Nvidia sube: Anthropic asegura 2,5 GW de infraestructura de IA y Nvidia amplía su recompra

Nvidia desvela que Anthropic ya tiene contratados más de 180.000 millones de dólares con proveedores de nube y 2,5 gigavatios de su infraestructura hasta 2028, mientras amplía su programa de recompra de acciones en 150.000 millones.
Nvidia ha movido ficha esta semana con un doble anuncio que ha empujado sus acciones al alza. Por un lado, la compañía ha desvelado nuevos detalles sobre la demanda de su infraestructura: la desarrolladora de IA Anthropic acumula ya más de 180.000 millones de dólares en contratos con proveedores de nube y con nubes especializadas en inteligencia artificial, y tiene comprometidos 2,5 gigavatios de equipamiento de Nvidia con entregas escalonadas hasta 2028. Por otro, la empresa ha ampliado en 150.000 millones de dólares su autorización de recompra de acciones, que pasa así a un total de 235.000 millones.
Para entender la magnitud de esos 2,5 gigavatios conviene traducirlo a algo cotidiano: un gigavatio es una unidad enorme de potencia eléctrica, y esa cantidad de energía bastaría para alimentar entre 750.000 y 1,87 millones de hogares, según el consumo medio de cada región. Pero el dato verdaderamente interesante para el inversor es cuánto dinero saca Nvidia de cada gigavatio instalado. Con su generación Hopper, la compañía calculaba unos 18.000 millones de dólares de ingresos por gigavatio basándose en su diseño de referencia. Con Blackwell esa cifra subió a 25.000 millones. Y con Rubin, la siguiente generación, Nvidia asegura que ya ronda los 40.000 millones por gigavatio. El motivo: sus sistemas ya no son solo chips, sino soluciones completas que incluyen procesadores (CPU) y productos de red, que cada vez pesan más en el presupuesto de un centro de datos de IA.
Ese ensanchamiento del catálogo se ve también en la cuota de gasto que Nvidia se lleva dentro de sus grandes clientes. La compañía estima que su parte del gasto de capital en tecnología de los cinco mayores proveedores de nube podría llegar al 44% en 2027, cuando en el primer trimestre de 2023 era solo del 11%. Es decir, Nvidia no solo se beneficia de que las nubes gasten más, sino de que cada vez una porción mayor de ese gasto acaba en sus manos. A esto se suma la capacidad que están trayendo actores más pequeños: Nvidia señala que socios australianos como el operador de centros de datos IREN y Firmus prevén poner en marcha unos 2 gigavatios adicionales de aquí a 2027.
Con ese telón de fondo de demanda contratada, tiene más sentido el movimiento financiero del día: la ampliación récord de 150.000 millones en su programa de recompra de acciones, que eleva el total autorizado a 235.000 millones. Como referencia, ese incremento supera los 110.000 millones que Apple autorizó en 2024. Recomprar acciones es, en lenguaje llano, que la empresa usa su caja para comprar sus propios títulos, lo que reduce el número de acciones en circulación y reparte el mismo beneficio entre menos manos.
El matiz que conviene no perder de vista es la fuente: buena parte de estas cifras las publica la propia Nvidia sobre sí misma. El valor contratado de Anthropic y la estimación de ingresos por gigavatio son cálculos de la compañía, no datos auditados por un tercero. Aun así, la foto que dibuja es la de un negocio que no solo crece en volumen de pedidos, sino en dinero que extrae de cada pedido, y que además se siente lo bastante cómodo con su generación de caja como para devolver una cantidad récord a sus accionistas.
El análisis de Salseo
- El dato que de verdad mueve la tesis no son los 2,5 gigavatios, sino el multiplicador por gigavatio: pasar de 18.000 millones con Hopper a unos 40.000 millones con Rubin significa que Nvidia ingresa más del doble por la misma cantidad de energía instalada, porque ahora vende sistemas completos con CPU y redes, no solo procesadores gráficos.
- La cuota del 44% del gasto de capital de las cinco mayores nubes en 2027 (frente al 11% de principios de 2023) revela algo más incómodo para el sector: el presupuesto de infraestructura de IA no se reparte entre muchos, se concentra en un solo proveedor. Eso da a Nvidia un poder de fijación de precios enorme, pero también la convierte en el blanco natural de cualquier cliente que quiera reducir dependencia.
- La ampliación de recompra de 150.000 millones (hasta 235.000 millones, por encima de los 110.000 millones de Apple en 2024) admite dos lecturas: o la dirección ve tanto excedente de caja que no encuentra mejor destino, o prefiere sostener el precio de la acción comprando títulos en lugar de reinvertirlo todo en capacidad. Con una valoración tan exigente, la segunda lectura merece atención.
- La señal concreta que hay que vigilar es la conversión de esos contratos en entregas reales: si Rubin llega a tiempo y si Anthropic y los demás clientes ejecutan los pedidos comprometidos hasta 2028. Un tropiezo de producción o un cliente que empiece a desarrollar chips propios cambiaría el relato por completo.