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Nvidia apuesta 5.000 millones por la IA segura de Ilya Sutskever pese a las dudas sobre el gasto

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Nvidia apuesta 5.000 millones por la IA segura de Ilya Sutskever pese a las dudas sobre el gasto

El gigante de los chips invierte una cifra récord en Safe Superintelligence, el laboratorio del cofundador de OpenAI, en una jugada que refuerza su dominio en IA pero aviva el debate sobre la rentabilidad de los megaproyectos.

Nvidia ha decidido poner 5.000 millones de dólares sobre la mesa para respaldar a Safe Superintelligence (SSI), el laboratorio de inteligencia artificial fundado por Ilya Sutskever, excientífico jefe de OpenAI. La inversión, revelada este lunes, es una de las mayores apuestas individuales de Nvidia en una startup de IA y llega en un momento en que el mercado empieza a cuestionar si el aluvión de miles de millones que fluye hacia la inteligencia artificial generará retornos a la altura.

Sutskever, conocido por ser una de las mentes más brillantes y a la vez más cautelosas del sector, dejó OpenAI en 2024 tras diferencias sobre la seguridad y el rumbo de la compañía. SSI nació con la misión de desarrollar una 'superinteligencia' que no suponga un riesgo para la humanidad, un enfoque que contrasta con la carrera comercial sin frenos que domina Silicon Valley. Para Nvidia, esta apuesta no es solo financiera: al respaldar a Sutskever, se posiciona como el socio tecnológico de referencia de un proyecto que podría marcar el estándar de la IA segura, y de paso se asegura un cliente de primer nivel para sus chips más avanzados.

La operación tiene una lectura estratégica clara. Nvidia no solo vende hardware, sino que está tejiendo una red de alianzas con los laboratorios más punteros. Ya trabaja codo con codo con OpenAI, Anthropic y otras grandes tecnológicas, pero SSI le da acceso a un equipo obsesionado con la arquitectura y la eficiencia de los modelos, lo que podría traducirse en innovaciones que luego reviertan en sus propios productos. Además, en un entorno donde los inversores miran con lupa cada dólar destinado a infraestructura, Nvidia demuestra que prefiere invertir directamente en talento y propiedad intelectual que limitarse a esperar pedidos.

Sin embargo, no todo son aplausos. Los 5.000 millones llegan en un contexto de creciente escepticismo sobre el gasto en IA (capex). Algunos analistas advierten que el retorno de estas inversiones multimillonarias podría tardar años en materializarse, si es que lo hace. La pregunta incómoda es si Nvidia está alimentando una burbuja al inyectar capital en proyectos que aún no han demostrado ser comercialmente viables. La empresa, por su parte, confía en que la demanda de computación para entrenar y ejecutar modelos no hará más que crecer, y que estar dentro de SSI es asegurarse un asiento en primera fila de la próxima ola.

La noticia también pone el foco en la competencia. Alphabet, a través de Google DeepMind, sigue siendo un rival formidable en investigación de IA, y otras grandes tecnológicas como Microsoft o Amazon no se quedan atrás. Pero con este movimiento, Nvidia deja claro que su ambición va más allá de fabricar chips: quiere ser el arquitecto invisible de la inteligencia artificial del futuro, incluso si eso implica asumir riesgos que otros consideran excesivos.

El análisis de Salseo

  • Esta inversión no es solo un cheque: Nvidia se convierte en el socio tecnológico de facto de SSI, lo que casi garantiza que el laboratorio usará sus GPUs y software, creando un círculo virtuoso de innovación y ventas.
  • El respaldo a Sutskever es también un movimiento defensivo frente a la competencia: si SSI triunfa con un enfoque de seguridad, Nvidia quedará asociada al estándar más responsable, algo que puede ser un argumento de venta frente a reguladores y clientes corporativos.
  • El verdadero riesgo está en el calendario: 5.000 millones es mucho dinero para un laboratorio que aún no tiene ingresos. Si la 'superinteligencia segura' tarda una década en llegar, los inversores pueden impacientarse y castigar a Nvidia por desviar capital de recompras de acciones o dividendos.
  • Vigila de cerca los próximos anuncios de SSI sobre hitos técnicos o contratos con gobiernos. Si consigue tracción, otras tecnológicas como Alphabet podrían verse obligadas a seguir el mismo camino, disparando la demanda de chips especializados.

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Fuente: TipRanks