NVIDIA apunta a un nuevo mercado de 200.000 millones con sus CPU

NVIDIA redirige su crecimiento hacia los procesadores CPU, un mercado virgen de 200.000 millones de dólares, tras asumir la pérdida del negocio de chips para centros de datos en China por las restricciones de EE.UU.
NVIDIA lleva un par de años imparables, con la acción cerca de máximos históricos y un crecimiento en ingresos de centros de datos del 92% interanual. Pero la noticia de verdad no está en las cifras récord, sino en lo que la compañía ha dejado de mencionar: China. Hasta hace poco, los problemas para vender chips específicos para el mercado chino por las restricciones de exportación de Estados Unidos eran un quebradero de cabeza. De hecho, la propia NVIDIA admitió que dejó de ingresar 2.500 millones de dólares en un solo trimestre por no poder enviar sus chips H20.
Ahora, ese ruido ha desaparecido. En la última conferencia de resultados, la empresa reconoció que ya no prevé ningún ingreso por computación en centros de datos en China. Básicamente, han dado por perdido ese mercado y han pasado página. Y lo han hecho con una tranquilidad que solo se explica por el nuevo plan que tienen entre manos: los procesadores CPU.
NVIDIA está poniendo toda la carne en el asador con su CPU Vera, una apuesta que, según la directiva, "abre un mercado totalmente nuevo de 200.000 millones de dólares para NVIDIA, un mercado en el que aún no habíamos entrado". Y no es humo: ya tienen visibilidad de casi 20.000 millones en ingresos por CPU para este año. El objetivo es ambicioso: convertirse en el "principal proveedor de CPU del mundo". De defender un mercado de GPU en problemas a atacar uno completamente nuevo.
El giro tiene doble lectura. Por un lado, perder un mercado tan grande como el chino pasa factura: el crecimiento total de ingresos se ha ralentizado respecto a la media de los últimos tres años. Pero, por otro, la capacidad de reacción de NVIDIA es impresionante. En lugar de lamentarse, han encontrado una vía de crecimiento que, según sus números, compensa con creces el golpe. Eso sí, la clave estará en la ejecución. La próxima cifra trimestral de ingresos por CPU será la prueba de fuego para ver si esta nueva historia tiene el potencial multimillonario que promete.
La transformación es profunda. El NVIDIA que muchos inversores creían tener —el rey indiscutible de las GPU— se ha convertido en una empresa de sistemas integrales cuyo futuro depende en buena medida de dominar el mercado de CPU. Un cambio forzado por una barrera geopolítica que ya no pueden sortear. Y para quienes prefieran no jugársela a una sola carta, siempre queda la opción de un ETF del sector de semiconductores como el SMH.
El análisis de Salseo
- La pérdida del mercado chino no es menor: NVIDIA ha pasado de luchar contra las restricciones a asumir que no ingresará nada por ese negocio. Esto explica en parte la desaceleración del crecimiento, pero también libera a la empresa de un foco de incertidumbre regulatoria constante.
- El salto a las CPU es un movimiento estratégico de primer orden. No se trata de un producto complementario, sino de entrar en un mercado que duplica el tamaño del de GPU para centros de datos. Si logran arañar una cuota relevante, la diversificación reducirá su dependencia del gaming y de la IA más pura.
- La cifra de 20.000 millones en ingresos por CPU para este año es una señal muy concreta: no es una promesa a largo plazo, sino un objetivo a corto plazo. Habrá que vigilar si se cumple en los próximos trimestres; de ello depende que el mercado se crea esta nueva narrativa.
- El riesgo es que la ejecución falle. Entrar en un mercado dominado por Intel y AMD con una arquitectura nueva no es trivial. Si los ingresos por CPU se quedan cortos, la acción podría sufrir, porque ya descuenta en parte este nuevo motor de crecimiento.