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Nvidia bate récords: 96.000 millones de ingresos gracias al auge de la IA

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Nvidia bate récords: 96.000 millones de ingresos gracias al auge de la IA

Nvidia sorprende al mercado con unos ingresos trimestrales de 96.200 millones de dólares, un 106% más que el año anterior, y mejora sus previsiones para el próximo trimestre. Sin embargo, la acción cae ligeramente por las dudas sobre la sostenibilidad del boom de la IA.

Nvidia volvió a dejar claro quién manda en la era de la inteligencia artificial. En su segundo trimestre fiscal, la compañía registró unos ingresos de 96.200 millones de dólares, un 106% más que los 46.700 millones del mismo periodo del año anterior y por encima de los aproximadamente 92.200 millones que esperaban los analistas. El beneficio neto se disparó hasta los 59.700 millones de dólares, frente a los 26.400 millones del año previo, mientras que el beneficio ajustado por acción fue de 2,22 dólares, superando los 2,09 dólares anticipados por el mercado.

La compañía también mejoró sus previsiones para el trimestre en curso: espera ingresar alrededor de 108.000 millones de dólares, con un margen de variación del 2%, una cifra por encima de los 104.200 millones que proyectaban los analistas. A pesar de los buenos números, las acciones de Nvidia cayeron cerca de un 1,6% durante la sesión del miércoles, mientras los inversores aguardaban con cautela el informe, después de que otras grandes tecnológicas como Meta decepcionaran con sus resultados. En las operaciones posteriores al cierre, el título retrocedió otro 1%, reflejando la tensión entre los sólidos fundamentales y las dudas sobre el futuro del gasto en IA.

El negocio de centros de datos, el corazón de Nvidia, generó 75.200 millones de dólares en el último trimestre, un 92% más que el año anterior. Esta división es clave en la construcción de la infraestructura global de IA, un mercado que ha disparado la demanda de sus chips. Sin embargo, los inversores empiezan a prestar atención a dos riesgos: la concentración de clientes y la creciente implicación de Nvidia en la financiación de esa infraestructura. De hecho, la compañía se ha convertido en un actor financiero relevante, aliándose con grandes firmas de inversión para crear plataformas destinadas a movilizar más de 500.000 millones de dólares en proyectos de IA.

El último documento trimestral de Nvidia revela que tres clientes representan el 21%, el 17% y el 16% de sus ingresos, y el 64% de sus cuentas por cobrar. Esta dependencia de un grupo reducido de grandes compradores es un factor a vigilar, porque si alguno de ellos reduce sus pedidos repentinamente, el impacto en las cuentas de Nvidia sería notable. Además, el hecho de que la compañía esté cada vez más involucrada en la financiación de la misma infraestructura que demanda sus chips añade una capa de riesgo sistémico: si el boom de la IA se enfría, Nvidia sufriría tanto por el lado de la demanda como por el de su exposición crediticia.

El consejero delegado, Jensen Huang, sigue cosechando éxitos personales: según las estimaciones de Forbes, su fortuna asciende a unos 181.200 millones de dólares, lo que le sitúa en la octava posición del ranking de multimillonarios en tiempo real. Con este informe, Nvidia demuestra que la IA sigue siendo su mina de oro, pero el mercado, acostumbrado a crecimientos vertiginosos, ahora se pregunta cuánto tiempo podrá mantenerse este ritmo y si la valoración actual (cercana a los cinco billones de dólares) está justificada. La próxima cita, con los resultados del trimestre actual, será la prueba de fuego para confirmar si el apetito por la IA sigue intacto.

El análisis de Salseo

  • El mercado castiga a Nvidia pese a los resultados récord: el retroceso de la acción refleja que los inversores ya tenían descontado un trimestre excepcional y ahora miran hacia adelante, preguntándose si el crecimiento del 106% es sostenible o si es el pico del ciclo de gasto en IA.
  • La concentración de clientes es una bomba de relojería: con tres clientes generando más de la mitad de los ingresos y el 64% de las cuentas por cobrar, cualquier recorte en el capex de un gran hyperscaler (como Microsoft o Meta) tendría un efecto inmediato y desproporcionado en las finanzas de Nvidia.
  • Nvidia ya no es solo una fábrica de chips: su participación en plataformas de financiación por valor de más de 500.000 millones de dólares la convierte en un actor financiero del ecosistema IA. Eso puede asegurar demanda futura, pero también la expone a riesgo crediticio si los proyectos no generan el rendimiento esperado.
  • La caída de la acción post-resultados puede leerse como una oportunidad para los que creen en la tesis a largo plazo: las previsiones de 108.000 millones para el próximo trimestre son muy superiores a lo esperado, lo que sugiere que el motor de la IA sigue acelerando, aunque el mercado exige cada vez más pruebas de que ese gasto se traducirá en beneficios reales.

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Fuente: Forbes