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Huang (Nvidia) ve la ciberseguridad como la próxima gran aplicación de la IA

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Huang (Nvidia) ve la ciberseguridad como la próxima gran aplicación de la IA

El consejero delegado de Nvidia afirma en una conferencia de Goldman Sachs que la ciberseguridad será el siguiente gran negocio de la inteligencia artificial, después de la programación. La compañía ya ha cerrado acuerdos con CrowdStrike, Cisco y Palantir para desarrollar herramientas de seguridad con IA.

El consejero delegado de Nvidia, Jensen Huang, ha puesto sobre la mesa cuál cree que será el próximo gran filón de la inteligencia artificial. Durante su intervención en una conferencia organizada por Goldman Sachs, Huang aseguró que, igual que la programación fue una de las primeras aplicaciones masivas de esta tecnología, la ciberseguridad tomará el relevo. En su opinión, las empresas recurrirán cada vez más a la IA para localizar fallos de seguridad en sus programas y para defenderse de ataques informáticos.

El directivo explicó su razonamiento encadenando conceptos: si la IA sirve para escribir código, también sirve para encontrar los errores de ese código, y de ahí sale de forma natural la seguridad informática, que en sus palabras es "un mercado muy grande". La diferencia clave, según Huang, está en cómo se usa. Un asistente de programación responde cuando le haces una pregunta y se queda esperando, mientras que un sistema de ciberseguridad basado en IA trabaja de forma continua, sin parar. Eso implica que las empresas pagarán por mantenerlo funcionando las 24 horas del día, un modelo de gasto recurrente mucho más atractivo que una venta puntual.

Las declaraciones llegan en un momento en el que Nvidia está apretando el acelerador en este terreno. La compañía ha anunciado recientemente alianzas con CrowdStrike, Cisco y Palantir para construir herramientas de ciberseguridad apoyadas en inteligencia artificial. Y no es la única que ve negocio: la directora financiera de OpenAI, Sarah Friar, señaló en esa misma conferencia que su empresa considera la ciberseguridad una "oportunidad comercial" de primer nivel. Todo esto ocurre mientras en Silicon Valley se discute con intensidad sobre los riesgos de la IA: investigadores de compañías como Anthropic han advertido de que modelos cada vez más potentes podrían suponer amenazas serias si se quedan sin control, entre otras cosas porque facilitarían ciberataques más sofisticados. Huang no fue preguntado por ese debate y no entró en él.

Conviene tener presente qué es y qué no es este anuncio. No hay cifras, ni contratos nuevos, ni previsiones de ingresos: es una visión de hacia dónde cree Huang que va el mercado. Su relevancia está en que Nvidia, el gran fabricante de los chips que mueven la IA, quiere estar también en la capa de software que se apoya en esa potencia de cálculo. Si la predicción se cumple, cada euro extra que las empresas dediquen a protegerse con IA acabará traduciéndose, antes o después, en más demanda de computación.

El análisis de Salseo

  • El negocio que describe Huang no es vender un programa, sino vender cómputo que no se apaga. Un asistente de código consume recursos cuando le preguntas; un sistema de seguridad con IA trabaja en segundo plano todo el día. Ese gasto continuo es el que interesa a Nvidia, porque convierte la ciberseguridad en una fuente de demanda estable para sus chips en lugar de un pico puntual.
  • Los acuerdos con CrowdStrike, Cisco y Palantir ya colocan a Nvidia en la capa de software, un terreno donde tradicionalmente no jugaba. El movimiento tiene lógica defensiva: si el software de seguridad con IA se convierte en un producto barato y estandarizado, quien controle la infraestructura sobre la que corre seguirá cobrando. Huang está intentando asegurarse ese sitio antes de que el mercado madure.
  • El detalle que el titular no cuenta: Huang evitó pronunciarse sobre el debate de los riesgos de la IA, el mismo que usan Anthropic y otros para pedir cautela. Reencuadrar el tema como una oportunidad de negocio es cómodo para Nvidia, pero también significa que su argumento es una previsión interesada y sin números detrás. Ni un contrato nuevo ni una cifra de ingresos en este anuncio.
  • Señal concreta que vigilar: que OpenAI haya señalado lo mismo en el mismo evento indica que la pelea por este mercado será entre los grandes, no entre especialistas de nicho. La prueba de fuego no será el discurso, sino si esas alianzas aparecen como ingresos reales en los próximos resultados y si los fabricantes de software de seguridad reaccionan lanzando sus propias versiones integradas.

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