Huang y Zuckerberg se plantan: ni pausa en la IA ni más leyes de seguridad

Los consejeros delegados de Nvidia y Meta rechazan frenar la investigación en inteligencia artificial de forma coordinada y defienden que cada empresa gestione sus riesgos. La jornada deja también una alianza energética con Google y movimientos de Apple y Google en IA empresarial.
Los máximos responsables de Nvidia y Meta, Jensen Huang y Mark Zuckerberg, han rechazado la idea de una pausa coordinada en la investigación en inteligencia artificial en nombre de la seguridad. Según informa el Financial Times, ambos ejecutivos coincidieron en que cada compañía debe abordar los riesgos por su cuenta, en lugar de someterse a un frenazo conjunto del sector. Huang fue un paso más allá y defendió que no hay motivo para aprobar nuevas leyes ni regulaciones de seguridad sobre la IA en Estados Unidos.
Apple también se mueve. Según The Information, la compañía está desarrollando un servidor de IA para empresas con chips propios y, posiblemente, equipamiento de red de Nvidia, con el objetivo de aprovechar la creciente demanda de hardware de Apple entre los desarrolladores de IA y ampliar su negocio hacia la infraestructura. En paralelo, el Wall Street Journal señala que su nuevo sistema para móviles incluye un Siri rediseñado que funciona de forma parecida a ChatGPT y Claude: puede mantener una conversación, redactar correos, buscar dentro de los mensajes y responder consultas complejas.
En el lado de Google, la compañía ha presentado el DeepMind Institute, un foro liderado por Shane Legg como editor jefe, junto al vicepresidente de Google James Manyika y el presidente de DeepMind Demis Hassabis, para que investigadores propios y externos aborden las grandes preguntas sobre el impacto de la inteligencia artificial general en la sociedad. Además, ha ampliado sus herramientas de comercio con IA: los informes de rendimiento en Merchant Center ya están disponibles en Australia, Canadá, India, Nueva Zelanda y Estados Unidos, se ha invitado a minoristas a probar el Business Agent en anuncios de YouTube y se ha mejorado el hub de integración del Universal Commerce Protocol. Marcas como Tapestry (dueña de Coach y Kate Spade) ya venden con pago integrado en Search, AI Mode y la app Gemini; en las pruebas con lululemon, los atributos conversacionales se incorporaron en la mitad de las recomendaciones de producto en AI Mode.
La otra pata del día es energética. Emerald AI, Google y Nvidia han anunciado la creación de la AI Energy Management Alliance, una coalición que, en palabras de Nvidia, busca impulsar centros de datos capaces de gestionar su consumo eléctrico en tiempo real según las condiciones de la red. La idea es sacar más vatios de la infraestructura ya existente para desbloquear conexiones más rápidas y grandes, y reunir a los mundos de la tecnología, la energía y la política en torno a modelos desplegables por todo Estados Unidos. Nvidia y Emerald AI ya trabajan con socios del sector en factorías de IA que responden a la red al instante.
Por último, Business Insider recoge que Google ha dado acceso a todos sus ingenieros a Claude Opus 5, el modelo de Anthropic, a través de Antigravity, aunque la compañía insiste en que Gemini sigue siendo su modelo principal y fundacional para el desarrollo interno. Es un detalle llamativo en una jornada en la que Apple presume de un asistente capaz de conversar como los modelos de OpenAI y Anthropic, y en la que las tres grandes cotizadas del sector dejan claro que la carrera no se detiene: se libra en los chips, en los asistentes y, cada vez más, en la factura eléctrica.
El análisis de Salseo
- El freno a la IA ya no se decide solo en Washington, se decide también en el contador de la luz. La alianza energética entre Emerald AI, Google y Nvidia apunta al cuello de botella real: los centros de datos no crecen al ritmo que les gustaría porque la red eléctrica no aguanta. Si logran que consuman de forma flexible, se desbloquean conexiones más grandes sin esperar permisos ni tendidos nuevos. Ahí está la palanca, no en una moratoria.
- Que Google abra Claude Opus 5 a todos sus ingenieros mientras proclama que Gemini sigue siendo su modelo base es un reconocimiento tácito de que la ventaja propia no está garantizada. La señal a vigilar: cuánto peso real tiene Gemini en los productos que ve el usuario final frente a los modelos de terceros, sobre todo ahora que Siri se rediseña para conversar como ChatGPT y Claude y Apple intenta recuperar terreno en asistentes.
- Apple fabricando chips propios para servidores de IA empresarial es una amenaza de medio plazo para Nvidia en un segmento muy jugoso, pero el detalle de que recurriría a su equipamiento de red demuestra lo complicado que es montar IA a gran escala sin pasar por la casa de Huang. La pregunta concreta: si Apple acaba comprando hardware de red de Nvidia o si extiende sus propios chips a todo el sistema.
- El 'que cada empresa se apañe' de Huang y Zuckerberg también es defensa del propio negocio: menos reglas significa desplegar más rápido y gastar menos en cumplimiento, justo cuando ambos se juegan miles de millones en infraestructura. El contrapeso probablemente no llegará por ley, sino por los tribunales y la opinión pública si algún fallo de seguridad es lo bastante sonado como para forzar la mano del legislador.