Huang (Nvidia) ve un millón de empleos en la mayor reconversión industrial en 50 años

El consejero delegado de Nvidia asegura en la Casa Blanca que el despliegue de centros de datos de IA puede crear alrededor de un millón de empleos en Estados Unidos, sobre todo en oficios especializados que ahora mismo escasean.
Jensen Huang, consejero delegado de Nvidia, la compañía que fabrica los chips más codiciados para inteligencia artificial, puso este martes cifra a la fiebre de la IA: el despliegue de centros de datos en Estados Unidos podría generar alrededor de un millón de puestos de trabajo. Lo dijo en un acto celebrado en la Casa Blanca, donde sostuvo que esta ola de inversión puede servir para reindustrializar el país por primera vez en unos 50 años. Su argumento es sencillo: un centro de datos no es solo chips y servidores, y buena parte del empleo que arrastra viene de oficios muy físicos.
Y ahí está justo el problema. Estados Unidos ya arrastra una escasez seria de trabajadores para levantar este tipo de infraestructura. La Alliance for America's Skilled Trades calcula que el país necesitará cubrir unas 1,7 millones de vacantes anuales en oficios especializados de aquí a 2035, mientras que los programas de formación actuales sacan apenas 55 trabajadores por cada 100 que harían falta. Es decir, el ritmo al que se construye puede chocar antes con la falta de manos que con la falta de dinero o de tecnología.
¿Qué tipo de empleos son? Principalmente electricistas y trabajadores de la construcción, pero también instaladores de tuberías (los famosos pipe fitters), una pieza clave porque los centros de datos necesitan enormes sistemas de refrigeración para que los equipos no se frían. Según Huang, el país está añadiendo entre 10 y 20 gigavatios de infraestructura de IA cada año, una cantidad colosal de potencia que obliga a construir también más generación eléctrica y más red de distribución. Sin enchufes no hay chips.
Por eso las grandes tecnológicas están mirando cada vez más hacia la formación profesional. Nvidia se suma esta semana a la Alliance for America's Skilled Trades, y Meta Platforms hace lo mismo, mientras que Microsoft también participará en la iniciativa. El proyecto lo pusieron en marcha el gestor de activos BlackRock junto a otras grandes compañías, con el objetivo de ampliar la bolsa de trabajadores cualificados. BlackRock, además, ha comprometido 100 millones de dólares a través de su programa Future Builders para mejorar la formación en estos oficios, convencida de que los centros de datos y la infraestructura eléctrica van a demandar cada vez más electricistas.
La electricidad fue también el eje del mensaje de Elon Musk, consejero delegado de Tesla, quien señaló que Estados Unidos necesita ampliar su suministro energético al mismo ritmo que la producción de chips y recordó que China genera hoy aproximadamente el triple de electricidad. El trasfondo es que la carrera de la IA ha dejado de ser un asunto exclusivo de laboratorios y algoritmos: se ha convertido en un problema de cemento, cobre, cable y trabajadores con casco.
El análisis de Salseo
- El cuello de botella se ha movido del chip al enchufe y al trabajador cualificado. Nvidia puede vender tantas tarjetas gráficas como le pidan, pero si no hay electricistas ni potencia eléctrica disponible, los centros de datos no se levantan y los pedidos se retrasan, no desaparecen: el crecimiento se alarga en el tiempo en lugar de romperse.
- Que Nvidia y Meta se apunten a una alianza de formación profesional es tanto una jugada de suministro como de influencia política. Les interesa que Washington agilice permisos energéticos y financie formación técnica, porque de eso depende que sus clientes puedan ejecutar los proyectos. Es gasto reputacional y de presión regulatoria, no un ingreso directo para Nvidia.
- La métrica que conviene seguir no es el titular del millón de empleos, sino los gigavatios anuales (10-20 GW según Huang). Ese dato es el que se traduce en pedidos reales de chips, equipos eléctricos y refrigeración. Si los GW se quedan cortos por falta de red o de mano de obra, veremos cómo se estiran los plazos de los grandes proyectos de centros de datos.
- La cifra de un millón de puestos la da la parte más interesada posible: el jefe de la empresa que más gana si el despliegue se acelera, y no hay forma de verificarla. El propio dato de la alianza revela la brecha: se forman 55 trabajadores por cada 100 necesarios. Si esa brecha no se cierra, el anuncio se queda en titular y el límite real al crecimiento de la IA será la falta de gente con casco y herramienta.