Nvidia, AMD y SanDisk rebotan: ¿se agrieta ya el pánico a la IA?

Las acciones ligadas a la inteligencia artificial intentan recuperarse tras el batacazo del lunes, cuando los llamamientos a frenar el desarrollo de modelos frontera provocaron una huida del hardware de IA. Los datos de AMD y SanDisk cuentan una historia menos dramática.
El lunes, las acciones vinculadas al hardware de inteligencia artificial se llevaron un golpe serio. Nvidia cayó un 3,4% y el sector de semiconductores se desangró en bloque después de que varios líderes del sector pidieran públicamente frenar el desarrollo de los modelos de IA más avanzados, los llamados modelos frontera. El mercado hizo una traducción rápida y simple: si la IA avanza más despacio, los centros de datos necesitarán menos aceleradores y menos capacidad. De ahí al pánico solo hubo un paso. Ahora, dos sesiones después, Nvidia, AMD y SanDisk intentan recuperar terreno y la pregunta es si ese miedo se ha pasado de frenada.
La primera grieta en el argumento bajista la señala Hendi Susanto, gestor de carteras de Gabelli Funds. Su idea es que frenar no es lo mismo que parar: si los grandes laboratorios levantan el pie del acelerador, "los jugadores de segunda y tercera fila aprovecharán el hueco para alcanzarlos". Y añade que la demanda de chips ya no depende solo de entrenar modelos cada vez más gigantes. La inferencia (es decir, usar los modelos ya entrenados para responder a millones de consultas diarias), la adopción de IA en empresas y la IA aplicada a robots y entornos físicos siguen consumiendo capacidad de cálculo aunque la carrera por el modelo más potente se tome un respiro. Para Nvidia esto es clave: su negocio ya no se limita a entrenar la próxima gran fundación. Que la investigación vaya más lenta y que se consuma menos infraestructura no son necesariamente lo mismo.
AMD ofrece el contraste más concreto a nivel de empresa. El analista David O'Connor, de Piper Sandler, mantuvo su recomendación de sobreponderar el valor y su precio objetivo de 600 dólares tras hablar con la compañía, y describió el momento del negocio como "a toda máquina". Según la firma, la demanda sigue muy por delante de la oferta disponible en toda la cartera de AMD y los planes de producción de procesadores (CPU) y tarjetas gráficas (GPU) van según lo previsto. Esto importa porque la caída del lunes ya daba por hecho que los clientes de IA podrían retrasar sus inversiones. Además, AMD tiene una segunda vía de crecimiento: aunque el gasto total en IA suba más despacio, los clientes siguen queriendo diversificar proveedores y no depender de uno solo, lo que le deja margen para ganar cuota sin necesidad de que todo el mercado crezca a un ritmo salvaje.
SanDisk es la pieza que evita el optimismo ciego, porque no todos los subsectores de semiconductores dependen de lo mismo. La IA ha disparado la demanda de discos SSD empresariales, ya que los centros de datos necesitan cada vez más almacenamiento flash para conjuntos de datos de entrenamiento, tareas de inferencia y actualizaciones de modelos. Pero el analista Jeff Pu, de GF Securities, espera para el tercer trimestre de 2026 un crecimiento de precios de la memoria NAND respecto al trimestre anterior de dos dígitos altos, que se suavizaría a un dígito bajo en el cuarto trimestre. ¿El motivo? La debilidad de la demanda de móviles y los altos inventarios de ordenadores y teléfonos presionan los precios. Es decir, la demanda de almacenamiento para IA puede seguir sana mientras el ciclo de la memoria se enfría por su cuenta.
Conclusión: un rebote de dos días no resuelve el debate sobre el gasto. La evidencia de verdad llegará en los próximos trimestres, y vendrá de tres sitios concretos: las previsiones de inversión (capex) de los grandes hyperscalers, los pedidos de aceleradores y la evolución de los precios de la memoria. Hasta entonces, lo que tenemos es una pelea entre titulares y datos de empresa, y los datos, por ahora, aguantan mejor de lo que sugiere el susto.
El análisis de Salseo
- El mercado ha mezclado dos cosas distintas: que la investigación de modelos frontera se ralentice y que se compre menos hardware. El negocio de Nvidia ya no vive solo del entrenamiento; la inferencia, el despliegue en empresas y la robótica siguen tirando de la demanda de cómputo aunque el modelo más potente tarde más en llegar.
- La baza menos obvia de AMD no es que crezca todo el mercado, sino que sus clientes quieren un segundo proveedor para no depender de uno solo. Eso le permite ganar cuota incluso en un escenario de gasto en IA más moderado. Señal a vigilar: sus planes de producción de CPU y GPU y los pedidos que confirme en resultados.
- SanDisk es el contrapeso que el titular no cuenta: la demanda de almacenamiento para IA puede mantenerse fuerte mientras los precios de la memoria NAND se enfrían por el ciclo propio de móviles y ordenadores. Comprar el rebote en bloque dentro de los semiconductores es peligroso, porque dentro del sector conviven ciclos muy distintos.
- El veredicto no lo dará la bolsa en dos sesiones, sino tres datos duros: las previsiones de inversión de los grandes hyperscalers, sus pedidos de aceleradores y la evolución de los precios de la memoria. Si el capex aguanta pero los precios de la memoria caen, el rebote será selectivo, no general.