Nvidia levanta a Japón pero Corea del Sur se queda rezagada

Las fuertes cifras de Nvidia impulsan al Nikkei, pero el KOSPI cae por la cautela ante las tasas y la toma de beneficios.
Los mercados asiáticos mostraron una divergencia clara este viernes: mientras el Nikkei 225 de Japón subía gracias al impulso de Nvidia, el KOSPI de Corea del Sur caía a pesar del optimismo renovado en torno a la inteligencia artificial. El índice japonés ganó alrededor de un 0,4% hasta los 66.379 puntos, mientras que el surcoreano retrocedió un 0,8% hasta los 6.857, con Samsung Electronics y SK Hynix a la cabeza de las pérdidas.
En Japón, Fujitsu y NEC fueron los grandes beneficiados, con subidas del 4,2% y 3,8% respectivamente, después de que Nvidia se disparara un 8,7% el jueves al presentar unos resultados mejores de lo esperado y señalar que la demanda de infraestructura sigue fuerte. Además, Kioxia y Sandisk anunciaron un plan de inversión de más de 31.000 millones de dólares en Japón hasta 2032 para ampliar la capacidad de memoria flash, un movimiento que refuerza la tesis de que la demanda de almacenamiento crecerá con los centros de datos de IA.
En Seúl, sin embargo, la historia fue distinta. Samsung perdió alrededor de un 2% y SK Hynix más de un 1%, en una sesión marcada por la toma de beneficios tras el rally del jueves, cuando ambos habían subido. A esto se sumó la decisión del Banco de Corea de subir los tipos por segunda vez consecutiva, hasta el 3%, y la ampliación de capital de Samsung Biologics, que anunció un aumento de unos 3 billones de wones para financiar la compra del grupo suizo PolyPeptide y nuevas inversiones en fabricación.
Los inversores también se mostraron cautos antes del discurso de Kevin Warsh, presidente de la Reserva Federal, en Jackson Hole. Los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense siguen elevados, con el bono a 10 años cerca del 4,67% y el de 30 años en torno al 5,2%. El petróleo Brent, por su parte, ofreció algo de alivio al caer más de un 5% en la semana, en torno a los 89,60 dólares por barril, gracias a las esperanzas de que las negociaciones entre Irán y Omán mejoren el tráfico por el estrecho de Ormuz.
La pregunta ahora es si los tipos de interés permitirán a los inversores seguir pagando por el crecimiento de la IA. Nvidia ha confirmado que la demanda sigue siendo potente, pero la política monetaria podría frenar la euforia. Para el Nikkei y el KOSPI, el próximo gran catalizador será el discurso de Warsh, que podría marcar la dirección de los mercados en las próximas semanas.
El análisis de Salseo
- La divergencia entre Japón y Corea del Sur muestra que el impulso de la IA no es suficiente por sí solo: factores locales como la política monetaria y la toma de beneficios pueden pesar más que las buenas noticias globales.
- El plan de inversión de Kioxia y Sandisk en Japón es una señal a largo plazo de que la demanda de memoria seguirá creciendo, pero el mercado está más pendiente de los tipos de interés a corto plazo. Si las tasas se estabilizan, las empresas de memoria podrían recuperar el atractivo.
- El discurso de Jackson Hole es el próximo catalizador. Si Warsh insinúa recortes de tipos, las tecnológicas coreanas podrían rebotar con fuerza; si no, la infraponderación podría continuar. Los inversores deberían vigilar de cerca sus palabras.
- La ampliación de capital de Samsung Biologics es un recordatorio de que las decisiones corporativas pueden lastrar el índice, incluso cuando el sector tecnológico en general se beneficia de la IA. La diversificación del negocio puede diluir el enfoque en semiconductores.