Nvidia y Analog Devices, las dos apuestas del 'AI físico' para 2026

La 'IA física' —robots y máquinas que interpretan el mundo real— necesita un cerebro que piense, sensores que capten y movimiento. Un análisis señala a Nvidia y Analog Devices como las dos piezas cotizadas clave de esa cadena.
La inteligencia artificial que ya conocemos vive en pantallas: modelos que escriben, dibujan o responden. La siguiente frontera es otra cosa. Es lo que algunos llaman 'IA física': inteligencia que se sale del ordenador y se mete en el mundo real en forma de robots, máquinas de fábrica o vehículos. Para que eso funcione tienen que encajar tres piezas a la vez: un 'cerebro' que piense, unos sensores que capten lo que ocurre alrededor y una salida física que mueva el mecanismo. Sobre ese esquema, un artículo de FXEmpire firmado por Lucas Downey y publicado el 8 de octubre de 2026 señala a dos compañías cotizadas como piezas clave de la cadena: Nvidia y Analog Devices.
La primera es Nvidia, el diseñador de chips de IA más conocido del mercado y, según el texto, el 'cerebro' de esa IA física. La compañía tiene una capitalización bursátil de 5,7 billones de dólares y su consejero delegado, Jensen Huang, ha llegado a afirmar que los ingresos ligados a la IA física podrían alcanzar los 100.000 millones de dólares en una década. El artículo maneja además estimaciones de ventas de 692.000 millones de dólares para 2028 y 924.000 millones para 2029, con beneficios netos proyectados de 379.000 y 505.000 millones, respectivamente. Con todo eso, destaca que cotiza a poco más de 17 veces los beneficios esperados para los próximos doce meses, un múltiplo que el autor considera barato para una compañía de este perfil. Añade un dato llamativo: sus acciones han recibido 116 señales de entrada de dinero institucional desde el año 2000, con una revalorización acumulada del 92.607% en ese periodo.
La segunda pata es Analog Devices, una compañía de 200.000 millones de dólares de capitalización que fabrica componentes menos vistosos pero imprescindibles: sensores que permiten a las máquinas entender el mundo que las rodea y soluciones de gestión de energía. Sus acciones acumulan una subida del 57% en lo que va de 2026, según el artículo. En el último trimestre sus ventas al sector industrial rondaron los 3.000 millones de dólares y se espera que gane 12,87 dólares por acción este año, una cifra que los analistas prevén que escale hasta los 16,66 dólares en 2027 y los 19,66 en 2028. El texto subraya que la compañía lleva siendo objetivo de dinero institucional desde al menos 1996 y que sus títulos se han anotado un 49% desde la última gran entrada de fondos a finales de 2025.
Conviene tener claro qué es este artículo y qué no. No es un análisis independiente: lo firma un colaborador de una firma que vende suscripciones e índices temáticos (MoneyFlows, con once 'Frontiers' entre los que coloca a Nvidia y Analog Devices) y el propio autor reconoce al final que mantiene posiciones en Analog Devices en cuentas gestionadas y ninguna en Nvidia. Es decir, se trata de una tesis de inversión argumentada y con intereses comerciales detrás, no de un informe neutral. Aun así, deja sobre la mesa una idea útil para el inversor de a pie: si la IA tiene una segunda fase, esa fase se juega en componentes físicos —sensores, potencia, chips— y no solo en software.
El análisis de Salseo
- Nvidia y Analog Devices no compiten: se reparten la cadena. Nvidia pone el 'cerebro' (los chips que procesan), mientras que Analog Devices pone el sistema nervioso (sensores y gestión de energía). En robótica, el cuello de botella no es solo la capacidad de cálculo, sino todo lo que conecta ese cálculo con el mundo real: cada máquina necesita decenas de sensores. Eso hace que el negocio de ADI esté mucho más repartido entre clientes industriales, mientras que Nvidia depende de un puñado de grandes compradores. Es la diferencia entre apostar por un proveedor único y por un componente que se repite en miles de máquinas.