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Nvidia cae un 2% aunque Huang presume de demanda fuerte y precios al alza

·NeutralImpacto medio
Nvidia cae un 2% aunque Huang presume de demanda fuerte y precios al alza

Las acciones de Nvidia bajan alrededor de un 2%, hasta los 219 dólares, justo cuando su consejero delegado asegura que la demanda sigue fuerte y que está vendiendo sus chips a precios más altos, con los envíos del sistema Grace Blackwell creciendo un 27% mes a mes.

Las acciones de Nvidia cayeron alrededor de un 2% el jueves por la tarde, hasta situarse en unos 219 dólares, y lo llamativo es que el batacazo llegó el mismo día en que su consejero delegado, Jensen Huang, contaba todo lo contrario: que la demanda de sus productos sigue siendo fortísima y que además la compañía está vendiendo más caro. Huang hizo estas declaraciones en la conferencia Communacopia + Technology de Goldman Sachs, un foro donde los grandes nombres de la tecnología se sientan a explicar su momento ante los inversores.

Los datos que dio el directivo sonaron a música para el negocio. Los envíos de sus potentes sistemas Grace Blackwell, el corazón de la actual generación de chips de inteligencia artificial, crecen un 27% de un mes a otro. En cuanto a precios, la compañía coloca los sistemas con los chips algo más antiguos, los Hopper, por unos 18.000 dólares por unidad, mientras que los nuevos Vera Rubin se venden por unos 40.000 dólares. Y algunos de sus sistemas integrados (chips, software, red y todo el conjunto) llegan a los 8,5 millones de dólares. Según Huang, esa demanda la sostienen los grandes proveedores de nube, empresas de todo tipo, fabricantes y las llamadas "neocloud", compañías jóvenes especializadas en alquilar capacidad de cálculo para inteligencia artificial.

El contexto ayuda a entender la magnitud del momento. En junio, Nvidia arrancó la producción a pleno rendimiento del sistema Vera Rubin y espera empezar a entregárselo a sus clientes en la segunda mitad de este año. La empresa tenía acumulados más de 500.000 millones de dólares en pedidos de sus chips Blackwell y Vera Rubin, y su objetivo declarado es duplicar sus ingresos hasta alcanzar el billón de dólares el año que viene, una cifra que da vértigo incluso para la compañía más valiosa del sector.

Huang también aprovechó el escenario para responder, una vez más, a las acusaciones de "inversión circular". Desde hace tiempo se le reprocha a Nvidia que ayude financieramente a sus propios clientes para que compren sus chips, algo que se interpreta como una forma de maquillar la demanda real. El directivo insistió en que las inversiones de la compañía "no son circulares". Sus palabras llegan apenas dos semanas después de que se publicara que Nvidia ha decidido poner en pausa sus acuerdos de reparto de ingresos con compañías de nube de inteligencia artificial, y en un momento en el que una reciente iniciativa de financiación ligada a la IA de 500.000 millones de dólares también ha despertado dudas parecidas.

En Wall Street, el consenso de los analistas sigue siendo mayoritariamente favorable a las acciones de Nvidia, con 30 recomendaciones de compra emitidas en los últimos tres meses. Pero el mercado, como suele decirse, descuenta el futuro antes que el presente: los títulos bajaron pese a las buenas noticias del directivo, lo que sugiere que los inversores no discuten la marcha del negocio, sino hasta dónde puede llegar y con qué calidad llegan esos ingresos.

El análisis de Salseo

  • El titular esconde la clave: si Nvidia vende los Hopper a 18.000 dólares y los Vera Rubin a 40.000, está ganando más por cada unidad colocada. Eso puede ser pura capacidad de fijar precios (la demanda desborda la oferta) o un síntoma de que la producción sigue siendo el cuello de botella. Si es lo primero, la caída del 2% es ruido; si es lo segundo, el techo del negocio está en las fábricas, no en los clientes.
  • Lo que de verdad incomoda al mercado no es la demanda, sino de dónde sale. La acusación de "inversión circular" apunta a que parte de las ventas se financian con dinero de la propia Nvidia, y que Huang tenga que salir a desmentirlo en un foro de Goldman, justo después de poner en pausa los acuerdos de reparto de ingresos con nubes de IA, indica que el asunto le irrita al sector. Afecta a la calidad (no a la cantidad) de los ingresos.
  • Conviene vigilar el calendario del relevo de generación. El Vera Rubin arrancó su producción a pleno rendimiento en junio y sus primeros envíos llegan en la segunda mitad del año; la señal concreta es si el ritmo del Grace Blackwell (+27% mes a mes) se mantiene durante la transición, porque un parón en el cambio de generación es el escenario que más enfriaría las previsiones de todo el sector.
  • El objetivo declarado (duplicar ingresos hasta el billón de dólares el año que viene, con más de 500.000 millones en pedidos ya firmados) depende de un puñado de grandes proveedores de nube que hoy gastan sin mirar demasiado el retorno. El dato a seguir es si esos clientes moderan su gasto en centros de datos o, al contrario, lo elevan: ahí se sabrá si el boom tiene suelo o solo impulso.

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Fuente: TipRanks