Nvidia sube el precio de su DGX Spark: menos memoria y 1.000 dólares más caro

Nvidia lanza el 23 de octubre una versión del DGX Spark con la mitad de memoria (64 GB) que cuesta 4.999 dólares, 1.000 más que el modelo original de 128 GB hace un año. La escasez mundial de memoria está disparando el precio de todo el hardware de IA.
Nvidia ha anunciado una nueva versión de su ordenador de sobremesa para inteligencia artificial DGX Spark que llega con la mitad de memoria que el modelo original… y con un precio superior. El nuevo DGX Spark de 64 GB saldrá a la venta el 23 de octubre desde 4.999 dólares, es decir, 1.000 dólares más que los 3.999 dólares a los que se lanzó hace un año el modelo de 128 GB. Y no es el único ajuste: según The Register, que adelantó los planes de la compañía, el DGX Spark de 128 GB ya se vende por 6.950 dólares, casi un 75% por encima de su precio de salida.
El recorte de memoria no viene acompañado de ningún cambio en el cerebro del equipo. Los dos modelos usan el mismo superchip GB10 Grace Blackwell y el mismo software de IA; la única diferencia relevante es cuánta memoria llevan. Eso marca el techo de lo que cada equipo puede mover: el de 64 GB puede trabajar con modelos de hasta 100.000 millones de parámetros, frente a los 200.000 millones del de 128 GB. Nvidia recuerda que quien necesite más potencia puede conectar varios sistemas entre sí. Las versiones que fabricarán sus socios —Acer, Asus, Dell, Gigabyte, HP y MSI— llegarán con 2 TB de almacenamiento.
Esta subida no es un caso aislado, sino la enésima consecuencia de la escasez de memoria. Ya en febrero Nvidia elevó el precio del DGX Spark a 4.699 dólares y justificó el movimiento por las "restricciones de suministro de memoria a escala mundial". Para septiembre, las unidades disponibles se vendían todavía más caras: las versiones de 128 GB de sus socios oscilaban entre 5.999 y 9.000 dólares según la capacidad de almacenamiento. Es decir, el mismo producto cuesta hoy mucho más que cuando llegó al mercado.
El problema de fondo tiene nombre y apellidos propios: Micron, uno de los grandes fabricantes de memoria, ha avisado de que la escasez podría empeorar en 2027 y 2028 y ha reconocido que aún no sabe cuándo volverán a equilibrarse oferta y demanda. Mientras los precios de la memoria sigan altos, es probable que Nvidia tenga que seguir retocando configuraciones y precios en toda su gama de productos de IA. De momento, el mercado se lo ha tomado con calma: las acciones de Nvidia subieron un 1,34% el viernes hasta cerrar en 233,95 dólares.
El análisis de Salseo
- La clave no es el producto, es el coste: Nvidia no ha mejorado el DGX Spark, le ha quitado la mitad de la memoria y aun así lo vende 1.000 dólares más caro que el modelo original. Señal de que el encarecimiento de la memoria se está comiendo el margen y la compañía prefiere trasladarlo al cliente antes que asumirlo ella.
- El riesgo real es la adopción. Quien quisiera trastear con IA en su escritorio tiene que pagar ahora casi el doble que hace un año por algo similar, y el modelo barato además admite modelos de IA la mitad de grandes. Si el desarrollador particular o la pyme se lo piensa, parte de esa demanda puede acabar alquilando capacidad en la nube en lugar de comprar hardware, lo que sería una mala noticia para los fabricantes de equipos.
- No todos pierden con esto. Micron vende el mismo producto más caro, así que la escasez juega a su favor; en cambio Dell, HP o MSI tienen que montar esos sistemas con componentes por las nubes y márgenes más estrechos. La tensión se desplaza desde el fabricante de memoria hacia quien ensambla y vende el ordenador final.
- Qué vigilar: si Nvidia empieza a tocar también precios o configuraciones de sus chips para centros de datos, el negocio que de verdad mueve sus cuentas. Mientras el problema se quede en el DGX Spark, es un producto de nicho con impacto limitado; si la escasez de memoria salta a la gama grande, ahí sí cambia la tesis.