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Nvidia amplía su recompra de acciones hasta 235.000 millones y ahonda la brecha con Big Tech

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Nvidia amplía su recompra de acciones hasta 235.000 millones y ahonda la brecha con Big Tech

Nvidia autoriza 150.000 millones más para recomprar sus propias acciones, hasta un total de 235.000 millones, mientras Alphabet y Meta han frenado o directamente parado las suyas para volcarse en la infraestructura de IA.

Nvidia ha vuelto a mover ficha y lo ha hecho por todo lo alto: la compañía ha ampliado en 150.000 millones de dólares su programa de recompra de acciones, lo que eleva el total autorizado hasta los 235.000 millones de dólares, con horizonte hasta enero de 2028. Para quien no esté familiarizado con el término, una recompra consiste en que la propia empresa sale al mercado y compra sus propias acciones. Al haber menos títulos en circulación, el beneficio se reparte entre menos manos y el beneficio por acción sube sin necesidad de vender un solo producto más. Es, en la práctica, una forma de devolver dinero a los accionistas.

El movimiento no es casual, porque Nvidia nada en liquidez. Como proveedor de los chips y servidores que sostienen el boom de la inteligencia artificial, la compañía ha visto cómo su capacidad de generar caja libre crecía al ritmo de una demanda que no da tregua. Nicholas Colas, cofundador de DataTrek Research, lo resumía así: Nvidia es la única gran tecnológica estadounidense en condiciones reales de ampliar su recompra, lo cual es a la vez una buena y una mala noticia. Lo bueno es que la empresa más valiosa del mundo está mandando un mensaje de confianza sobre sus flujos de caja futuros. Lo malo es que sus propios clientes no pueden decir lo mismo. La acción cotiza a unas 17 veces los beneficios estimados para el próximo ejercicio, un precio que, según este analista, no es el motivo principal de la recompra.

La otra cara de la moneda la protagonizan Alphabet y Meta. Ambas consideran que los centros de datos y la infraestructura de IA son áreas obligatorias de inversión y, en los últimos trimestres, han recortado drásticamente lo que destinaban a recompras. En el trimestre cerrado el 31 de diciembre de 2024, Alphabet gastó más de 15.000 millones de dólares en recomprar acciones; un año después la cifra cayó a 5.500 millones y a comienzos de 2026 dejó de recomprar por completo. En su último trimestre, el que terminó el 30 de junio, la compañía registró incluso flujo de caja libre negativo: lo que se gasta en IA y centros de datos supera lo que genera su negocio tradicional. Meta, por su parte, gastó más de 10.000 millones en recompras hace un año y lleva tres trimestres sin comprar un solo título.

Detrás de este reparto tan desigual late una pregunta incómoda: ¿se está asignando bien ese dinero? Alphabet tiene previsto invertir hasta 205.000 millones en infraestructura durante 2026 y Meta, hasta 145.000 millones. Colas recuerda que las empresas deberían invertir allí donde esperan obtener una rentabilidad superior a su coste de capital y, cuando se quedan sin oportunidades así, recomprar acciones. El problema es que también necesitan no quedarse atrás: según este analista, invertirán en cualquier cosa que sus competidores estén construyendo, aunque los retornos sean inciertos, porque el castigo por quedarse descolgado es, en teoría, la irrelevancia y, a la larga, la desaparición. No todas las grandes tecnológicas han elegido el mismo camino: Microsoft ha mantenido una estrategia estable mientras crecía su nube Azure y Apple sigue siendo un ejemplo de recompras constantes, con 25.000 millones devueltos en su último trimestre. Si podrán mantener ese ritmo es otra historia.

En el fondo, la noticia retrata dos velocidades dentro de la misma industria: la del que vende las palas de la fiebre del oro y la de los que se están endeudando en tiempo de descuento para levantar minas. Nvidia se permite devolver caja porque ya ha capturado el ciclo; sus clientes, en cambio, están en plena fase de gasto."

El análisis de Salseo

  • El detalle que importa: una recompra no es solo una muestra de músculo financiero, es también una confesión. Colas lo dice claro: se recompran acciones cuando se agotan las inversiones con rentabilidad suficiente. Que a Nvidia le sobren 150.000 millones después de invertir en su negocio y en todo su ecosistema indica que ya no encuentra dónde colocar su propia caja con retorno atractivo, algo que suele marcar la madurez de un ciclo, no su comienzo.
  • El contraste con los clientes es la verdadera señal de riesgo. Alphabet ha pasado de gastar 15.000 millones en recompras a cero y ha cerrado un trimestre con flujo de caja libre negativo; Meta lleva tres trimestres sin comprar títulos. Los principales compradores de chips de Nvidia están financiando sus compras con el dinero que antes devolvían al accionista, así que la demanda del sector depende cada vez más de que esos clientes sigan teniendo acceso a financiación barata. Si el ciclo de inversión en IA se enfría, quien primero lo note será el proveedor.
  • Qué vigilar en los próximos trimestres: el flujo de caja libre de Alphabet y Meta y si vuelven a recompras, y sobre todo la ejecución de sus planes de capex (hasta 205.000 millones para Alphabet y 145.000 para Meta en 2026). Cualquier recorte en esas cifras es la antesala de un ajuste en los pedidos de chips y servidores, y sería el primer aviso serio para las cuentas de Nvidia.
  • La lectura contraria que el titular no cuenta: la valoración de Nvidia, a 17 veces beneficios estimados, no es disparatada, pero el propio analista insiste en que el precio no es la razón principal de la recompra. Con Microsoft manteniendo su política estable y Apple devolviendo 25.000 millones en un trimestre, el mapa no es blanco o negro: hay grandes tecnológicas que sostienen ambas cosas a la vez, invertir en IA y recomprar. La pregunta abierta es cuánto tiempo podrán hacerlo.

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Fuente: Market Watch