Un inversor top cree que Nvidia 'aún no ha terminado' su escalada

Nvidia cae esta semana por el miedo a un frenazo de la IA, pero un inversor de cinco estrellas defiende que la acción todavía tiene mucho recorrido gracias al gasto de los gigantes de la nube.
Nvidia ha vivido una semana incómoda en bolsa. El precio de sus acciones ha bajado empujado por el temor a que la fiebre de la inteligencia artificial empiece a enfriarse. El motivo concreto es el gasto de las llamadas 'hyperscalers': las grandes tecnológicas que alquilan capacidad de computación en la nube y que son, de lejos, las principales clientas de los chips de Nvidia. Si esas compañías empiezan a apretarse el cinturón, el crecimiento tan rápido que viene mostrando Nvidia se suavizaría casi automáticamente.
Y no es fácil pedirle más a la acción. En los últimos cinco años sus títulos se han revalorizado cerca de un 900%, una cifra que cuesta asimilar y que explica por qué mucha gente se pregunta si la compañía puede repetir algo parecido. El inversor Harsh Chauhan, colaborador de The Motley Fool y considerado por TipRanks un inversor de cinco estrellas, dentro del 1% con mejor historial, cree que la compañía todavía tiene gasolina. "El fuerte potencial de crecimiento de sus beneficios y su valoración barata indican que aún no ha terminado de subir", sostiene.
Chauhan reconoce que otro salto espectacular de casi multiplicar por diez no está sobre la mesa, pero cree que eso no debería desanimar a nadie. Su argumento se apoya en el dinero que sigue fluyendo: los cinco mayores jugadores de la nube invertirán unos 800.000 millones de dólares este año, una cifra que debería dispararse hasta 1,3 billones en 2027, según las estimaciones que cita. Además, una firma de investigación de mercados calcula que el gasto anual en centros de datos llegará a 3 billones de dólares en 2030. Buena parte de ese dinero irá a parar a los aceleradores de IA, el terreno donde Nvidia es el jugador más grande. Haciendo números, si la empresa logra un crecimiento anual de beneficios del 52% durante los próximos cinco años, su beneficio por acción podría alcanzar los 75,54 dólares. Aplicando un múltiplo de 21 veces ese beneficio (es decir, pagando por la acción 21 veces lo que gana al año, en línea con lo que paga el mercado por el conjunto del S&P 500), el inversor calcula que la acción podría llegar a 1.586 dólares, unas siete veces el precio actual. Él mismo admite que es una estimación "ambiciosa" y que no hace falta llegar tan lejos para que la inversión merezca la pena.
Wall Street también se muestra confiada. De los analistas que siguen el valor, 30 recomiendan comprar y ninguno aconseja mantener o vender, lo que da a Nvidia una calificación de compra fuerte. Su precio objetivo medio a doce meses, 324,30 dólares, apunta a subidas superiores al 50%. Conviene recordar que esto es una columna de opinión de un colaborador, no un dato nuevo publicado por la compañía: no hay resultados, contratos ni cambios regulatorios detrás, solo la lectura que un inversor hace del futuro del negocio.
El análisis de Salseo
- El riesgo de verdad no está dentro de Nvidia, está en el bolsillo de sus clientes. La tesis depende de que los gigantes de la nube sigan ampliando centros de datos; si ese gasto se ralentiza aunque sea un poco, el crecimiento se enfría. La señal concreta a vigilar son los planes de inversión (capex) que esas tecnológicas anuncien en sus próximos resultados trimestrales.
- Hay una dispersión enorme entre lo que dicen los números: Wall Street ve un objetivo medio de 324,30 dólares a doce meses, mientras este inversor proyecta 1.586 dólares a cinco años. Su cálculo exige sostener un crecimiento del 52% anual de beneficios durante cinco ejercicios, algo que muy pocas empresas aguantan tanto tiempo; si el crecimiento se quedara en la mitad, la cifra final se desinflaría muy rápido.
- El detalle más discutible del cálculo es el múltiplo: aplica 21 veces beneficios, el mismo que el S&P 500. Eso equivale a asumir que el mercado pagará por Nvidia como si fuera una empresa madura, no como una de crecimiento disparado. Si su expansión se normaliza, el múltiplo también podría encogerse y comerse parte de la subida de beneficios que él proyecta.
- Ojo con el titular: esto es una columna de opinión firmada por un colaborador, no una noticia de la compañía. No hay resultados, contratos ni cambios regulatorios nuevos. Que la acción esté cayendo esta misma semana por el relato contrario (miedo a un frenazo de la IA) demuestra que el mercado está debatiendo la tesis, no confirmándola.