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Nvidia, demasiado grande para caerse: el riesgo sistémico que pocos ven

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Nvidia, demasiado grande para caerse: el riesgo sistémico que pocos ven

Nvidia ya representa el 8,3% de todo el S&P 500 y sus ingenierías financieras para financiar a sus propios clientes esconden un riesgo que no aparece en su balance. ¿Qué pasa si el gigante tropieza?

Nvidia es tan buena que podría acabar siendo mala para todos. La última presentación de resultados no hizo más que confirmar el cuento: ingresos de 96.000 millones de dólares y beneficios de 59.700 millones, por encima de las previsiones de Wall Street. Lleva 20 trimestres seguidos batiendo expectativas de ventas (cinco años), según FactSet, y solo ha fallado en ganancias en uno de esos trimestres. El problema, dice este artículo de opinión, no es que lo haga bien, sino que lo hace tan bien que se ha convertido en un riesgo sistémico.

La comparación que usa el autor es con Los Angeles Dodgers del béisbol: un equipo que no hace nada ilegal, pero que con su músculo financiero inclina tanto el campo que casi mata la competencia. La diferencia es que si los Dodgers pierden, los aficionados rivales celebran; si Nvidia falla, tu cartera y quizá la economía entera se llevan el golpe, aunque no tengas ni una acción suya. Con una valoración cercana a los 5,6 billones de dólares, Nvidia representa ya el 8,3% de la capitalización total del S&P 500 y el 13,6% del Nasdaq 100. Solo AT&T en 1922, Standard Oil en 1900 y General Motors en 1928 pesaron más en sus mercados.

Lo que preocupa de verdad no es solo el tamaño, sino cómo está financiando su propio crecimiento. Nvidia ha comprado participaciones por unos 70.000 millones de dólares en empresas como OpenAI y Anthropic, es decir, ayuda a sus clientes a pagar sus chips comprando acciones de esos mismos clientes. Y este mes anunció un plan con seis grandes firmas de Wall Street para captar hasta 500.000 millones de dólares de gestores de activos, financiando compras de chips con bonos y préstamos privados respaldados por los propios chips. Nvidia se ha comprometido a absorber el 25% de las pérdidas si esos chips no mantienen su valor. Todo ese riesgo no aparece en su balance hasta que salta.

El artículo recuerda que en mayo la Cloud Security Alliance ya publicó un informe que calificaba el dominio de Nvidia como un componente central de la amenaza sistémica de seguridad de toda la industria de la IA. Hay además un efecto macro: nueve de las grandes tecnológicas acumulan 3 billones de dólares en compromisos fuera de balance ligados a nueva capacidad de cómputo, y Nvidia está en el centro. Esa hambre de capital está empujando al alza los rendimientos de los bonos, incluida la deuda soberana, y encareciendo desde las hipotecas hasta cualquier financiación. Solo hay una cantidad limitada de capital en el mundo.

¿Es Nvidia otro AT&T, una empresa tan buena que simplemente no puede perder? Puede ser. Pero el autor avisa: de la misma manera se vendía la idea de que comprar una casa en 2006 era infalible. Los resultados pasados no garantizan el futuro, y cuando un solo actor lo domina todo, el margen de error se reduce a cero.

El análisis de Salseo

  • El riesgo no es el tamaño, es la financiación circular: Nvidia compra acciones de sus clientes (OpenAI, Anthropic) para que esos mismos clientes le compren chips. Si la IA se enfría, la pérdida no se queda en el cliente, vuelve a Nvidia por la vía del balance y de sus propios acuerdos de recompra.
  • Los 500.000 millones en bonos respaldados por chips son la parte menos visible: Nvidia ha prometido cubrir el 25% de las pérdidas si los chips pierden valor. Ese pasivo está fuera del balance, así que los inversores no lo ven hasta que se materializa, y cuando se materialice será en bloque.
  • El efecto macro es la clave que casi nadie mira: la sed de capital de Nvidia y las grandes tecnológicas está elevando los rendimientos de los bonos soberanos y encareciendo la financiación para el resto del mundo. Si ese coste ya sube en bonos del Estado, imagina para una pyme. Hay una cantidad finita de ahorro mundial.
  • La lectura contraria: la historia dice que AT&T y Standard Oil fueron monopolios rentables durante décadas antes de caer. Nvidia puede seguir batiendo récords años y años; el problema no es si cae hoy, sino que el sistema entero está tan enganchado a ella que no hace falta un colapso, solo un trimestre decepcionante para que todo se resienta.

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Fuente: Market Watch