Por qué Nvidia, AMD e Intel caen pese al récord de ingresos de TSMC

TSMC facturó un 53% más en agosto y marcó un máximo histórico, pero los fabricantes de chips de IA cotizan en rojo: la culpa no es de la demanda, sino de los bonos y el petróleo.
Taiwan Semiconductor Manufacturing (TSMC), el mayor fabricante de chips por encargo del mundo, ha vuelto a dar un golpe sobre la mesa: en agosto ingresó 514.800 millones de dólares taiwaneses, unos 16.350 millones de dólares, un 53% más que en el mismo mes del año pasado y su mejor registro mensual de la historia. En lo que va de año acumula 3,38 billones de dólares taiwaneses en ventas, un 39,3% más que en el mismo periodo de 2024, y solo en agosto creció un 10,1% respecto a julio. El motor de ese empujón son sus procesos de fabricación más avanzados, los que usan clientes como Nvidia y AMD.
Y sin embargo, la reacción del mercado ha sido la contraria. Las acciones de chips vinculadas a la inteligencia artificial caían en la sesión previa a la apertura: TSMC retrocedía un 0,73%, Nvidia un 0,32%, AMD un 1,3% e Intel casi un 2%. ¿El motivo? Nada relacionado con los pedidos, sino con el ambiente general. La rentabilidad del bono estadounidense a diez años ha superado el 4,85%, su nivel más alto desde noviembre de 2023, y el petróleo Brent ha rebasado los 100 dólares por barril en medio de crecientes tensiones entre Estados Unidos e Irán.
Para entenderlo en cristiano: cuando los bonos pagan más, el dinero pide más rentabilidad para meterse en bolsa, y las empresas de crecimiento —como las tecnológicas— son las primeras en notarlo, porque gran parte de su valor depende de lo que se espera que ganen dentro de muchos años. Ese beneficio futuro vale menos cuando existe una alternativa segura que renta casi un 5%. A eso se suma el miedo a que el petróleo caro reavive la inflación y frene la economía, lo que ensombrece las previsiones de todo el sector.
Hay además un matiz que el titular no cuenta y que afecta directamente a los márgenes de los clientes de TSMC. En el mercado circula la preocupación de que el fabricante taiwanés suba hasta un 10% el precio de sus chips y servicios de empaquetado más avanzados de cara al año que viene. Como Nvidia y AMD dependen de esas obleas para montar sus procesadores de IA, un encarecimiento del proveedor les obligaría a elegir entre apretarse el margen o repercutir el coste en sus propios clientes. En un negocio donde la rentabilidad por venta es la métrica que más se vigila, no es una tontería.
Con todo, el dato de TSMC sigue siendo un termómetro de primer nivel y deja un mensaje claro: la demanda de fabricación avanzada no se ha agrietado. Los analistas que siguen a estas compañías mantienen una visión mayoritariamente positiva sobre NVDA, TSM y AMD, mientras que Intel se queda en una recomendación más tibia. La foto final de la jornada resume bien el momento: negocio fuerte, mercado nervioso.
El análisis de Salseo
- El dato que importa no es el batacazo del día, sino que TSMC crezca un 53% interanual y un 10,1% de un mes para otro: si el mayor fabricante por encargo del planeta sigue batiendo récords, la demanda de chips avanzados está intacta. La caída de hoy viene de fuera (bonos y crudo), no de las tripas del negocio.
- La amenaza real de esta noticia está enterrada al final: una posible subida de hasta el 10% en precios de obleas y empaquetado avanzado el año que viene. TSMC es casi un monopolio en los nodos punteros, así que tiene poder para subir precios; el coste lo absorberían Nvidia y AMD, que verían ajustados sus márgenes sin que la demanda haya bajado ni un ápice.
- Con el bono a diez años por encima del 4,85% y el Brent sobre los 100 dólares, los chips cotizan como activo de crecimiento y son los primeros en sufrir recortes de valoración aunque sus resultados no cambien. Eso significa que pueden seguir moviéndose en montaña rusa sin que aparezca ninguna mala noticia de la empresa: la señal a vigilar es la inflación y los tipos, no los pedidos.
- Fíjate en el detalle de que Intel cae más que todas (~2%) sin ser protagonista del negocio de aceleradores de IA. Cuando el problema es macro y no sectorial, el mercado vende el paquete completo sin discriminar; ahí es donde se abren oportunidades para quien mire los fundamentales y no el índice.