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Nvidia cae: ¿por qué no despega si todos gastan más en IA?

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Nvidia cae: ¿por qué no despega si todos gastan más en IA?

Las acciones de Nvidia retroceden a pesar del aluvión de inversión en inteligencia artificial. Te contamos qué está frenando al gigante de los chips y qué significa para el inversor.

Nvidia está viviendo una paradoja que desconcierta a muchos inversores: el gasto en infraestructura de inteligencia artificial (capex) se dispara, pero sus acciones no terminan de arrancar y este miércoles volvían a teñirse de rojo. La compañía, que se ha convertido en el surtidor de chips preferido por las grandes tecnológicas para entrenar modelos de IA, debería ser la gran beneficiada de esta fiebre inversora. Sin embargo, el mercado parece estar descontando algo más.

El motivo principal que apunta el análisis es que el crecimiento del gasto en IA ya no es una sorpresa. Durante 2024 y buena parte de 2025, cada anuncio de mayor inversión por parte de Microsoft, Alphabet o Meta disparaba las acciones de Nvidia porque el mercado aún no lo había interiorizado. Ahora, los inversores ya dan por hecho que las big tech van a seguir abriendo la cartera, así que las nuevas cifras de capex apenas mueven la aguja. Es lo que en jerga se llama "priced in": la buena noticia ya está metida en el precio.

A esto se suma una creciente preocupación por los márgenes. Aunque Nvidia sigue dominando el mercado de aceleradores de IA con sus GPU H100 y los nuevos Blackwell, la competencia no se queda quieta. AMD avanza con sus propios chips, y los grandes clientes de Nvidia —esas mismas tecnológicas que gastan miles de millones— están diseñando sus propios chips personalizados (los llamados ASIC) para tareas específicas de IA, lo que a largo plazo podría reducir su dependencia de las soluciones de Nvidia. Si a esto le añadimos las restricciones a la exportación a China, el panorama de crecimiento futuro se vuelve menos despejado.

Otro factor que pesa es la rotación sectorial. Con los bancos centrales empezando a mover ficha en los tipos de interés, el dinero está fluyendo hacia sectores más cíclicos y alejándose de los valores tecnológicos de alto crecimiento que tan bien lo han hecho en los últimos años. Nvidia, a pesar de sus fundamentales, no es inmune a estos movimientos de capital.

En resumen, la historia de Nvidia sigue siendo sólida, pero el listón está tan alto que cualquier señal de desaceleración, por pequeña que sea, provoca vértigo. La pregunta ya no es si la IA va a necesitar más chips —que los va a necesitar—, sino si Nvidia puede mantener su ritmo de crecimiento y sus márgenes actuales en un entorno cada vez más competitivo.

El análisis de Salseo

  • El mercado ya ha digerido el boom del capex en IA. Las nuevas cifras de inversión no impulsan la acción porque los inversores las daban por descontadas; para que Nvidia suba, necesita sorprender con algo más que más gasto anunciado.
  • El verdadero riesgo está en los márgenes y la competencia. Si los grandes clientes (Microsoft, Google, Amazon) logran fabricar chips propios más baratos para tareas de inferencia, Nvidia podría perder poder de fijación de precios en un segmento clave del futuro de la IA.
  • La rotación desde tecnológicas hacia sectores cíclicos, impulsada por el cambio de política monetaria, está castigando a valores como Nvidia aunque sus fundamentales sigan siendo fuertes. Esto es más un problema de narrativa de mercado que de negocio.
  • Vigila dos señales: los próximos resultados trimestrales, donde cualquier enfriamiento en la guía de ventas puede amplificar la caída, y los avances en chips alternativos (AMD, ASIC) que puedan erosionar la cuota de Nvidia en centros de datos.

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Fuente: Invezz