Nvidia cae ligeramente mientras Huawei adelanta su chip de IA a 2027

Huawei mueve el lanzamiento de su chip Ascend 960DT del cuarto trimestre de 2027 al primero, un órdago directo a Nvidia, que pierde fuelle en bolsa. El mercado, de momento, lo lee como ruido de fondo.
Nvidia cerró la sesión del viernes con una ligera caída después de que se conociera que Huawei ha decidido acelerar el lanzamiento de su nuevo chip de inteligencia artificial. Se trata del Ascend 960DT, un procesador que la compañía china tenía previsto presentar inicialmente en el cuarto trimestre de 2027 y que finalmente verá la luz en el primer trimestre de ese mismo año. Con este movimiento, Huawei quiere plantarle cara de forma directa al que hasta ahora ha sido el gran dominador del negocio de los chips para IA.
La clave de por qué Huawei puede permitirse este pulso está en Washington. Los vetos a la exportación de chips potentes que impuso el Gobierno de Estados Unidos han dejado a Nvidia sin capacidad de vender sus productos más avanzados en China, un mercado enorme que la compañía nunca ha llegado a dominar. Ese hueco lo están rellenando a toda velocidad los fabricantes locales, con Huawei a la cabeza, que aceleran sus desarrollos propios para ocupar el espacio que dejan las restricciones.
Pese a todo, en Nvidia no parece cundir el pánico. Su consejero delegado, Jensen Huang, ha señalado recientemente que la empresa espera duplicar sus ventas de chips de un año a otro en 2027, en un contexto en el que el presidente Donald Trump sigue empujando el desarrollo de la IA como prioridad estratégica para Estados Unidos, aunque los propios responsables de las grandes tecnológicas llevan tiempo advirtiendo de que ese ritmo desenfrenado conviene frenarlo.
Hay además un segundo frente abierto que afecta al sector y que aparece en el trasfondo de la noticia. Según los rumores que circulan, Nvidia habría tenido que retrasar el lanzamiento de su próxima generación de tarjetas gráficas hasta 2028. Si eso se confirma, su rival Advanced Micro Devices (AMD) se quedaría durante todo 2027 como la única compañía con una GPU de nueva generación en el mercado, una ventana comercial difícil de repetir.
En cuanto a lo que opinan los expertos, el consenso de analistas que cubren a Nvidia mantiene una recomendación de compra fuerte, sustentada en 30 valoraciones de compra en los últimos tres meses. El precio objetivo medio se sitúa en 324,30 dólares por acción, lo que implicaría un potencial de revalorización cercano al 48% respecto a los niveles actuales.
El análisis de Salseo
- El veto de Estados Unidos es, paradójicamente, el mejor incubador para Huawei: al dejar a Nvidia fuera del mercado chino, le regala un cliente cautivo y la excusa perfecta para invertir sin límite en chips propios. El daño inmediato para Nvidia es casi nulo (allí no puede vender de todas formas), pero el riesgo real es que Huawei se consolide como alternativa en países emergentes donde Nvidia sí vende hoy.
- Adelantar un lanzamiento casi un año no es marketing: normalmente indica que el fabricante ha resuelto antes de lo previsto problemas de diseño o de producción. La señal concreta que hay que vigilar no es el anuncio, sino quién fabrica ese chip y con qué capacidad, porque si la producción escala en China deja de ser una amenaza teórica.
- El dato que de verdad puede mover el precio de AMD está enterrado en el artículo: si Nvidia retrasa su GPU de nueva generación a 2028, AMD se quedaría todo 2027 como única opción nueva del mercado. Es solo un rumor, así que toca esperar confirmación oficial en eventos del sector antes de darlo por bueno.
- Ojo con el relato: Nvidia dice que duplicará ventas en 2027 y el consenso de analistas sigue anclado en compra mayoritaria, con un potencial cercano al 48% según el precio objetivo medio. Es decir, el mercado interpreta el órdago de Huawei como ruido de fondo y no como un cambio de tesis; el día que ese consenso se mueva, ahí estará la señal de verdad.