Barclays eleva a 401.000 millones los ingresos de Nvidia en hiperscalas para 2027
Barclays calcula que Nvidia facturará 401.000 millones de dólares a los grandes proveedores de nube en 2027, por encima de su previsión anterior. La otra cara: algunos prestamistas dudan del plan de 500.000 millones que usa los chips de IA como garantía.
Nvidia ha vuelto a animar al mercado. Sus acciones subieron alrededor de un 1% el jueves después de que Barclays elevara su previsión de ingresos procedentes de los grandes proveedores de nube —las llamadas «hiperscalas», las compañías que llenan naves gigantes de servidores— hasta los 401.000 millones de dólares en 2027. La cifra supera los 370.000 millones que la propia firma manejaba hasta ahora y, según su analista Tom O'Malley, sale de un cálculo rápido que él mismo bautizó como «napkin math», algo así como echar la cuenta en una servilleta, a partir de los últimos datos que Nvidia ha publicado sobre el gasto tecnológico de los mayores proveedores de nube.
El ejercicio anterior también se revisa al alza: Barclays calcula ahora 237.000 millones de dólares de ingresos de hiperscalas en 2026, frente a los 206.000 millones de su estimación previa, y en un escenario más optimista la cifra llegaría a 246.000 millones ese año y a 417.000 millones en 2027. Todo parte de un gráfico que Nvidia compartió sobre su cuota del gasto de capital en tecnología de los cinco mayores proveedores de nube, en el que la compañía estima que esa cuota podría alcanzar el 44% en 2027. El propio analista admite que el cálculo puede quedarse corto, porque los ingresos que Nvidia reporta como de hiperscalas incluyen a SpaceX, mientras que ese 44% solo cubre a los cinco grandes de la nube. Barclays mantiene una visión favorable sobre el valor, igual que Cantor Fitzgerald, cuya analista C J Muse también sigue con nota positiva.
Pero no todo es entusiasmo con las previsiones. En paralelo, el plan de financiación de 500.000 millones de dólares que Nvidia presentó en agosto —con el respaldo de firmas como Blackstone, Apollo y KKR— está bajo la lupa de algunos prestamistas y gestores de activos. La idea es usar los chips de IA más avanzados de la compañía como garantía para que los desarrolladores de inteligencia artificial puedan acceder a capacidad de cálculo mientras el sector invierte a lo grande en centros de datos, chips y energía. Según Reuters, algunos bancos quieren avales más sólidos antes de aceptar esos chips como colateral, porque dudan de cuánto tiempo pueden seguir generando ingresos.
El punto caliente es cuánto valdrán esos chips dentro de unos años. Nvidia sostiene que su capacidad de cálculo es «un activo productivo, duradero e intercambiable» capaz de sostener financiación a largo plazo, y recuerda que algunos acuerdos incluyen una garantía de valor residual de hasta el 25%: si el activo cae por debajo de ese umbral, alguien cubre la diferencia. La compañía añade que sus socios financieros analizan por su cuenta los compromisos de los clientes, el flujo de caja esperado y el valor que conservarán los equipos. Del otro lado, Tony Trzcinka, gestor de carteras de Impax Asset Management, resume la distancia entre las dos visiones: Wall Street es «mucho más conservadora» que la idea de que los chips más especializados generan ingresos durante una década. Y Morningstar ha puesto el foco en el uso de crédito privado, financiación de proveedores y operaciones circulares, recordando que estructuras parecidas ya se vieron en el auge y el pinchazo de las puntocom.
Para el inversor, las dos historias van de la mano. Si los grandes de la nube mantienen el ritmo de inversión, las estimaciones de Barclays se quedan cortas; si lo frenan, esas mismas cifras se desinflan igual de rápido. Y si los prestamistas exigen más garantías para financiar las compras de chips, levantar toda esa infraestructura se encarece. Son las dos señales que conviene seguir de cerca: el gasto que anuncien los proveedores de nube en sus próximas cuentas y las condiciones que acepten los bancos en los siguientes paquetes de financiación.
El análisis de Salseo
- Ojo con el origen de la cifra: es una estimación de bróker, no un dato nuevo de la empresa. Barclays solo cambia su forma de leer el mismo gráfico de gasto de la nube que ya estaba sobre la mesa, así que los 401.000 millones pueden revisarse a la baja con la misma facilidad. La señal que de verdad importa es cuánto piensan gastar los cinco grandes de la nube en sus próximas cuentas.
- El propio analista mezcla dos peras distintas: la cifra de ingresos de hiperscalas incluye a SpaceX y el 44% de cuota solo cubre a cinco nubes. Es decir, el cálculo que presenta como conservador puede estar comparando cosas que no encajan del todo, lo que resta solidez al número redondo.
- El debate real no es cuánto facturará Nvidia, sino cómo se paga todo esto. Usar chips como garantía de deuda es la pieza que permite que el dinero siga fluyendo hacia centros de datos; si los bancos piden avales más fuertes, financiar la infraestructura se encarece y el plan de 500.000 millones puede quedarse corto o salir más caro para todos.
- La clave está en la vida útil de los chips: Nvidia defiende que aguantan una década generando ingresos y ofrece garantías de valor residual de hasta el 25%, mientras los prestamistas temen quedarse con un colateral que pierda valor antes. De ahí que cada nuevo anuncio de financiación o de contratos sea una prueba de si la demanda final de IA es capaz de pagar toda la infraestructura que se está construyendo.