Nvidia, AMD e Intel suben: la IA, el posible pacto con SK Hynix y la cena Trump-Xi

Las grandes acciones de chips de IA cotizan al alza antes de la apertura: Nvidia mira a China, AMD ve demanda por encima de la oferta e Intel negocia con SK Hynix para fabricar memoria en Estados Unidos.
Los tres grandes nombres de los semiconductores para inteligencia artificial —Nvidia, AMD e Intel— han arrancado la sesión previa a la apertura del mercado al alza. El motivo no es uno solo: los inversores están poniendo el foco en la fortaleza de la demanda de chips de IA y en varios anuncios y movimientos que afectan al sector. A eso se suma un factor de mercado: el precio del petróleo ha retrocedido y la rentabilidad del bono estadounidense a 10 años ha bajado del 5%, justo antes de la decisión de la Reserva Federal. Ese descenso del coste del dinero alivia a las tecnológicas, que suelen ser las más sensibles a los tipos de interés porque gran parte de su valor depende de los beneficios que esperan ganar en el futuro.
Nvidia está en el punto de mira por China. Según Reuters, su consejero delegado, Jensen Huang, tiene previsto acudir a la cena de gala que el presidente Donald Trump ofrecerá al presidente chino, Xi Jinping, el próximo 24 de septiembre. El encuentro llega en un momento en el que ambos países preparan conversaciones que podrían incluir temas de tecnología e inteligencia artificial. El negocio chino de Nvidia sigue condicionado por las normas estadounidenses que restringen la exportación de los chips de IA más avanzados, así que la presencia de Huang en esa cena pone el foco sobre cuánto puede vender la compañía en ese mercado y con qué reglas.
AMD, por su parte, recibe el impulso de las señales de demanda fuerte en sus dos grandes familias de producto: los procesadores de CPU y las tarjetas gráficas (GPU). El analista David O'Connor, de Piper Sandler, ha reiterado su recomendación de comprar (sobreponderar) con un precio objetivo de 600 dólares, y ha señalado que la demanda va muy por delante de la capacidad de producción disponible en ambos negocios. Además, asegura que los planes de despliegue de los servidores Helios y de los procesadores Venice van según lo previsto y que hay suministro suficiente para cumplir las previsiones de la empresa e incluso superarlas.
El caso de Intel es el que trae dos novedades a la vez. La primera: Reuters informa de que SK Hynix está negociando con Intel para fabricar chips de memoria en Estados Unidos por primera vez, y una de las opciones sobre la mesa sería que SK Hynix alquile parte de la planta que Intel tiene prevista en Ohio. Eso daría a Intel un uso adicional para esas instalaciones mientras intenta levantar su negocio de fabricación para terceros (las conocidas como fundiciones). La segunda: el analista Ben Reitzes, de Melius Research, ha reiterado su recomendación de comprar con un precio objetivo de 165 dólares, argumentando que el negocio de fundición de Intel puede convertirse en un activo importante en un contexto en el que la producción de chips de IA está muy concentrada en Asia. Reitzes también menciona la reciente ampliación de capital de 20.000 millones de dólares de la compañía y el creciente respaldo de inversores estratégicos.
Para redondear el cuadro, los datos de TipRanks recogen que Nvidia cuenta con un consenso de compra fuerte y el mayor potencial de subida según los analistas, un 52,85%. AMD también tiene consenso de compra fuerte, con un potencial del 27,85%, mientras que Intel se queda en un consenso de mantener, con un 21,02% de recorrido al alza según los analistas.
El análisis de Salseo
- La cena del 24 de septiembre no cambia las reglas por sí sola: lo que de verdad importa es si de esas conversaciones entre Estados Unidos y China sale algún alivio en las restricciones a la exportación de chips de IA avanzados. China fue un mercado relevante para Nvidia y hoy está limitado, así que cualquier señal de apertura se traduce directamente en ingresos potenciales; si no hay nada, la foto se queda en un gesto diplomático.
- El argumento de AMD es el más tangible de los tres: no es una expectativa de futuro, sino que la demanda actual supera lo que la compañía puede fabricar. Cuando eso ocurre, el crecimiento depende de cuánta capacidad adicional consigue poner en marcha (Helios, Venice) y no de convencer al cliente. La señal a vigilar es si los resultados confirman que el suministro llega a tiempo o si vuelve a haber cuellos de botella.
- El posible acuerdo entre Intel y SK Hynix es el más interesante de leer en clave industrial: significaría que una planta pensada para fabricar procesadores acaba alojando producción de memoria, un uso distinto al original. Eso permite a Intel rentabilizar una inversión muy cara que aún no genera los ingresos esperados, pero también deja la duda de si es un buen negocio o una forma de llenar capacidad vacía.
- Ojo con la lectura del mercado: la subida de hoy se apoya en parte en algo ajeno a los chips, como la caída de la rentabilidad del bono a 10 años por debajo del 5%. Cuando el combustible es el tipo de interés y no los propios resultados, el movimiento se puede deshacer igual de rápido si la Reserva Federal decepciona. El dato que manda sigue siendo el de pedidos y capacidad de producción, no el de una sesión previa a la apertura.
- Intel llega a esta foto con una recomendación de consenso mucho más tibia (mantener) que Nvidia y AMD (compra fuerte), lo que refleja que su historia de fundición todavía está por demostrar. El respaldo de inversores estratégicos y los 20.000 millones de la ampliación de capital dan aire, pero también diluyen al accionista actual: hay que ver si ese dinero se traduce en contratos de fabricación reales.