Nvidia convierte a su antiguo rival Groq en cliente tras absorber su tecnología

Groq usará sistemas de Nvidia en sus centros de datos, un giro que muestra cómo el gigante de los chips convierte a la competencia en fuente de ingresos.
Nvidia ha encontrado una forma más de sacar partido a su acuerdo con Groq, el fabricante de chips de IA que en su día fue un rival. La propia Groq anunció este miércoles que planea instalar sistemas de Nvidia en sus centros de datos. Esto significa que los clientes de su servicio en la nube, GroqCloud, podrán acceder a la tecnología de Nvidia junto a las unidades de procesamiento de lenguaje (LPU) de Groq, unos chips diseñados como alternativa rápida y eficiente a los de Nvidia.
Este movimiento supone un giro de 180 grados respecto al punto de partida de ambas compañías y, según los analistas, pone de relieve la estrategia de Nvidia para defenderse de la competencia. En diciembre, Nvidia anunció un acuerdo de 20.000 millones de dólares con Groq para licenciar su tecnología y fichar a sus directivos sénior, incluido el fundador Jonathan Ross y el presidente Sunny Madra. Desde entonces, Nvidia ha incorporado las LPU a su catálogo de productos.
Mientras tanto, Groq siguió siendo independiente y continuó operando su nube de IA. En junio anunció una ronda de financiación de 650 millones de dólares. Ahora que ambas empresas colaboran más estrechamente, se elimina parte de la competencia para Nvidia. "Esto hace que la transacción original con Groq parezca aún más estratégica", afirmó Brad Gastwirth, responsable global de investigación e inteligencia de mercado de Circular Technology.
Gastwirth añadió que la operación "potencialmente neutralizó parte de una amenaza competitiva al tiempo que preservó a Groq como una plataforma en crecimiento que ahora puede impulsar demanda adicional hacia Nvidia". El analista explicó que Nvidia no necesita que todas las cargas de trabajo de IA se ejecuten exclusivamente en sus chips, siempre que pueda captar al menos una parte del negocio.
Daniel Newman, CEO de Futurum Group, resumió la jugada: "Puede absorber la propiedad intelectual, contratar al talento fundador, invertir en la entidad superviviente y luego venderle la capacidad de cómputo. Cada capa de esa secuencia profundiza el foso". Gil Luria, director de investigación tecnológica de D.A. Davidson, señaló que la tecnología LPU fue el verdadero premio para Nvidia en el acuerdo original. Aunque muchos proveedores especializados de nube de IA, conocidos como neoclouds, ya compraban chips de Nvidia, esta nueva asociación con Groq encaja en un patrón más amplio de movimientos inteligentes del fabricante de chips para reforzar su posición. "Juegan al ajedrez cuando los demás juegan a las damas", concluyó Luria.
El análisis de Salseo
- El acuerdo convierte a un rival en cliente: Nvidia absorbe la tecnología y el talento de Groq, y luego le vende los sistemas que necesita para crecer. Es una doble victoria: elimina competencia y crea demanda.
- La clave no es solo el hardware, sino el ecosistema: al ofrecer acceso a sus chips en la nube de Groq, Nvidia se asegura de que incluso los clientes que buscan alternativas sigan dentro de su órbita tecnológica.
- El patrón se repite: Nvidia invierte en startups de IA, licencia su tecnología y luego les vende capacidad de cómputo. Esto refuerza su posición dominante sin necesidad de competir frontalmente en todos los nichos.
- Para los inversores, la señal a vigilar es si Groq logra escalar su servicio en la nube con esta asociación. Si lo hace, Nvidia captará ingresos recurrentes de un antiguo competidor, lo que añade un flujo de caja predecible.