Nvidia, AMD e Intel se mueven en direcciones opuestas antes de la apertura

Los tres grandes fabricantes de chips amanecen sin rumbo claro tras el fuerte rally del lunes, mientras el mercado espera la cumbre Trump-Xi del 24 de septiembre y digiere el nuevo chip de IA de Alibaba.
Nvidia, AMD e Intel viven una apertura de semana de lo más desigual. Las tres compañías cotizan con movimientos mixtos antes del inicio de la sesión del martes, justo después del fuerte rally del lunes. Nvidia e Intel, que llegaron a abrir en negativo, están consiguiendo poco a poco ponerse en verde, mientras que AMD se deja alrededor de un 0,5%. El conjunto del sector viene de una jornada muy potente: el índice Philadelphia Semiconductor (conocido como SOX y que agrupa a los principales fabricantes de chips de Estados Unidos) se disparó un 4,3% el lunes.
Detrás de ese enfriamiento hay varios frentes abiertos a la vez. El petróleo sigue bajo presión por el repunte de las tensiones entre Irán y Estados Unidos, y los futuros de las bolsas estadounidenses apenas se mueven a la espera de la reunión entre el presidente Donald Trump y su homólogo chino, Xi Jinping, prevista para el 24 de septiembre. Esa cita es especialmente sensible para el sector: sobre la mesa estarán el comercio entre las dos potencias y las cadenas de suministro de semiconductores, dos asuntos que afectan de lleno a los fabricantes de chips.
A ese cóctel se suma el empuje tecnológico de China. Alibaba ha presentado el Zhenwu V900, un chip de inteligencia artificial que, según la compañía, ofrece el triple de rendimiento que su modelo anterior. El movimiento refuerza la apuesta de Pekín por desarrollar tecnología propia y aumenta la competencia para los fabricantes estadounidenses, con Nvidia en el punto de mira: la empresa arrastra restricciones para vender sus chips de IA más avanzados en territorio chino.
El rally del lunes, en cambio, fue muy amplio dentro del sector, y los mayores avances se los llevaron AMD e Intel, impulsados por los últimos desarrollos en inteligencia artificial que están tirando de la demanda de procesadores para servidores. La buena acogida de Muse, la app de IA de Meta, también ha alimentado el interés por los llamados agentes de IA y las expectativas de que haga falta más capacidad de cómputo (CPUs) para moverlos. En esa línea, el consejero delegado de Intel, Lip-Bu Tan, aseguró recientemente que su empresa solo puede cubrir aproximadamente la mitad de la demanda actual de CPUs de sus clientes, lo que refuerza la idea de que la IA está creando necesidad de procesadores más allá del mercado de las GPU.
¿Y qué opina Wall Street? Según los datos que recopila TipRanks, Nvidia y AMD cuentan con una recomendación media de compra fuerte, mientras que Intel se queda en mantener. Los precios objetivo medios de los analistas dejan lecturas muy distintas: implican un potencial alcista del 42,63% para Nvidia, de solo el 4,73% para AMD y un potencial bajista del 3,47% para Intel.
El análisis de Salseo
- Lo relevante de esta jornada no es el baile de décimas antes de la apertura, sino el mensaje que dejó Intel: su consejero delegado dice que solo puede cubrir cerca de la mitad de la demanda de CPUs de sus clientes. Si eso se traduce en pedidos y márgenes, Intel deja de ser el rezagado del grupo y el cuello de botella de la IA se extiende de las GPU a los procesadores.
- Nvidia sigue siendo la más expuesta a la política, no a la tecnología. Cada chip chino que sale —como el Zhenwu V900 de Alibaba— y cada ajuste en las reglas de exportación le recortan mercado en China, así que la reunión Trump-Xi del 24 de septiembre funciona como catalizador de doble filo: un gesto de distensión dispara al sector y un endurecimiento lo hunde.
- Los precios objetivo cuentan una historia muy distinta a la del rally: a Nvidia le ven un 42,63% de recorrido y a AMD apenas un 4,73%, con Intel incluso en negativo (-3,47%). Traducido: el mercado sigue premiando al líder indiscutible y desconfía de los que suben arrastrados por el entusiasmo general del sector.
- La señal que conviene vigilar es si el índice SOX es capaz de sostener el 4,3% que ganó el lunes o si lo devuelve en cuanto pase la cita del 24 de septiembre. Y ojo al petróleo y a las tensiones con Irán: si el crudo se descontrola, la presión sobre los costes y sobre el apetito por riesgo puede enfriar todo el sector tecnológico.