UBS ve Nvidia infravalorada: por qué el mayor gigante de la bolsa cotiza 'barato'

El banco suizo UBS sostiene que Nvidia está barata pese a valer 5 billones de dólares en bolsa y llevar tres meses prácticamente plano. Su tesis: el mercado ya descuenta un frenazo de la IA que, por ahora, no aparece en las cifras.
Nvidia, el fabricante de chips que se ha convertido en la empresa cotizada más grande del mundo, cotiza por debajo de lo que valdría según UBS. El equipo de análisis del banco suizo, liderado por Timothy Arcuri —analista con la máxima puntuación de cinco estrellas— y Helen Booth, defiende que la acción está "infravalorada" en los niveles actuales, y eso que la compañía supera los 5 billones de dólares de capitalización. El punto de partida de su argumento es llamativo: en los últimos tres meses la acción apenas ha subido un 1,5%, a pesar de haber presentado unos resultados financieros espectaculares. Negocio y cotización han dejado de ir de la mano.
¿Por qué esa brecha? Según los cálculos de UBS, Nvidia va camino de generar un retorno de caja sobre la inversión del 86% en el próximo año, una cifra propia de una máquina de hacer dinero. Y sin embargo, tomando como referencia las estimaciones de consenso hasta 2028, el precio actual de la acción ya asume que los márgenes se van a estrechar y que las ventas van a crecer menos. Dicho en cristiano: el mercado no está discutiendo si Nvidia gana mucho ahora, sino cuánto tiempo más podrá seguir ganándolo.
Detrás de ese escepticismo hay dos miedos. El primero, que Nvidia esté cabalgando un boom cíclico de los microchips de inteligencia artificial que en algún momento se acabará, con el consiguiente batacazo. El segundo, que sus grandes clientes —las tecnológicas que compran sus procesadores a espuertas, como Alphabet o Microsoft— desarrollen sus propios chips y dejen a Nvidia fuera de la cadena de suministro. El equipo de UBS responde que no hay evidencias de que ninguna de esas dos cosas esté ocurriendo: la demanda de procesadores sigue al rojo vivo y el propio consejero delegado, Jensen Huang, ha llegado a afirmar que en 2027 venderá el doble de chips que ahora gracias al tirón de la IA.
El respaldo a esa tesis no es unánime, pero sí mayoritario en Wall Street: los 29 analistas que siguen el valor han emitido recomendaciones de compra en los últimos tres meses. La pregunta que queda en el aire es si un consenso tan cómodo es señal de confianza o más bien de que ya nadie espera sorpresas positivas. En cualquier caso, el debate no es sobre los resultados ya publicados, sino sobre cuánto dura el actual ciclo de inversión en inteligencia artificial.
El análisis de Salseo
- El "descuento" que ve UBS no viene de dudas sobre las cuentas actuales, sino de lo que el precio ya descuenta: un futuro en el que los márgenes de Nvidia se estrechan y las ventas crecen menos. Es decir, comprar la acción hoy es apostar por la duración del ciclo de la IA, no por el último trimestre presentado.
- El riesgo que de verdad mueve la tesis es el de cliente que se convierte en rival. Si Alphabet o Microsoft aceleran el diseño de sus propios chips, Nvidia puede seguir vendiendo más unidades pero perder capacidad de fijar precios. La señal concreta a vigilar es qué parte del gasto de estas grandes tecnológicas acaba en silicio propio en lugar de en sus procesadores.
- La promesa de Huang de vender el doble de chips en 2027 es un compromiso con mecha larga: no se podrá comprobar hasta dentro de dos ejercicios. Hasta entonces la cotización se moverá con los anuncios de inversión y los pedidos de los grandes clientes de la nube, más que con las palabras del consejero delegado.
- Lectura contraria: la etiqueta de "barata" sale de un modelo que da por buenas las estimaciones de consenso hasta 2028. Si esas previsiones son demasiado optimistas, el descuento desaparece de golpe. Y que los 29 analistas que siguen el valor recomienden comprar deja poco margen a la sorpresa: cuando todo el mundo espera lo mismo, cualquier desaceleración hace más daño en el precio.