Nvidia dice que la memoria frena su IA: Micron, el gran beneficiado

Nvidia reconoce que la falta de memoria limita su crecimiento en IA y dispara sus compromisos de compra. Micron, con su HBM vendido hasta 2027, se perfila como una de las grandes ganadoras, aunque el mercado ya lo ha descontado en parte.
Las acciones de Micron (MU) han vuelto a estar en el foco después de que Nvidia (NVDA) reconociera que el suministro de memoria es ahora uno de los principales límites para su crecimiento en IA. Las acciones de Micron subieron en el premarket del jueves, aunque luego abrieron la sesión con un descenso del 1%. El comentario importa porque Micron es uno de los grandes proveedores de memoria para sistemas de IA: fabrica chips NAND para almacenamiento en SSD y móviles, y chips DRAM y HBM, la memoria de alta velocidad que usan los centros de datos.
El consejero delegado de Nvidia, Jensen Huang, aseguró que la disponibilidad de memoria condiciona cuánta demanda puede atender. A pesar de ese freno, Nvidia espera crecer sus ingresos en torno a un 70% en el año fiscal 2028. Además, sus compromisos de suministro han saltado de 119.000 a 279.000 millones de dólares en un trimestre, y la mayor parte de ese aumento está ligada a la compra de memoria. La directora financiera, Colette Kress, fue más lejos: los precios de la memoria han subido mucho más de lo esperado y podrían seguir haciéndolo el próximo año. Para proveedores como Micron, esa escasez se traduce en mayor poder para fijar precios y en mejores márgenes.
Micron, de hecho, ya ha vendido gran parte de su capacidad de HBM hasta 2026 y mediados de 2027 mediante acuerdos a largo plazo. Eso le da una visibilidad de ingresos poco habitual y reduce su exposición al volátil mercado spot, lo que podría estabilizar sus márgenes. La compañía también ha ganado terreno en HBM y ha pasado a ocupar el segundo puesto en asignaciones clave de Nvidia, lo que la convierte en un rival cada vez más serio para SK Hynix.
La gran pregunta es cuánto durará la escasez. Nvidia espera que el cuello de botella se mantenga al menos hasta el año fiscal 2028, lo que podría sostener los precios de la memoria más tiempo del que muchos esperaban. Pero la acción de Micron ya se ha beneficiado del boom de la IA, así que futuras subidas dependerán de que los precios, la oferta y la demanda sigan fuertes. El próximo gran examen para MU son sus resultados del cuarto trimestre fiscal, que se publicarán el 29 de septiembre. El mercado espera un beneficio por acción de 31,14 dólares, frente a los 3,03 dólares de hace un año, y unos ingresos de 50.410 millones de dólares, más de un 300% por encima del año anterior. En Wall Street, Micron mantiene una recomendación de compra fuerte (Strong Buy) con 30 compras y una recomendación de mantener en los últimos tres meses, y el precio objetivo medio de 1.556,55 dólares por acción implica un potencial alcista superior al 65%.
El análisis de Salseo
- El cuello de botella ha cambiado de las GPU a la memoria: Nvidia vendería más sistemas de IA si tuviera más chips de memoria, así que su advertencia es en realidad una declaración de demanda. Para Micron, eso ya se traduce en contratos a largo plazo que le dan visibilidad de ingresos hasta mediados de 2027, algo poco habitual en un negocio tan cíclico como la memoria.
- El salto de los compromisos de suministro de 119.000 a 279.000 millones de dólares, con la memoria como principal componente, sugiere que Nvidia está aceptando precios más altos para asegurarse capacidad. Eso apunta a que la subida de precios no es un pico puntual, sino una tendencia que podría sostener los márgenes de Micron durante varios trimestres.
- Que Micron haya pasado a ser el número 2 en las asignaciones de Nvidia en HBM es un cambio estructural: reduce el dominio de SK Hynix en el segmento más rentable y con mayor demanda de la memoria. A partir de ahora, vigilar la cuota de Micron en esas asignaciones será tan importante como sus propios resultados trimestrales.
- Lectura contraria: la acción abrió un 1% a la baja pese a las buenas noticias, lo que sugiere que el mercado ya había descontado parte del optimismo. La prueba de fuego será el 29 de septiembre, con los resultados del cuarto trimestre fiscal: si los precios y la demanda no cumplen unas expectativas tan elevadas, el castigo podría ser duro.