Regulación

Nvidia y Meta se plantan contra frenar la IA: "no hacen falta nuevas leyes"

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Nvidia y Meta se plantan contra frenar la IA: "no hacen falta nuevas leyes"

Jensen Huang (Nvidia) y Mark Zuckerberg (Meta) rechazan coordinar una desaceleración en la investigación de inteligencia artificial por motivos de seguridad y defienden que cada empresa gestione sus propios riesgos. El jefe de Nvidia va más allá y dice que no ve motivos para nuevas leyes en EE. UU.

Los consejeros delegados de Nvidia y Meta, Jensen Huang y Mark Zuckerberg, se han pronunciado en contra de coordinar una desaceleración en la investigación sobre inteligencia artificial en nombre de la seguridad. Según informa el Financial Times en una pieza firmada por Michael Acton, ambos directivos hicieron declaraciones por separado y coincidieron en un mensaje: los riesgos de la IA debe gestionarlos cada compañía, no un marco común que frene el ritmo del sector. Huang fue un paso más allá y afirmó que no existe razón para aprobar nuevas leyes y regulaciones de seguridad sobre la IA en Estados Unidos.

El detonante de fondo es el debate sobre hasta dónde debe acelerar la industria. Nvidia es el gran fabricante de los chips que hacen funcionar los modelos de IA, mientras que Meta es una de las mayores compradoras e impulsoras de esa tecnología, con proyectos como su propio chip de IA, un servicio de suscripción para monetizarla o unas gafas inteligentes sin cámara que prepara para este otoño. Para ambos, cualquier norma que ralentice el desarrollo toca directamente su negocio. No todo el sector piensa igual: otras compañías punteras han optado por firmar compromisos conjuntos de seguridad, lo que deja a los dos gigantes en una posición más solitaria dentro del coro del sector.

La relevancia para el inversor está en que la regulación es, junto al gasto de las grandes tecnológicas, uno de los dos grandes interrogantes de todo el negocio de la IA. Si Washington decide legislar, el despliegue de nuevos modelos y centros de datos podría encarecerse o retrasarse, y eso afectaría tanto a quien vende las máquinas (Nvidia) como a quien las compra y las usa para ganar dinero (Meta). Por eso las palabras de Huang y Zuckerberg no son solo filosofía: son la defensa de un modelo de negocio que hoy depende de avanzar rápido y sin demasiadas cortapisas.

Conviene no confundir titular con realidad: las opiniones de dos directivos no cambian las leyes. La decisión está en manos de legisladores y reguladores, y lo que ambos hacen es intentar influir en el debate público antes de que se muevan ficha. La señal concreta que habrá que vigilar es si finalmente llegan propuestas normativas en Estados Unidos y cómo reacciona el gasto de las grandes tecnológicas en chips e infraestructura: mientras ese dinero siga fluyendo al mismo ritmo, la tesis de la IA se mantiene intacta.

El análisis de Salseo

  • El riesgo regulatorio es uno de los dos grandes frenos posibles para el ciclo de inversión en IA (el otro es que las grandes tecnológicas dejen de gastar). Que los dos jefes más influyentes del sector se posicionen en contra de legislar es, en la práctica, un intento de mantener abierta la ventana en la que los pedidos de chips siguen creciendo sin cortapisas.
  • Hay una tensión interesante dentro del propio sector: mientras Huang y Zuckerberg defienden la autorregulación, otras compañías punteras han preferido firmar compromisos conjuntos de seguridad. Si la opinión pública o los legisladores se alinean con los segundos, los primeros quedarán señalados como los que menos colaboran, y eso también es un riesgo reputacional y político.
  • El argumento 'no hacen falta nuevas leyes' es el esperable en quien vende la infraestructura: Nvidia ingresa más cuanto más se construye y cuanto más rápido se despliega. Para Meta el incentivo es distinto pero complementario, porque necesita esa misma potencia de cálculo para vender suscripciones de IA, gafas inteligentes y su propio chip. Es decir, ninguno de los dos habla desde una posición neutral.
  • La lectura contraria que el titular no cuenta: unas declaraciones no son una norma ni una cifra. Lo que de verdad moverá la cotización es si el gasto en centros de datos se mantiene en los próximos trimestres y si aparecen propuestas legislativas concretas en Estados Unidos. Sin uno de esos dos acontecimientos, esto es ruido de fondo, no un cambio de tesis.

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Fuente: TheFly