Nvidia y AMD tocan máximos históricos: ¿está el sector tecnológico en una burbuja?

Los dos grandes fabricantes de chips de IA cierran en récords, pero los estrategas de Wall Street insisten en que esta vez las valoraciones no se parecen a las de la burbuja de las puntocom. El motivo: los beneficios acompañan.
Nvidia y AMD están en máximos históricos y eso ha reabierto el debate de siempre: ¿estamos ante una nueva burbuja tecnológica? El estratega de Truist Keith Lerner cree que no, y para defenderlo echa mano de un dato concreto: el precio que se paga por el sector tecnológico en relación con los beneficios que se esperan ha subido solo un 14% desde que arrancó el actual mercado alcista, en octubre de 2022. En la burbuja de las puntocom, ese mismo indicador se disparó cerca de un 250% antes del pico de marzo de 2000. Para que se entienda: el múltiplo (el PER) mide cuántas veces el beneficio anual de una empresa se paga en bolsa. Si sube mucho más rápido que los beneficios, la acción se encarece sin que el negocio mejore.
Los números de estas dos compañías impresionan por sí solos. Nvidia marcó un récord de 237,87 dólares, que llevó su valor en bolsa hasta unos 5,7 billones de dólares. AMD alcanzó un cierre récord de 633,91 dólares y se acercó a una valoración de 1,1 billones. Aun así, Lerner sostiene que las valoraciones del sector han caído hasta niveles parecidos a los del lanzamiento de ChatGPT, a finales de 2022. La razón es que el precio ha subido, sí, pero los beneficios esperados han crecido casi en paralelo.
Ahí está la diferencia clave con finales de los noventa. Entonces, los inversores pagaban precios desorbitados por empresas tecnológicas que apenas ganaban dinero o directamente no ganaban nada. Hoy, los grandes ganadores de la inteligencia artificial ya generan beneficios y flujo de caja abundantes. El estratega de JPMorgan Mislav Matejka se muestra igualmente positivo: buena parte del sector ya ha corregido sus múltiplos desde los picos anteriores, mientras las grandes tecnológicas siguen gastando a manos llenas en infraestructura de IA. Ese gasto tira de la demanda de chips y de equipos para centros de datos, lo que explica que las estimaciones de beneficio de los principales fabricantes de semiconductores sigan siendo sólidas.
Pero no todo es viento a favor. El artículo señala dos riesgos claros. El primero, los tipos de interés: cuando la rentabilidad de los bonos sube, los beneficios que se esperan dentro de varios años valen menos hoy, y eso castiga especialmente a los valores de crecimiento caros. El segundo, el propio gasto en IA: si las empresas no consiguen ingresos suficientes por sus inversiones, ese chorro de dinero puede frenarse y llevarse por delante las estimaciones. Mientras tanto, Wall Street mantiene una recomendación de compra fuerte (Strong Buy) tanto para Nvidia como para AMD, con un precio medio objetivo de 325,03 dólares para Nvidia (un 37,2% de recorrido) y de 650,31 para AMD (apenas un 3%).
El análisis de Salseo
- La comparación con la burbuja del año 2000 se apoya en algo medible: el múltiplo del sector no se ha estirado tanto porque los beneficios han crecido casi al mismo ritmo que el precio. Traducción práctica: para que haya un desplome tipo puntocom tendría que producirse un frenazo real en los beneficios, no basta con que las acciones parezcan caras.
- El gran punto de apoyo de todo el sector son las estimaciones de beneficio de los fabricantes de chips, y esas dependen directamente del dinero que las grandes tecnológicas dedican a centros de datos. El dato a vigilar es el capex de estas compañías en sus próximas presentaciones trimestrales: si recortan planes, los múltiplos se rompen muy rápido.
- El riesgo que menos titulares genera es el de los bonos: si la rentabilidad de la deuda sube, el valor de los beneficios futuros se reduce y los valores de crecimiento lo notan antes que el resto del mercado. Es el grifo que puede cerrarse sin que la IA tenga nada que ver.
- El detalle que el titular no cuenta: el consenso de analistas ve un recorrido potencial del 37% en Nvidia frente a solo un 3% en AMD. Es decir, el mercado no las considera igual de atractivas a estos precios; en AMD buena parte de la historia parece ya descontada, así que tratarlas como un bloque único de 'comprar IA' puede llevar a error.