Nvidia vuelve a arrasar con sus resultados, pero a los inversores les sabe a poco

Nvidia supera con holgura las previsiones de beneficio e ingresos en su segundo trimestre fiscal, pero sus acciones apenas reaccionan. El mercado ya daba por hecho estos números y ahora mira a la guía de 108.000 millones de dólares.
El gigante de los chips ha vuelto a hacer los deberes, y con nota. En su segundo trimestre del año fiscal 2027, Nvidia ganó 2,22 dólares por acción, muy por encima de los 2,09 dólares que esperaban los analistas y un 120% más que hace un año. Los ingresos tampoco defraudaron: 96.200 millones de dólares, un 106% más que el año anterior y por encima de los 92.270 millones previstos. Sin embargo, la reacción de la acción en el after-hours fue casi plana: cayó ligeramente porque Wall Street ya tenía descontado un crecimiento tan bestial. Batir las expectativas ya no es noticia; es el mínimo exigible para una empresa de este calibre.
El consejero delegado, Jensen Huang, lo resumió con su habitual grandilocuencia: la inteligencia artificial ha llegado a un "punto de inflexión" y Nvidia vive la "edad de oro" del crecimiento de la infraestructura de IA. Según Huang, la demanda se dispara por igual en nuevos laboratorios de IA, startups y grandes clientes de todo el mundo, con especial tirón de sus sistemas Blackwell Ultra. El mensaje es claro: la fiesta de la IA no ha hecho más que empezar, y Nvidia quiere poner la música.
De cara al tercer trimestre, la compañía espera unos ingresos de unos 108.000 millones de dólares (más o menos un 2%), superando los 103.900 millones que anticipaba el consenso. Un detalle importante: esta guía no incluye ingresos por computación en centros de datos procedentes de China, un recordatorio de que el control de exportaciones sigue pesando sobre el negocio. Eso sí, el margen bruto previsto es del 74%, con unos gastos operativos al alza para financiar el lanzamiento de nuevos productos.
El motor del trimestre fue, una vez más, el segmento de centros de datos, que facturó 89.000 millones de dólares, un 117% más que el año anterior. Los grandes clientes hyperscale duplicaron su gasto, y también crecieron los pedidos de empresas, compañías nativas de IA y clientes soberanos. Por su parte, el negocio de Edge Computing (informática en el borde) aportó 7.200 millones, un 27% más, gracias a las fuertes ventas de estaciones de trabajo. Los gastos operativos subieron un 55% interanual y el inventario escaló hasta los 31.600 millones de dólares, una acumulación de stock que la compañía justifica por la inminente llegada de la nueva arquitectura Vera Rubin en el tercer trimestre.
A todo esto, Nvidia sigue devolviendo dinero a sus accionistas: repartió 26.000 millones de dólares entre recompras y dividendos en el trimestre, y aún le quedan 99.000 millones bajo su programa de recompra. También tiene previsto pagar un dividendo de 0,25 dólares por acción el 1 de octubre. En Wall Street, los analistas mantienen un rating de compra fuerte sobre el valor, con 29 recomendaciones de compra en los últimos tres meses y un precio objetivo medio de 304,67 dólares por acción, lo que implicaría un potencial de revalorización del 45%. Claro que esas cifras probablemente cambiarán después de esta publicación de resultados.
El análisis de Salseo
- El verdadero problema de Nvidia no es ganar, es que todo el mundo sabe que va a ganar. Un 'beat' de 0,13 dólares por acción y 4.000 millones de ingresos extra no mueve la aguja porque el mercado ya pagaba por esa perfección; la reacción plana del after-hours es la prueba de que el título cotiza con expectativas casi imposibles de superar.
- La guía de 108.000 millones de dólares es la auténtica noticia del trimestre: implica acelerar el crecimiento trimestral un 12% y confirma que la demanda de infraestructura de IA no se está enfriando. Pero ojo, esa cifra no incluye ingresos de China, lo que revela que el grifo del gigante asiático sigue cerrado y el crecimiento depende casi por completo del resto del mundo.
- El inventario de 31.600 millones de dólares es la apuesta silenciosa del trimestre. Nvidia está acumulando stock para el lanzamiento de Vera Rubin, su próxima arquitectura. Si la demanda aguanta, será una jugada maestra; si se tuerce, se convertirá en un lastre para los márgenes. Es el dato que menos titulares genera y el que más puede afectar al próximo trimestre.
- Los márgenes merecen vigilancia: la guía de margen bruto del 74% y una subida del 55% en gastos operativos muestran que crecer tan rápido cuesta caro. El mercado se fija en los ingresos, pero la pregunta incómoda es cuánto beneficio real le queda a Nvidia cuando la competencia y los costes aprieten.