. siguen siendo sólidos y los costes de producción suben, lo que alimenta el miedo a que la inflación se atrinchere y la Reserva Federal se vea obligada a plantearse otra subida de tipos.

Nvidia baja a pesar de que su negocio no da señales de freno. Su último informe trimestral mostró unos ingresos de 96.200 millones de dólares, un 18% más que en el trimestre anterior, con la demanda de computación acelerada como motor. La compañía sigue cerrando compromisos enormes: en agosto anunció junto a Amazon Web Services el despliegue de otros 2 millones de GPUs de Nvidia en la infraestructura de AWS, ampliando además su alianza más allá de las tarjetas gráficas para abarcar redes, procesadores, modelos de IA y robótica. Y queda China: la previsión trimestral de la empresa no incluye ningún ingreso de centros de datos en ese mercado, así que un acceso más fluido supondría ventas extra que la dirección todavía no ha puesto por escrito. Wall Street es inusualmente unánime: los 31 analistas que han opinado sobre el valor en los últimos tres meses recomiendan comprar, con un precio objetivo medio a 12 meses de 324,32 dólares, lo que implicaría un recorrido al alza de cerca del 44%.

En AMD la caída llega justo después de una racha espectacular. Esta misma semana la compañía superó por primera vez el billón de dólares de capitalización bursátil, con los inversores apostando a que su hardware se llevará una porción mayor del gasto global en inteligencia artificial. Varios acuerdos de gran calado sostienen esa tesis entre los grandes clientes de computación en la nube: un contrato plurianual con OpenAI para desplegar hasta 6 gigavatios de GPUs Instinct y el compromiso de Oracle de instalar 50.000 aceleradores MI450 en su nube. Además, el tirón inicial de Muse, el asistente de IA de Meta, ha animado al mercado a pensar que cuantos más agentes de IA circulen, más GPUs y CPUs harán falta en los centros de datos. Entre 35 analistas, 29 recomiendan comprar y 6 mantener, con un objetivo medio de 644,62 dólares, un 35% por encima de los niveles actuales.

Intel es el caso más llamativo. El lunes se disparó cerca de un 12% porque los inversores reconsideraron cómo los procesadores tradicionales podrían beneficiarse del auge de los agentes de IA, y hay indicios de que la compañía no logra atender los pedidos actuales: su consejero delegado, Lip-Bu Tan, dijo recientemente que solo puede cubrir alrededor de la mitad de la demanda de CPU de sus clientes, lo que apunta a tensión en la oferta mientras el interés se mantiene alto. Pese a ese entusiasmo, Wall Street es mucho más prudente con Intel que con Nvidia y AMD: de 32 analistas, 7 aconsejan comprar, 23 mantener y 2 vender, lo que deja una recomendación global de mantener. El precio objetivo medio es de 117,56 dólares, lo que sugiere que la acción se moverá en un rango previsible a corto plazo.

El análisis de Salseo

  • El detonante es el bono, no el negocio de los chips. Con el bono a 10 años por encima del 5%, el dinero tiene una alternativa que no arriesga nada, y las tecnológicas —que cotizan por beneficios que aún no han llegado— se vuelven comparativamente menos atractivas. Prueba de que es un movimiento de industria y no un problema de estas tres empresas: el ETF de semiconductores cae un porcentaje parecido al de Nvidia.
  • Nvidia lleva un as en la manga que el mercado no está metiendo en el precio: su previsión oficial no incluye ni un dólar de ingresos de centros de datos en China. Si la situación regulatoria se relaja, sería venta adicional sobre lo ya prometido, no una simple recuperación de lo perdido. Señal concreta a vigilar: cualquier cambio en las restricciones de exportación de chips a China y lo que diga la compañía al respecto en su próxima presentación de resultados.
  • Intel es la historia con más jugo y también la más frágil. La acción vuela por la idea de que los agentes de IA disparen la demanda de procesadores tradicionales, pero la propia compañía admite que solo cubre cerca de la mitad de los pedidos: si no consigue fabricar más, el entusiasmo se queda en eso, y si amplía capacidad, la tesis cambia de verdad. Ahí está la brecha llamativa: el mercado compra con fuerza mientras 23 de 32 analistas se limitan a decir mantener.
  • Lectura contraria al titular: las tres caen hoy, pero no por lo mismo. Nvidia y AMD bajan con los fundamentales intactos (AMD acaba de cruzar el billón de capitalización y suma acuerdos con OpenAI y Oracle), mientras Intel sube apoyada en una tesis más especulativa sobre las CPU. Distinguir una caída provocada por los tipos —normalmente ruido de corto plazo— de una caída provocada por el negocio es la diferencia entre aguantar y replantearse algo.

Empresas mencionadas

Fuente: TipRanks