Nvidia, AMD e Intel caen en preapertura: ¿por qué los inversores recogen beneficios?

Las acciones de los principales fabricantes de chips caen en la preapertura tras el fuerte repunte posterior a los resultados de Nvidia. La toma de beneficios, el exceso de posicionamiento y la cita de Jackson Hole pesan sobre el sector.
Las acciones de Nvidia, AMD e Intel caían en la preapertura del viernes, apenas 24 horas después de que los espectaculares resultados de Nvidia impulsaran una subida generalizada del sector de semiconductores. Nvidia y AMD retrocedían alrededor de un 1,5%, mientras que Intel cedía más de un 2%. El giro llega después de que Nvidia saltara un 8,7% el jueves, cuando su previsión de un crecimiento de ingresos del 70% para el año fiscal 2028 ayudó a elevar el índice Philadelphia Semiconductor un 2,3%.
La presión refleja una combinación de toma de beneficios, posiciones muy cargadas y un mercado que ya no premia simplemente los buenos resultados. El repunte de Nvidia tras sus cuentas fue la reacción más fuerte a unos resultados en más de dos años y añadió unos 442.000 millones de dólares a su capitalización bursátil. Sus ingresos del segundo trimestre fiscal alcanzaron los 96.220 millones de dólares, mientras que la dirección orientó hacia 108.000 millones para el trimestre actual y señaló que el gasto en infraestructura de IA podría seguir siendo sólido. Sin embargo, el analista de Bank of America Vivek Arya advirtió de que los fundamentales del sector no eliminan los riesgos a corto plazo, citando tipos de interés más altos, preocupaciones sobre la financiación circular de la IA y un posicionamiento inversor muy elevado. BofA estima que las acciones de semiconductores están alrededor de un 13% sobreponderadas frente al S&P 500 y ve un riesgo de caída del 10% para el índice SOX.
El caso de Marvell Technology ilustra lo difícil que se ha vuelto el listón de resultados para las empresas de IA. Sus acciones cayeron más de un 8% en la preapertura, a pesar de que sus ingresos trimestrales y su beneficio ajustado superaron ligeramente las previsiones y de que la dirección elevó sus objetivos de ingresos a largo plazo. Según Jay Hatfield, consejero delegado de Infrastructure Capital Advisors, los inversores esperaban que Marvell ofreciera orientación para el año fiscal 2029, pero la dirección la retrasó hasta su evento de octubre. Esa reacción demuestra lo exigentes que se han vuelto las valoraciones de la IA: las empresas pueden batir estimaciones y elevar previsiones y aun así decepcionar si los inversores esperaban algo más grande.
El viernes también hay un evento macro capaz de mover las valoraciones de toda la tecnología: el discurso del presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, en Jackson Hole. Los inversores buscan claridad sobre la inflación y la senda futura de los tipos de interés. El rendimiento del bono estadounidense a 10 años rondaba el 4,68%, mientras que los futuros implicaban una probabilidad de alrededor del 35% de una subida de tipos en septiembre y descontaban por completo una en diciembre. Unos rendimientos más altos importan para las acciones de crecimiento porque reducen el valor presente asignado a los beneficios futuros. Bruno Schneller, socio director de Erlen Capital Management, señaló a Reuters que Jackson Hole es el punto focal para los mercados globales y que los inversores quieren claridad sobre la función de reacción de la Fed, no otra señal hawkish o dovish.
En conjunto, la caída de este viernes es una toma de beneficios clásica tras un repunte fuerte, agravada por el exceso de posicionamiento y el telón de fondo macro. Los fundamentales de la IA siguen siendo sólidos, pero el margen de error se ha estrechado: las empresas deben superar expectativas ya muy altas para justificar sus valoraciones. Los inversores harían bien en vigilar tanto la evolución de los rendimientos como las próximas orientaciones de las compañías del sector.
El análisis de Salseo
- La caída no refleja un deterioro de la demanda de IA, sino una corrección de posiciones tras un repunte vertical: Nvidia subió un 8,7% en un día y añadió 442.000 millones de capitalización, lo que invita a recoger beneficios. El dato clave es que el gasto en infraestructura de IA sigue fuerte, como muestra la guía de Nvidia de 108.000 millones para el trimestre actual.
- El caso de Marvell es una advertencia seria: superó estimaciones y elevó objetivos a largo plazo, pero sus acciones cayeron un 8% porque no dio una guía más ambiciosa para 2029. Esto demuestra que el listón para las empresas de IA está tan alto que incluso un 'beat and raise' puede castigarse si no supera las expectativas más optimistas. Ese mismo riesgo pesa sobre Nvidia, AMD e Intel.
- Jackson Hole es el catalizador macro que puede amplificar o frenar la corrección. Con el bono a 10 años cerca del 4,68% y el mercado descontando subidas de tipos, cualquier tono hawkish de Warsh comprimiría las valoraciones de las tecnológicas, que dependen de flujos de caja futuros. Si los rendimientos suben, el múltiplo del sector se ajusta rápido aunque los fundamentales sigan intactos.
- La lectura contraria: si la Fed modera su tono y los rendimientos caen, el sector podría revalorizarse de nuevo. La sobreponderación del 13% frente al S&P 500 sugiere que el dinero ya está posicionado, pero también que el margen para decepciones es mínimo. La señal a vigilar no es solo el precio de las acciones, sino si las próximas guías de empresas como AMD o Intel confirman que el gasto en centros de datos se mantiene.